(ca) grupo anarquista Higinio Carrocera:: La prostitución es incompatible con una sociedad libre (en)

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Lun Nov 19 08:27:47 CET 2018


(En respuesta a Ruymán Rodríguez, de CNT Cataluña) ---- Ruymán Rodríguez, de CNT Cataluña, 
ha publicado un extenso artículo titulado "Cuando el lumpen levanta la voz", en el que 
dice defender la abolición de la prostitución, pero hace una encendida defensa de la 
creación de un sindicato de prostitutas, que interpreta como un gesto de emancipación de 
las propias mujeres sometidas al sistema prostitucional. ---- En consonancia con los 
argumentos que esgrimen los regulacionistas y los defensores del "lobby" proxeneta, 
Rodríguez considera que el rechazo a la creación de este sindicato es una muestra de 
"clasismo", una injerencia burguesa en la autoorganización de mujeres (puntualiza que hay 
también hombres en el mercado, pero menos) y que muestra una desconfianza paternal en la 
capacidad y agencia de "el lumpen".

A nuestro juicio, es precisamente lo contrario: es clasista considerar que las mujeres en 
prostitución tienen otra categoría, una posición especial (aquí definida como lumpen) que 
hace que para ellas sea aceptable lo que nunca soportaríamos para nosotros mismos. Las 
mujeres en prostitución somos, potencialmente, todas las mujeres y también las niñas que 
ahora están creciendo, en un mundo cada vez más precario en el que la pobreza amenaza, 
sobre todo, a la población femenina.

La autoorganización de las putas es para nosotras y nosotros, anarquistas, una buena 
noticia. Que las personas que sufren las mismas opresiones creen y estrechen lazos, sobre 
todo cuando son opresiones atravesadas por el grado de violencia y misoginia que se da en 
el campo de concentración que es el burdel, no puede ser sino saludado como un bien. En 
España, funcionan desde hace años y sin ningún tipo de problema legal asociaciones como 
Hetaira. Están creciendo plataformas feministas que integran a supervivientes del sistema 
prostitucional, hermandades que sirven para levantarse contra los opresores, proxenetas y 
puteros. No hay, pues, ningún problema con la libre asociación de las mujeres en prostitución.

Sí, con defender que la forma de asociación tenga que ser reconocida por el Estado como un 
"sindicato", que integra "trabajadores de un sector". Porque lo que Rodríguez y los 
regulacionistas nos quieren colar con la excusa de la libre organización de las mujeres es 
el reconocimiento como "trabajo" de la explotación más antigua del mundo, la prostitución. 
Sería el único sindicato del mundo cuya creación es aplaudida como un gran avance por la 
‘patronal' y por la ‘clientela', un sindicato apoyado con vehemencia por partidos nada 
amigos de los trabajadores, como Ciudadanos.

Cabría preguntarse ¿Todo lo que se hace por dinero, en este mundo que esclaviza a la 
Humanidad, es trabajo? El trabajo humano tiene dos vertientes: la expresión de la propia 
fuerza creadora de las personas, que a través del trabajo se trascienden y benefician a 
toda la comunidad, y la creación de bienes y servicios que cumplen necesidades sociales. 
Hay, pues, trabajos creadores y satisfactorios, y otros desagradables pero imprescindibles 
para la vida de las comunidades. ¿Es socialmente necesaria la prostitución, la servidumbre 
sexual de las mujeres o de los hombres feminizados para la satisfacción masculina? (Ya que 
la demanda es abrumadoramente masculina). Rotundamente no. Las mujeres han ido 
conquistando, con mucho dolor y de manera incompleta, la propiedad de sus cuerpos. Ni del 
Estado, ni del patrón, ni de la Iglesia, ni del varón. El sistema prostitucional garantiza 
a todos los hombres, en cualquier lugar del mundo, el acceso al cuerpo de mujeres, niñas u 
otros hombres a cambio de dinero. Ese "harén democrático" es uno de los privilegios más 
antiguos del patriarcado, incompatible con la sociedad libre que defienden los anarquistas.

En prostitución, lo que está en venta no es un servicio, es una libertad personal, la 
libertad sexual. A cambio de precio, se da un consentimiento sexual genérico, 
consentimiento en muchas ocasiones viciado, por adicciones, traumatizaciones sexuales 
previas y otras violencias. No hay un pacto ideal de hombre adulto a mujer adulta, son 
sucesivos hombres, muchos de ellos en pandilla o fratría, ejerciendo su poder e imponiendo 
su corporeidad a mujeres en situación de vulnerabilidad.

Por otro lado, la historia de los ‘sindicatos' de prostitutas que se han legalizado en 
otros países muestra que en numerosas ocasiones han sido utilizados para blanquear un 
negocio criminal, parasitados por proxenetas, y no han servido para mejorar las 
condiciones de vida de las mujeres en los territorios en los que han actuado. Como 
ejemplo, dejo este enlace sobre la Unión Internacional de Trabajadoras Sexuales. 
(https://traductorasparaaboliciondelaprostitucion.weebly.com/blog/a-quien-representa-en-realidad-la-union-internacional-de-trabajadoras-sexuales)

Por último, los hombres de bien, en este debate, deberían meditar éticamente si están 
autorizados a defender, aunque sea de modo indirecto, un mercado atroz que se sostiene por 
la demanda del sexo al que pertenecen, y del que se benefician aunque sea simbólicamente. 
Todos los hombres, puteros o no, caminan simbólicamente sobre los hombros de las putas. 
Porque la prostitución les da la primera lección de quién es el amo aquí; La prostitución 
les dice a los hombres: eres tan importante que todas estas vidas pueden ser sacrificadas 
para satisfacer tus deseos. Y a las mujeres: eres tan insignificante que puedes ser 
sacrificada para la satisfacción del deseo de otro.

Acabo con una frase de Delia Escudilla, sobreviviente de prostitución: "las mujeres no 
necesitamos que se legalice la prostitución, necesitamos que se extinga la violencia y la 
pobreza que nos empuja a ella". Salud y Anarquía.

https://grupoanarquistahc.wordpress.com/2018/10/16/la-prostitucion-es-incompatible-con-una-sociedad-libre/#more-1188


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