(ca) Ruptura Colectiva (RC): "Generalizar la autodefensa armada para poder hacer frente a la violencia del Estado y su terrorismo" - Comunicado del EPR, 17 Mayo 2018

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Mar Mayo 22 06:43:14 CEST 2018


AL PUEBLO DE MÉXICO ---- A LOS PUEBLOS DEL MUNDO ---- A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ---- A 
LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS ---- A LAS ORGANIZACIONES 
POPULARES Y REVOLUCIONARIAS ---- ¡HERMANOS, HERMANAS, CAMARADAS! ---- Las víctimas 
directas e indirectas del terrorismo de Estado en México se cuentan por millones, todas 
con una característica en común, miembros de la clase trabajadora en su mayoría jóvenes, 
que han sido arrancados violentamente de sus hogares, de su familia, de su trabajo, de su 
comunidad, su colonia y de su organización. Todos sin distinción son hijos del pueblo y 
por ellos hay que seguir luchando y levantar en alto las banderas de la lucha contra el 
terrorismo de Estado. ---- Víctimas que conforman tanto a familiares como a todo su 
entorno social, violencia gubernamental que constituye una política generalizada y 
sistemática que busca detener toda expresión de voluntad popular de combatir y toda 
crítica al régimen; violencia exponenciada que afecta a diferentes sectores del pueblo, en 
específico a la fuerza de trabajo joven sin importar sexo, en resumen y a excepción del 
entorno burgués la mayoría de los mexicanos somos víctimas de la violencia burguesa.

Ninguno de los casos de desaparición forzada, ejecución extrajudicial y demás crímenes de 
Estado son casos aislados, son producto de una política que responde a los intereses de la 
oligarquía para mantener el régimen económico y político que condena a la mayoría de los 
mexicanos a vivir en condiciones infrahumanas, sujetos a las cadenas de la sobrexplotación 
y de la opresión política.

El dolor que se vive por la ausencia de los familiares, por ser presa del Estado 
policíaco-militar, no es un dolor individual, es ante todo un sentimiento colectivo, de 
indignación que poco a poco se transforma en convicción y disposición para hacerle frente 
al gobierno antipopular y represivo. A las víctimas del terrorismo de Estado nos 
identifica nuestro origen de clase, nos une la explotación y la opresión que a diario 
vivimos, nos hermana la convicción por alcanzar la justicia social, pero ésta pasa 
necesariamente por comprender la necesidad de luchar de forma conjunta contra el 
capitalismo, que representa la lucha por el socialismo.

Los millones que a diario sufren la violencia de clase y el odio que destilan las 
instituciones burguesas no pueden quedar pasivas ante este Estado criminal, nuestro 
enemigo común queda al desnudo por las innumerables evidencias que se han recolectado, que 
se han arrebatado del Estado a través de la organización fuera de los marcos 
coorporativizantes.

La lucha nos enseña que cada víctima del terrorismo de Estado no está sola, somos muchos 
los que sentimos el dolor en carne propia de la violencia contra el pueblo, sin embargo, 
es una necesidad entender el fenómeno en su exacta dimensión, y las motivaciones políticas 
que lo alimentan.

Desarrollar la lucha, es elevar las formas de organización para llegar a la actitud 
decisiva y combativa de superar el aspecto emotivo, individual y espontáneo que debe ser 
transformado en voluntad y convicción de luchar unitariamente contra el enemigo común.

Construir organismos de combate popular significa no dejarnos quebrar por los mecanismos 
que el Estado nos impone como "solución", medidas burocráticas, desgastantes, dilatorias, 
revictimizantes y demagógicas que nos arrebatan la dignidad y nos sumen en mayores 
mecanismos de opresión para ahogar el recuerdo de nuestros familiares y la capacidad de 
organizarnos para exigir juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales de 
estos crímenes de lesa humanidad.

El Estado busca que aceptemos resignadamente la violencia que emanan de sus instituciones, 
que callemos por unas envilecedoras monedas, que se normalice el terror de Estado como un 
mal necesario, e incluso que cuestionemos y criminalicemos a las víctimas, familiares y 
organizaciones que a diario libran batallas populares por todas las víctimas del 
terrorismo de Estado.

