(ca) cgt.org.es: La doctrina del shock y la crisis brasileña (en, it)

a-infos-ca en ainfos.ca a-infos-ca en ainfos.ca
Jue Nov 15 06:48:11 CET 2018


El siguiente articulo, es enviado por, Eduardo Cunha,  un compañero de la región 
brasileña, donde contextualiza el ascenso de la ultraderecha, haciendo un contexto general 
de las movilizaciones en ese país desde el año 2013 hasta la elección presidencial que 
puede salir triunfador el militar Jair Bolsonaro. El análisis desde una mirada anarquista, 
donde explica como la socialdemocracia, y el Partido de los Trabajadores criaron a un 
cuervo que prontamente les arrancará los ojos. ---- Este texto saldrá en el próximo número 
de nuestra Revista Rebeldías. Fue escrito en junio del 2018. Debido al contexto que 
atraviesa Brasil, creímos pertinente hacerlo publico cuanto antes para que aporte a 
debates y discusiones. Puedes revisar su versión original en Medium

En la primera quincena de junio de 2013, grandes protestas tomaron las calles de las 
principales ciudades brasileñas. Inspirado por la oleada de movimientos internacionales 
como Occupy, Primavera Árabe y 15M, ellas han aportado novedades para el repertorio de los 
movimientos sociales del país. Fueran las primeras manifestaciones masivas movilizadas a 
través de las redes sociales, con carácter apartidista centradas en sus demandas, a saber, 
la revocación del aumento en las tarifas del transporte público. La conquista de la 
reivindicación sirvió de comprobación del éxito de la estrategia, alimentando las 
esperanzas de la convergencia del nuevo ciclo de luchas sociales en un polo autónomo de la 
esfera de influencia lulista.

"A pesar de las claras diferencias ideológicas entre los agentes, los tres episodios, 
inseridos en un corto intervalo de seis meses, demuestran la persecución política a todo 
el campo de la izquierda, desde el anarquismo hasta la social democracia."
Después de cinco años de las manifestaciones del 2013, poco se resta de aquél pronóstico 
optimista. El giro de los eventos está sintetizado en tres episodios ocurridos entre fines 
del año pasado y los primeros meses de 2018: en noviembre de 2017, la invasión de la sede 
de la FAG ("Federação Anarquista Gaúcha")¹, con la incautación de libros de la biblioteca 
como evidencias criminales;

Material ‘anarquista' allanado por la policía. Porto Alegre. Octubre 2017
la ejecución de la concejal de Río de Janeiro, Marielle Franco, después de denunciar las 
acciones de fuerzas paramilitares en la ciudad, en marzo de 2018; y, en abril, la prisión 
del expresidente Lula da Silva, en un procedimiento judicial acelerado y con pruebas 
frágiles. A pesar de las claras diferencias ideológicas entre los agentes, los tres 
episodios, inseridos en un corto intervalo de seis meses, demuestran la persecución 
política a todo el campo de la izquierda, desde el anarquismo hasta la social democracia. 
Si en 2013 hubo la posibilidad de la renovación de las luchas sociales, en 2018 estamos 
delante un evidente contexto de criminalización, anclada en una opinión pública cada vez 
más conservadora impulsada por la radicalización de la derecha. Para comprehender ese 
cuadro, es preciso mirar otra vez para lo que pasó en los últimos cinco años.

