(ca) puerto real: CRONICA DE LA TARDE DE POESIA - CNT-AIT PUERTO REAL

a-infos-ca en ainfos.ca a-infos-ca en ainfos.ca
Dom Nov 11 05:57:59 CET 2018


El pasado día 2 de Noviembre, con una sala completamente llena, se celebró el acto 
organizado por el Sindicato de Oficios Varios de la CNT-AIT y la Biblioteca anarquista 
"José Luis García Rúa" titulada "Una tarde de poesía", que expuso el compañero: Pepe 
Gómez. Se realizó, en el Centro Cultural San José, de Puerto Real. ---- El secretario de 
organización, Paco Aragón, enumeró en contenido y fechas, los actos organizados por el 
Sindicato, a través del Foro para el Debate y el Conocimiento, cuyos temas se relaciona a 
continuación que incluye, el curso de Formación Profesional que, sobre Estructura Naval e 
Ingeniería, dimos durante ocho meses, a quince compañeros del colectivo de parados más 
desprotegidos, y la campaña de pegada de carteles de contenido poéticos, titulado: La 
Poesía como Arma de Futuro.

Campaña de Foro para el Debate:

La Revolución Francesa - Diciembre 2017

La Cuestión Catalana - El Estado y la Independencia - Nacionalismo y Cultura  - Enero 2018

La Comuna de Paris - Febrero 2018

La Revolución Rusa - Marzo 2018

1º Mayo - Abril 2018

1ª Republica - Mayo 2018

Seguiremos con la II Republica, la Guerra Civil, la Dictadura, la Primera Internacional 
Obrera, Democracia Directa y Parlamentaria, y temas de actualidad. Hay mucho que hablar y 
que pensar. Que deseamos volver a retomar próximamente.

Campaña de poesía, pegada de carteles:

Como tú y Sé todos los cuentos, de León Felipe   Febrero 2018

Pregunta de un obrero que lee y Ellos vinieron de Bertolt Brecht

8M Día de la Mujer - Marzo 2018

A ti te lo quiero contar de P.G   Abril 2018

La poesía como arma de futuro de Gabriel Celaya   Mayo 2018

A un poeta muerto (Lorca) de Luis Cernuda   Junio 2018

Homenaje a Víctor Jara de P.G   Julio 2018

No quiero de Ángela Figuera   Agosto 2018

A continuación tomó la palabra el compañero Pepe que, y a modo de introducción  explicó el 
por qué daba a conocer su poesía a familia y compañeros, para luego pasar a disertarlas.

Incluimos dos de sus poemas titulado: EN LA PLAZA... y CÓMO NACEN LAS BANDERAS...


EN LA PLAZA...


En la plaza más extensa del mundo.

Frente al palacio más grande.

Con el balcón más crecido,

Y la escalera más amplia.


La nación exigía libertad,

El pan, y los ensueños prometidos.

  La Independencia y la igualdad precisa;

Deseadas, por un pueblo que despierta:

Al martillo y al yunque encadenados.


Mendicantes, obreros, campesinos,

Comerciantes pequeños y artesanos,

Mendigos, traficantes de las hambres,

Niños, moceríos y amas de casa,

Amantes clandestinos, con sus sueños,

Y viejos luchadores por la Patria...


Con el alma en un puño suspiraban,

De los  representantes, designados,

Las leyes y derechos codiciados.


Miles, cientos de miles, como hormigas

En ésa enorme plaza concentrados.

Con paciencia infinita en sus gargantas,

Esplenden, sus derechos ciudadanos,

Y elevan sus banderas encendidas:


¡Conciencia! ¡Conciencia! ¡Conciencia toda!

Tal eran, sus rugidos y pasiones.

  ¡Que el fuego corra, corra como el viento!

¡Que arda la injusticia y crezca un gran incendio!

¡Que arrasen los palacios y el poder!

¡Que en nuestros corazones resucite,

El clamor por un mundo más perfecto!


A pesar de los vientos que se oblicuan,

La voluntad del pueblo era grandiosa;

Dispuestos a la vida y a la sangre:

Férrea su voluntad, henchidos de entereza.


Tras catorce días y trece noches,

De aquellas, combatientes pretensiones:

Espurias las noticias que les llegan;

Y el incordio se asienta en sus razones.


Sus casas, sus trabajos; el cuidado

De los hijos, todo está abandonado.

¡Qué importa! si nos llueve la esperanza.

Alientan y confortan su coraje.


Ruge, ruge el pueblo desesperado.

¡Por la patria y la sangre derramada!

Gritan al viento los desheredados.


Mientras, en el palacio de los reyes,

Discuten sus propuestas y temores

Los abades benditos de la patria.


Conformada la Asamblea Nacional

Se pasa a debatir la Carta Magna

Y los mentidos derechos del hombre.


Jacobinos, girondinos,

Blanquistas  y carbonarios.

Marxistas, sainsimonianos

Consejistas  y cristianos.

Republicanos federales,

Los ubicuos demócratas,

Centristas y liberales.


