(ca) fora-ait: Tejiendo nuestra emancipación

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Vie Mayo 18 09:01:24 CEST 2018


Compañerxs: Compartimos este articulo publicado en "Organización Obrera" de la compañera 
Sol sobre la lucha de género desde una perspectiva de clase y emancipativa. ---- Si 
quieren descargar la edición completa del periódico pueden hacerlo a través de este link: 
---- https://mega.nz/#!dJwjhACY!0PnPHBwQRiMs3x-yK-optCxi8Y5dwuaIMH890lSPSLc ---- "Pero no 
os deis por vencidas, hermanitas. Haced de vuestras lágrimas un buril, de vuestros 
clamores una piqueta, de vuestros sollozos una proclama y lanzaos en la lid de vuestras 
reivindicaciones emancipatorias. Poned vuestras protestas bajo las alas de la anarquía y 
marchad a conquistar la vida que os pertenece, que es vuestra, porque la habeis soñado 
bella, poética, amorosa." ---- "Hermanitas", Mis proclamas, 1924. Juana Rouco Buela ---- 
Estadísticamente, en la región Argentina se registra una brecha salarial existente entre 
hombres y mujeres del 27%. Ésta diferencia prevalece a pesar de la presencia del art.14 
bis de la Constitución Nacional sancionada hace mas de 60 años y que manifiesta que por el 
mismo trabajo debe recibirse el mismo sueldo. Es decir que a pesar de su existencia un 
hombre está recibiendo un sueldo mayor solo por su condición de género asignada1.
Estas diferencias salariales, manipuladas durante años por la patronal, marcan ya la 
cancha para nuestra realidad económica y social ¿Qué quiere decir esto? Simplemente que al 
poseer un sueldo menor tenemos menor acceso a ingresos propios, generando el 
empobrecimiento de nuestros bolsillos y por lo tanto una dependencia económica de 
terceros. Esta disparidad económica se hace mucho más difícil de combatir cuando ponemos 
en discusión la violencia sufrida por nuestra condición de mujeres. Con esto no solo nos 
referimos a la violencia en nuestras casas, también debemos soportar el acoso laboral 
-incluso el callejero- por parte de las autoridades laborales, y como si fuera poco, de 
nuestros mismos compañeros de trabajo, quienes creen ser dueños de este microespacio de 
poder y no dudan en usarlo en pos de afirmar su masculinidad.
¿Y cómo enfrentamos estas situaciones desiguales? ¿Cómo nos pensamos como trabajadoras 
para emanciparnos? ¿Cómo creemos que debemos atravesar esta realidad? Primero que nada 
debemos identificar nuestra desigualdad económica. Esta misma marca nuestra realidad 
social y solo combatiéndola como eje principal podremos avanzar hacia un verdadero cambio 
social. Sabemos bien que a mayor precarización económica mayor precarización de nuestras 
vidas, por lo que creemos que esta es la columna vertebral de nuestra lucha.
Defensores del capitalismo pondrán su acento en el ascenso laboral como práctica 
igualitaria. Basta con investigar y buscar datos en páginas web, como la de la 
tercerizadora "Adecco"2 o el periódico conservador "La Nación"3, que revelan estadísticas 
en consonancia con la escala jerárquica de mujeres en los ambientes de trabajo por su 
"naturaleza dócil y laboriosa" . Estos datos responden a la falsa idea de que a mayor 
puesto laboral, mayor igualdad de género, y por lo tanto mayor reivindicación en la lucha 
feminista; discursos disfrazados de hechos políticamente correctos y feminismos liberales 
donde lo único que importa es la libre elección o salvación individual por encima de las 
construcciones colectivas. Estas ideas no son más que una pantalla que a fin de cuentas 
defienden la misma explotación capitalista. Nosotras, defensoras de nuestra clase, sabemos 
que estos conceptos son falsos a la hora hablar de igualdad. Estamos completamente lejanas 
a defender estas prácticas jerárquicas. Ascender en el trabajo no nos emancipará de 
ninguna manera, solo nos someterá a la perpetuación de este sistema tan injusto que 
queremos combatir.
Pensar en igualdad de derechos para la clase explotadora se traduce a igualdad en 
explotación. Por eso nosotras alzamos la voz: ¡NO! No queremos la misma explotación que 
los varones, no queremos ocupar cargos jerárquicos para ser patronas y tampoco queremos 
reproducir este sistema desigual.
Y si no hablan de aspiraciones clasemedieras de ascenso social buscan sacar provecho de 
cualquier situación que perpetúe su status quo. Por ejemplo, a finales de los 90 y 
principios del 2000 aprovechando la falta de trabajo y el hambre latente que se vivía, 
decidieron ingresar a muchas mujeres al mercado laboral público como mano de obra barata y 
flexibilizada. Lejos de pensar que esto fue un pie para la emancipación solo dificultó sus 
realidades ya que los sueldos eran de hambre y la falta de oportunidades enormes. Como si 
fuera poco, por esos años se vive un aumento del crecimiento en la violencia doméstica. 
Los hombres víctimas y perpetuadores del mandato de masculinidad no podían soportar la 
falta de trabajo y menos ser relegados al hogar mientras sus compañeras traían el pan a la 
casa. Sin su rol de proveedores decidían que la violencia hacia sus compañeras calmaría su 
frustración4.
Estos elementos mencionados nos hacen replantearnos la emancipación. Bien, es lo que 
pretendemos estos cortos párrafos. Compañeras, compañeres, compañeros, necesitamos 
desarrollar la conciencia de clase y género entendiendo la lucha obrera feminista como una 
parte importante en la pelea sindical e integrando ambas posturas en un todo indivisible. 
La igualdad y la emancipación deben darse por la práctica horizontal. Como vimos, la 
imposición por parte de las leyes no ha contribuido a la misma. No podemos quedarnos en la 
simpleza de la legalidad, debemos trabajar más allá de ella. Creemos firmemente que los 
vínculos fraternos, sororos y horizontales son las herramientas para combatir estas 
disparidades sociales.
Abogamos a una sociedad más justa y solidaria de la mano de nuestros compañeros de clase. 
Quiénes además de pelear por las luchas económicas necesitan con urgencia cuestionar sus 
privilegios para construir con nosotras la sociedad que tanto buscamos. Sin estos 
cuestionamientos estaremos reproduciendo patrones autoritarios que se alejan de nuestro 
fin emancipatorio y caeremos otra vez en un círculo vicioso de nunca acabar. Por eso es 
preciso tejer, enlazar y reconstruir la sociedad igualitaria que tanto ansiamos y 
necesitamos. Por el ayer y por un mejor mañana nuestros pasos seguirán avanzando con 
entusiasmo y firmeza ¡El camino recién empieza! ¡Ni un paso atrás!
Sol
1Este concepto contempla el bienestar material de las personas, ubicando las 
circunstancias concretas en que se desenvuelve dentro de su medio social, y que tienen que 
ver con los roles, responsabilidades, espacios y funciones que la sociedad le asigna.
2https://www.adecco.com.ar/que-papel-ocupa-la-mujer-en-el-mundo-laboral/
3https://www.lanacion.com.ar/849230-brecha-salarial-entre-hombres-y-mujeres
4https://www.lanacion.com.ar/393522-la-crisis-potencio-la-violencia-familiar

http://capital.fora-ait.com.ar/2018/05/tejiendo-nuestra-emancipacion/


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