Nota de Rebeldías: ¹ Para saber más sobre las redadas y la posterior cancelación de la 
Feria del Libro Anarquista de Porto Alegre, ver comunicado de lxs compañerxs, y nota de la 
prensa burguesa. Respuesta de la FAG (VER)

Los efectos de una gran derrota
"Las protestas crecieron de manera exponencial, con más de 1.000.000 de personas en las 
calles, pero sus motivaciones iniciales se perdieron."
En primer lugar, volvemos a las Jornadas de Junio de 2013. Afirmar que las manifestaciones 
alentaron los sectores de la izquierda autónoma con la esperanza de un nuevo camino para 
las luchas sociales es una verdad a medias. Mientras los primeros días hubo un claro 
contenido político de izquierda con una pauta que cuestionaba los intereses de las 
empresas en la conducción de las políticas publicas de transporte, también hubo un segundo 
ciclo, en la última quincena del mes. Las protestas crecieron de manera exponencial, con 
más de 1.000.000 de personas en las calles, pero sus motivaciones iniciales se perdieron. 
Entre la multitud las reivindicaciones se han convertido en reclamos difusos y ya había la 
presencia de grupos de derecha, con una agenda de combate a la corrupción.

En consecuencia, es posible mirar "dos junios":

Basado por las protestas que confluyeron alrededor de la expansión de los derechos 
sociales, promovido por un movimiento social autónomo de cualquier vinculación partidista, 
organizado a partir de un modelo federativo utilizándose de tácticas de acción directa;
El "segundo junio" se caracterizó por manifestaciones multitudinarias por todo el país, 
con pautas muy amplias y difusas y sin un contenido ideológico definido.

Los "dos junios" inspiraron nuevos movimientos en todo el espectro político desde 
entonces. Dentro de la izquierda, el contenido político del "primero junio" influenció 
importantes luchas. En 2014, se organizó el "Comitê Popular da Copa", responsable por 
movilizar grandes protestas contra la realización del mega evento de la FIFA em São Paulo, 
y hube la huelga de los barrenderos en Rio de Janeiro, en la cual los trabajadores se 
organizaron contra la posición de la burocracia sindical y lograron éxitos. Es de 
destacar, también, el movimiento de ocupación de escuelas, empezado en 2015 en São Paulo y 
difundido a 20 de las 27 provincias de Brasil en 2016, con la ocupación de 1.022 escuelas 
y 84 universidades. Por último, es notable el crecimiento de colectivos políticos 
involucrados a la lucha por los derechos de la población negra y LGBT en los últimos cinco 
años. A pesar de cada lucha tener su especificidad, todas, en general, utilizaron de 
repertorios colocados en evidencia en el 2013, como las tácticas de acción directa y la 
organización federativa. Así, abrirse una perspectiva para la formación de un polo de 
luchas sociales autónomo de la esfera lulista. Sin embargo, hube una fragmentación de los 
movimientos sociales y, por consecuencia, la ausencia de acumulo organizativo. El 
potencial de renovación se perdió.

Con nuevo ropaje apartidista, movilización en las redes sociales y una pauta 
anticorrupción, los nuevos movimientos de derecha alcanzaron a organizar grandes 
manifestaciones para pedir la destitución de Dilma Rousseff (PT)
Algo que no ocurrió en el otro lado del espectro político. Movimientos de la derecha, 
patrocinados por las asociaciones de empresarios y por bancos, utilizaron las novedades 
aportadas por 2013 para se restructuraren. Con nuevo ropaje apartidista, movilización en 
las redes sociales y una pauta anticorrupción, los nuevos movimientos de derecha 
alcanzaron a organizar grandes manifestaciones para pedir la destitución de Dilma Rousseff 
(PT). Incluso las jergas y los nombres de los movimientos originales fueron reciclados: en 
2013, el MPL ("Movimento do Passe Livre"), grupo responsable por la convocación y por el 
debate a cerca del transporte público, fue plagiado por el MBL (Movimiento Brasil Livre), 
grupo reaccionario antilulista, para citar un ejemplo.

La inspiración del "segundo junio" demostró tener más aliento en comparación con el 
"primero". Con un nuevo aire, la derecha consiguió articular las manifestaciones de calle 
con las maniobras palaciegas, deponiendo la presidenta Dilma con un golpe parlamentario en 
2016. El golpe indicó que, para sus artífices, la política de conciliación de clases de 
los gobiernos lulistas dejó de ser interesante. Pero el lulismo no está eximido en el 
proceso de su propia derrocada.