La lucha de familiares y amigos de las víctimas del terrorismo de Estado, de organismos 
defensores de derechos humanos, personalidades comprometidas con la justicia social y 
organizaciones populares independientes por medio de la resistencia popular han 
evidenciado el fenómeno del terrorismo de Estado, éste ya es más que evidente e 
inocultable por su magnitud. Sin embargo, no es suficiente, porque a diario se siguen 
cometiendo nuevos crímenes de lesa humanidad, nuevas víctimas se suman a la interminable 
estadística de la violencia que sostiene al régimen neoliberal.

No basta con saber el paradero de las víctimas, no basta reclamar a un solo familiar, no 
sólo es "aceptar" la ausencia o pérdida de un ser querido; postrarnos ante el conformismo 
individual es renunciar a la memoria de las víctimas, representa dar la espalda a los 
millones de hermanos de clase que son tocados por las garras criminales de las fuerzas 
represivas.

La táctica gubernamental se ve reforzada con nuevas maniobras, buscan distorsionar la 
esencia del fenómeno al hacer esfuerzos ingentes por reducir la desaparición forzada de 
personas a figuras jurídicas que diluyen el carácter político de los crímenes de lesa 
humanidad. Al endosar perversamente los crímenes de lesa humanidad a la mítica 
"delincuencia organizada", no obstante, éstos sólo los comente el Estado, sus 
instituciones y sus agentes.

Reproducir el discurso del Estado es negar nuestra propia condición de oprimidos y 
explotados, es reproducir el síndrome de Estocolmo, es renunciar a nuestra dignidad y es 
aceptar resignadamente la degradación humana que lleva implícita la perdida de voluntad de 
combatir contra los enemigos de clase, éstos se acuerpan y cierran filas para salvar sus 
intereses, que son los intereses de la clase burguesa.

Desde el Estado, los hombres del régimen y cancerberos del capital presentan a las 
víctimas del terrorismo de Estado como delincuentes, como consumados criminales o 
individuos presentes en el "lugar y hora equivocada"; y desbordan sapiensa al cerrar los 
casos con el manotazo autoritario de que "en algo malo andaban".

Su objetivo es desmovilizar a todos aquellos que luchan por la presentación con vida de 
los detenidos desaparecidos, evitar la solidaridad entre familiares, víctimas y hermanos 
de clase, promueven una ideología antropófaga que destruye el grito de unidad por la 
presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos. Por ese mismo cauce empuja a 
la corporativización de organismos y organizaciones que luchan contra la violencia del 
régimen; confronta a familiares con falsas esperanzas y promesas que nunca se cumplirán, 
porque ambas constituyen también violencia de Estado.

Expresión de lo anterior es la ley contra la desaparición forzada, que nació muerta y 
contraria a las exigencias populares, vacía con relación a la justicia que exige el 
pueblo; por todo su entramado jurídico ahogan la voluntad de exigir la presentación con 
vida, busca la fractura política y organizativa de la lucha contra el terrorismo de Estado 
y envilece en cauces individuales la lucha por reivindicar a las víctimas del terrorismo 
de Estado.

A tal grado llega la táctica del Estado y su perversidad es tal que induce a mendigar la 
presentación con vida de los desaparecidos, a renunciar a ella y degradarla a tal grado de 
luchar sólo, conformarse con una "evidencia" mortal de la víctima. Sin embargo, para 
quienes estamos comprometidos con las víctimas y sus familiares la lucha transciende lazos 
sanguíneos, militancia política y origen geográfico.

En correspondencia la lucha por exigir la verdad, la presentación con vida y el juicio y 
castigo a responsables materiales e intelectuales de los crímenes de lesa humanidad debe 
continuar, pero expresada en nuevos cauces, nuevas iniciativas y formas de lucha que 
expresen ante todo unidad y voluntad de combatir; ésta es una lucha que demanda a todos 
aquellos que luchamos contra el régimen a redoblar nuestro compromiso de luchar al lado 
del pueblo y de fortalecer la convicción de organizar y generalizar la autodefensa armada 
de las masas para poder hacer frente a la violencia del Estado burgués.

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!

¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!

¡CON LA GUERRA POPULAR!
¡EL EPR TRIUNFARÁ!

COMITÉ DE PRENSA Y PROPAGANDA DEL PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO - EJÉRCITO 
POPULAR REVOLUCIONARIO (PDPR-EPR)

República mexicana, a 17 de mayo de 2018

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