(ca) Acción Libertaria Estudiantil (ALE): LA SOLUCIÓN: ¡DESMOVILÍZATE ESCUADRÓN!

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Mar Nov 20 07:21:02 CET 2018


"El esclavo piensa entonces y acaba por concluir que, hoy como ayer, la fuerza es 
soberana, y, consecuente con su pensamiento, se hace rebelde. A la fuerza no se la domina 
con razones: a la fuerza se la domina con la fuerza" (Ricardo Flores Magón) ---- Hoy nos 
encontramos frente a un Paro Nacional que lleva más de un mes de haberse alzado con 
movilizaciones inmensas a lo largo y ancho del país. Las estudiantes han salido de sus 
lugares de estudio con música, teatro, arte, espacios de discusión y aprendizaje para 
darle contenido político a lo que nos sigue moviendo: el amor por nuestras segundas casas 
y la necesidad de hacer de ellas espacios autónomos y críticos. ---- Con el avance de las 
movilizaciones hemos visto que estos intentos creativos y divertidos de llevarla adelante 
(porque si no puedo bailar no es mi revolución) han sido fuertemente reprimidos en todo el 
país y el único pronunciamiento que encontramos por parte del gobierno nacional sigue 
siendo la invisibilización y la negación de la existencia de nuestro Paro Nacional 
Estudiantil, además de darle la facultad al ESMAD de seguir reprimiendo, no sólo en las 
calles, sino también con la irrupción ilegal en nuestros campus universitarios, poniendo 
en riesgo la integridad de nuestras compañeras, así como en entre dicho lo que nos hemos 
peleado desde hace exactamente un siglo que es la autonomía universitaria.

En relación a esto último, también vemos problemático el silencio cómplice de las 
rectorías de nuestras universidades, quienes nos exigen (como si pudieran hacerlo) volver 
a clase, por ser orden de quienes gobiernan (pasando por encima de nuestros espacios 
autónomos de discusión y decisión); pero no rechazan de manera contundente los actos 
desmedidos de violencia por parte del escuadrón de la muerte que nos ha dejado compañeras 
desaparecidas, fuertes golpizas, heridos, capturas ilegales, entre otros actos violentos 
que repudiamos profundamente.

¡Hoy seguimos exigiendo el desmonte del ESMAD! porque nos parece inconcebible (más no 
sorprendente) que la única respuesta del gobierno a las reivindicaciones sociales sea la 
negativa al diálogo y el "restablecimiento del orden" a punta de lacrimógena: impartir la 
democracia con bolillo en mano y callar nuestros gritos de protesta con 
aturdidoras,atacando por la espalda a un montón de estudiantes quienes, en muchas 
ocasiones, no dimensionan la capacidad destructora física y psicológica de su armamento, y 
no tienen forma alguna de defenderse porque, en caso de hacerlo (con piedra y aerosol), 
van a ser criminalizadas y vandalizadas por los medios de comunicación que están al 
servicio del capital, al servicio de quienes gobiernan este país y que sólo buscan 
des-legitimar las justas luchas del estudiantado, haciendo ver a la policía represora como 
indefensa ante un montón de "vándalos". Esta irresponsabilidad periodística ha provocado 
que hoy tengamos compañeras presas como falsos positivos judiciales y otras tantas 
exiliadas por las injusticias que se comenten en este país: ¡Nosotras estamos luchando por 
nuestra educación y lo seguiremos haciendo, a pesar y contra ustedes!