Cría cuervos y te sacarán los ojos
El Partido de los Trabajadores hizo la alianza con el conservadurismo pentecostal, y 
comenzó a militarizar algunas localidades

Temer; Dilma; Lula
Hay que recordar que el camino trillado por la burguesía y por las fuerzas políticas que 
promovieron el golpe fue abierto por el lulismo. A comenzar por las alianzas electorales 
con los partidos reaccionarios, principalmente con el PMDB (Movimiento Democrático 
Brasileño), del actual presidente Michel Temer, que fue vicepresidente de Dilma en dos 
elecciones presidenciales (2010 y 2014). Además de ese longevo vinculo, hay que destacar 
las alianzas con políticos neopentecostales, promotores de la agenda política del 
conservadorismo moral.

Es necesario recordar también el papel desempeñado por Partido de los Trabajadores (PT) en 
la ascensión de la militarización en la sociedad brasileña. Si el ejército está hoy en el 
comando de la seguridad publica en Rio de Janeiro desde inicio de 2018, el primer paso fue 
dado cuando Dilma convocó los militares para controlar regiones especificas de la capital 
de la provincia. Aún más, la expresidenta promulgó la Ley Antiterrorista, que abre margen 
para la persecución de movimientos sociales como terroristas.

En la esfera económica, el presupuesto destinado hacia las elogiables políticas de 
transferencia de renta, cuya consecuencia fue la salida de más de 40 millones de 
brasileños de la situación de extrema pobreza, fueron pequeños cuando comparamos a la suma 
de dinero publico reservado para el mercado financiero, por medio de la emisión de títulos 
de la deuda pública. No en vano los principales bancos brasileños alcanzaron beneficios 
récord en los años de Lula y Dilma. La esencia del lulismo, es decir, la promoción 
simultanea del aumento de las ganancias de la burguesía y de políticas sociales inéditas 
de ampliación del acceso de las capas sociales más bajas a los servicios públicos, por 
medio de la tentativa de construir un sub-imperialismo basado en el apaciguamiento de la 
lucha de clases, dejó de ser practicable en un escenario de profundización de la crisis 
económica. Luego, los sectores golpistas se dieron cuenta que "el momento en que los 
empresarios más ganaron dinero, los trabajadores ganaron más aumento de salario, que 
nosotros más generamos empleos, que hube menos ocupaciones en el campo, menos ocupación en 
la ciudad"¹ había pasado. Ahora, si quisiesen mantener sus tasas de ganancias, era 
necesario empezar un nuevo estadio en la exploración de la fuerza de trabajo.

Nota: ¹Entrevista de Lula da Silva a periódico Folha de São Paulo, después de su 
condenación y antes de su prisión. 01/03/2018:
https://www1.folha.uol.com.br/poder/2018/03/nao-vou-mematar-nem-fugir-do-brasil-vou-brigar-ate-o-fim-diz-lula.shtml

Incubando el huevo de la serpiente
"La peor de las democracias es preferible a cualquier dictadura"
Errico Malatesta
Malatesta, viviendo en los años de Mussolini, enfatizaba que la crítica anarquista 
direccionada tanto a la dictadura como a la democracia no impide de reconocer que la peor 
de las democracias es siempre preferible a cualquier dictadura.¹ Su posicionamiento apunta 
hacia la necesidad del proyecto político ácrata estar acompañado de la lectura de las 
formas institucionales en las cuales el Estado instituyese en la sociedad. Sin embargo, 
con el creciente estado de excepción que marca ese inicio del siglo XXI, intentar 
comprehender los actuales regímenes políticos es una tarea desafiadora. Cada vez más 
distinguir democracia de dictadura es difícil, pues las líneas que as definen se mesclan 
en una zona gris. Tal es el caso de la actual situación brasileña.²