Y en lo más hondo, de esa olla imposible:

Un puñado de Sansculotte, de obreros

Y campesinos revolucionarios.


Confundidos, aislados al debate;

Excluidos de la acción y de su gente;

En manos, de tan finos eruditos:

Compañeros nebulosos de viaje,

Lacayos del poder y sus principios.


Signado el Comité de Salud Pública,

Como el ejecutivo del gobierno:

Se elige Presidente al más anciano.


Ya en el Parlamento, se va mostrando,

Las miserias que preservan lo innoble.

Discuten si es un punto, o punto y coma,

Quién contenga las normas y sus fuentes.


Sólo un pobre, en la plaza mendigaba,

Los restos de comida que sobraban,

De las mesas repletas del palacio,

Que a sus mercedes, bien alimentaban.


A ese pobre harapiento, preguntaron,

Por la ausencia del pueblo en la plaza.

Un silencio profundo naufragaba,

Y en su boca sin dientes, se abrigaba.


Le rogó el presidente al indigente

Opinión sobre el asunto tratado.

Si bien, le parecían los derechos,

Por ellos, en su lucha conquistados,

Y que al pueblo ignorante concedían:


El Derecho al trabajo y la salud.

El Derecho a la vivienda.

El Derecho a la enseñanza.

El Derecho a pensar y a manifestarse...


El viejo mendigo no daba crédito

A tan inconsecuente despropósito.

Pero haciendo un gran esfuerzo le dijo:


Mire usted, su Excelencia y Presidente:

Estoy a punto de cumplir setenta años,

Y he vivido trescientos mil engaños.

Porque los pobres existen, desde siempre.


Su Excelencia nos suplica en justicia,

Espacio y tiempo a su nuevo proyecto;

Por el bien de la Patria y de su Pueblo.


Pero al Pueblo Excelencia le conviene,

Agarrar el futuro con sus manos.

Que la historia sea, fruto de sus actos;

Sin banderas que ahoguen su destino;

Sólo el limo corriendo a mar abierta,

Y olas de pueblo, las rocas quebrando.


Que no nos cieguen los turbios profetas,

Que empuñan sus espadas repujadas

Al calor de la fortuna prevista:

Que abonan la codicia y la malicia.


Mirad lo que siempre se nos ofrece:

  ¡Derecho a una vivienda, inexistente!

¡A un trabajo que nadie nos destina!

¡A una salud privada, como negocio!

¡A una educación cara y elitista!

Derechos, derechos, derechos...

Palabras que disfrazan las mentiras.


¡Conciencia! ¡Conciencia! ¡Conciencia toda!

Es el grito más puro y necesario.

  Éstos son, los derechos que conozco:

Su excelencia y Presidente:


El derecho del pobre miserable

A recorrer su exuberante país

A lomos del suplicio y la abstinencia.


Y el derecho de usted, y su mesnada,

A asentar los culos de sus mercedes,

Al próvido asiento del Parlamento.


Por eso, el pueblo hastiado, se ha marchado;

Cansado de derechos ofrecidos,

Que nunca por las leyes se han cumplido.


Ya en el poder los cuervos, aposentan

Sus almas, ávidas de privilegios.


Silenciados los gritos de la Plaza:

Ya principia nuevamente otra historia;

Preñada de traiciones y esperanzas.


La audiencia relegada a los escombros,

Y al poder, el fruto de las miserias.

  ¡Conciencia! ¡Conciencia! ¡Conciencia toda!

Es el grito más puro y necesario.


CÓMO NACEN LAS BANDERAS


Conformándose fueron las banderas,

En el andar del hombre y en su tiempo.

De aliviar con el fuego sus angustias;

De la lucha por la tierra y lo propio.


Fue más tarde el poder de los caudillos

El brazo ejecutor de las desgracias;

Que al tiempo, fueron dueños de castillos,

Y al pueblo les robó sus pertenencias.


Rompamos en jirones las banderas

Que a los pobres del mundo nos dividen.

Para poner a salvo sus haciendas:

A la guerra, obligados nos conducen.


Quién, no adora la tierra donde nace;

Su cultura su lengua y sus gentes.

Quién, no ama la belleza, inexplicable

Del barrio donde sus anhelos crece.


Es falso que la patria sea de todos.

Que sea madre de pobres y pudientes.

Que la patria te cuide como a un hijo.

Que a todos, la bandera nos preserve.


Religión y poder enamorados,

En ficciones cimientan las leyendas:

Que habrán de dar cuerpo a sus pretensiones,

Y nuble la razón y la conciencia.


Ciudadano del mundo yo me siento

Y en justicia mis sueños compartidos;

Con aquellos que sufren en sus carnes

El acoso, la violencia y el racismo.


Sindicato Oficios Varios CNT-AIT

Puerto Real 03-11-2018

http://puertoreal.cnt.es/denunicas-sindicales/6749-cronica-de-la-tarde-de-poesia-cnt-ait-puerto-real.html


Más información sobre la lista de distribución A-infos-ca