Esto no nos sorprende, sabemos quiénes son los dueños de los medios, para quiénes trabajan 
y a quienes defienden. Lo que problematizamos es que el discurso del "vandalismo" ha 
logrado calar en una parte importante del estudiantado, llevándonos a señalarnos entre 
nosotras mismas e incluso, en algunas ocasiones, a hacer de nosotras carne de cañón como 
si la seguridad y el cuidado colectivo entre quienes estamos luchando no fuera lo 
principal. Lo anterior nos ha llevado a tildar de violentos a quienes deciden movilizarse 
de otras maneras, entre estos, a quienes usan pintura y plasman las inconformidades del 
estudiantado en las paredes, para posteriormente ser abucheados y sacados de las 
movilizaciones por sus propios compañeros de aula. Esto se ha planteado como una supuesta 
"solución" tácita (aunque en muchos casos explícita) para evitar los enfrentamientos con 
la policía, teniendo como precedente una creencia falsa de que son las estudiantes quienes 
comienzan la trifulca y poniendo en un segundo plano el problema de la existencia misma 
del ESMAD como "recobrador del orden público" a punta de golpear y asesinar.

¿Por qué ha calado el discurso del vandalismo en las movilizaciones estudiantiles? 
consideramos que esto ocurre porque un grueso importante del estudiantado ve la 
legitimidad de su movimiento ligada a lo que digan los medios de comunicación, por ello la 
nueva ola de "limpia-paredes" que en un ejercicio relativamente ingenuo cree que si lo 
hace, los medios van a dejar de deslegitimidar la lucha por la educación pública, como si 
a Ardila Lulle (uno de los HOMBRES más ricos de este mundo), despojador de tierras del 
norte del Cauca, financiador del paramilitarismo, entre otros, realmente pudiera 
importarle que las estudiantes quieran educación gratuita.

Sin embargo, creemos fervientemente que la lucha social es un ejercicio importante de 
aprendizaje y desaprendizaje; es decir, que luchar no sólo crea conocimiento sino que 
también transforma la subjetividad de quien decide llevarla a cabo. Así, debemos 
comprender como estudiantes que, si bien la opinión pública es importante porque le llega 
a una gran cantidad de la población, la legitimidad real se consigue en los barrios de 
donde provenimos, en el transporte que usamos a diario, así como en nuestras casas, 
hablando con nuestras mamás y familiares, que son finalmente quienes soportan el trancón 
del Transmilenio cuando pasan nuestras movilizaciones, más no esperando que los más ricos 
de este país den orden de hablar bien de nuestras justas luchas.

De no ser cierto lo anterior, ¿por qué en los medios la violencia del Estado es legítima y 
la del pueblo es vandalismo? ¿por qué los medios tildan de terroristas a quienes se 
organizan y se defienden de la violencia del Estado? Debemos dejar de buscar al enemigo 
dentro de nuestro movimiento y comprender que es la violencia y el terrorismo de Estado 
nuestro real y principal enemigo, por más que quieran hacernos creer lo contrario. Ante 
esto, en vez de desencapuchar compañeros, entregarles a la policía, abuchearles, sacarles 
de las movilizaciones entre otros ejercicios que hacen más fácil la criminalización del 
estudiantado, nosotras seguimos reivindicando la necesidad del cuidado colectivo, de 
reconocernos como compañeras de lucha y tejer lazos solidarios y respetuosos entre nosotras.

Hoy, creemos que hay que disputar con más fuerza el desmonte del ESMAD porque su 
existencia significa la especialización de la represión hacia los movimientos sociales y 
la invisibilización de sus demandas. Es una herramienta clara del Estado para desviar la 
atención de los problemas centrales al magnificar algunos hechos sobre otros y crear 
chivos expiatorios que generen terror al tiempo que disfraza el uso de la violencia 
desmedida contra aquellas que no tienen cómo protegerse, atacando frontalmente las 
distintas formas de protesta de manera real y con víctimas reales. Su existencia es una 
muestra de la poca o nula disposición de diálogo del Estado y el gobierno con los actores 
en movimiento y la solución a sus problemáticas. Es un vivo ejemplo de cómo se entiende 
que se deben resolver las necesidades de las subalternas: A punta de lacrimógena, 
aturdidora, bolillo, criminalización, cárcel, amenazas y hasta la muerte.

¡Contra la violencia de Estado, fortalecemos la dignidad y la organización!

¡Arriba las que luchan!


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