NOTAS: ¹Errico Malatesta, "Democrazia e anarchia", 15/03/1924.
²A respecto de la zona gris vivida en Brasil, recomiendo la lectura del texto "Que horas 
Lula e Marielle voltam?", de Leo Vinicius: http://passapalavra.info/2018/04/119630

Después del golpe de 2016, Temer empezó una "doctrina del shock" para implementar medidas 
de austeridad, justificadas como políticas de recuperación de un país en crisis. En el 
ámbito externo, hay el fin del proyecto de un "Brasil Potencia", representado por el 
desmonte de la compañía constructora Odebrecht, la punta de la lanza del capital brasileño 
en la América Latina y África, con una serie de procesos de corrupción. La alianza entre 
las autoridades públicas de los EEUU y del Brasil en las investigaciones de combate a la 
corrupción, estableciendo el intercambio de manera informal de pruebas entre los fiscales 
de los dos países, al margen de los "procedimientos oficiales", (en las palabras del 
vice-fiscal general adjunto del Departamento de Justicia de los EEUU¹) indica los 
intereses del imperialismo estadounidense en reafirmar su dominio en la América del Sur. 
No en vano que, más allá de la Odebrecht, la otra empresa involucrada en las operaciones 
de combate a la corrupción fue la Petrobras, antes una de las principales empresas 
petrolíferas del mundo.

NOTA: ¹Palestra de Kenneth Blanco pode ser conferida en: https:// 
http://www.youtube.com/watch?v=tbPLM5onjLk

Internamente, el gobierno de Temer, con una frágil legitimidad, sustentase por la 
promoción de las reformas ultraliberales. Tales medidas agravan la concentración de renta 
en el país, una de las más grandes del mundo. La manutención de ese cuadro sólo es posible 
a partir de la militarización, camino indicado por el gobierno al registrar en año pasado 
la mayor inversión en gastos militares en la última década.

Un empresario latifundista, justificando su apoyo a Bolsonaro, dice: "Estamos con el país 
en coma y quieren tratar del enfermo con homeopatía. Nosotros necesitamos de antibiótico. 
No es algo para toda la vida, es sólo un período."
No es difícil de se pensar contra quien ese "antibiótico" es destinado.

La naturaleza del gobierno Temer empieza a ser notada por el pueblo, alimentando la 
descreencia en la democracia. El sentimiento contrario al sistema político no representa 
un aspecto positivo, pues ha sido capitaneado por las fuerzas de extrema derecha, sobre 
todo por el presidenciable Jair Bolsonaro, líder en las encuestas en los escenarios sin 
Lula. Basado en el neoconservadurismo de oleada Trump con fuerte discurso militarista, 
Bolsonaro tiene todos los elementos para ser un Duterte -dictador filipino- de los 
trópicos. El "Mercado Financiero", entidad sobrenatural que exige inmensos sacrificios de 
los de abajo, inicia un flirteo con su candidatura al darse cuenta de que la supresión de 
la democracia liberal quizás posibilite un altar lleno de ofrendas. Un empresario 
latifundista, justificando su apoyo a Bolsonaro, dice: "Estamos con el país en coma y 
quieren tratar del enfermo con homeopatía. Nosotros necesitamos de antibiótico. No es algo 
para toda la vida, es sólo un período." No es difícil de se pensar contra quien ese 
"antibiótico" es destinado. Quizás la ejecución de Marielle ayude a responder.

En la actual coyuntura brasileña hay las vacilaciones de la socialdemocracia, la 
descreencia en la democracia liberal, la incapacidad de los sectores revolucionarios en 
promovieren su agenda y la diseminación de una cultura irracional que tiene ojeriza a todo 
el pensamiento de la izquierda. Sólo resta saber si también tenemos nuestra Marcha sobre Roma.

https://revistarebeldias.wordpress.com/2018/10/24/la-doctrina-del-shock-y-la-crisis-brasilena/


Más información sobre la lista de distribución A-infos-ca