(ca) grupo via libre: PARA UNA TEORÍA DE ESTRATEGIA. CAB (2017) -- COORDINACIÓN ANARQUISTA BRASILERA (CAB)

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Lun Mayo 14 07:27:46 CEST 2018


Poder, dominio y clases sociales ---- Las relaciones de poder permean todas las relaciones 
sociales. Estas envuelven a los agentes sociales en las más diversas disputas y en las 
tentativas de influenciar situaciones. En las sociedades divididas en clases sociales 
existe una relación de poder específica que se puede manifestar en las diferentes esferas 
sociales (económica, política e ideológica): el dominio y la dominación. ---- La 
dominación ocurre cuando una clase, un grupo o un individuo ejecuta el proyecto de otra 
persona, grupo o clase contra sus propios intereses, perjudicándose y reforzando los 
privilegios del dominador. ---- Las clases sociales marcan la historia de la humanidad 
desde la aparición de las grandes civilizaciones hasta hoy; poseen un papel destacado y 
específico en el capitalismo. Las relaciones entre las clases sociales son relaciones de 
dominio.

El anarquismo, como una corriente socialista, lucha por el fin de la dominación y, 
consecuentemente, por el fin de las clases sociales, teniendo como objetivo construir un 
sistema igualitario (socialista) y libre (libertario).

Para alcanzar este objetivo, es necesario que los anarquistas en general, y nuestras 
organizaciones políticas en particular, construyan una estrategia y un programa que 
oriente el camino general de esta transformación.

Cuadro general estratégico-programático

El siguiente cuadro sistematiza lo que entendemos por estrategia y programa de una 
organización política.

Elementos estratégico-programáticos

A continuación discutimos y conceptualizamos la estrategia y el programa de modo general, 
siguiendo con los otros elementos presentes en el cuadro.

Estrategia y programa

La estrategia envuelve una lectura de la realidad, los objetivos que se quieren alcanzar y 
un camino para eso. No es nada más que la ciencia del conflicto, en última instancia, el 
estudio de la guerra (en todos los niveles, formas e intensidades), incluyendo la guerra 
social o lucha de clases.

La idea de estrategia surge de la relación conflictiva entre clases, grupos o personas y 
del hecho de que las disputas políticas envuelven intereses antagónicos.

Necesitamos puntuar una línea que unifique nuestra actuación de modo que sea federalista, 
más nunca fragmentada. De modo que podamos efectuar una actuación compacta y cohesionada 
internamente, una práctica política que acumule para la organización y esto significa 
simplemente, una línea que construya o reconstruya las organizaciones sociales necesarias 
que serán la base del poder popular. A esta línea unificadora le damos el nombre y la 
carga conceptual de programa.

El programa formaliza una estrategia determinada y, por tanto, orienta las acciones para 
un período y un lugar determinados. Para la construcción de un programa, tenemos que usar 
la evaluación y la planeación estratégica, debe presentar tanto las reflexiones 
estratégicas  como las nociones sobre dónde nos encontramos, a dónde queremos llegar en un 
determinado momento y cómo recorreremos ese camino.

Un programa concretiza la línea que aplicamos en un período. Se puede tomar para períodos 
de tiempo cortos o más largos. Contiene una serie de puntos, metas y objetivos a ser 
aplicados en el cortísimo plaos o en el corto plazo (entre congresos, por ejemplo) y 
refleja el objetivo central de la estrategia (general o de tiempo restricto). Presenta las 
herramientas adecuadas para la acción popular, de base y combativa, para un trabajo de 
unificación de las luchas, de actuación a partir de nuestros frentes y la generación de 
una identidad en el que diversos sujetos sociales se vean y actúen a partir de una noción 
de clase oprimida.

Hay, con ello, una línea política general que guía nuestras iniciativas en un tiempo 
concreto. Sin embargo, puede ocurrir que los objetivos estratégicos de un período no 
tengan total correspondencia ni con nuestra capacidad militante (tanto de infra como de 
personal para trabajar en todos los niveles necesarios) ni con nuestra fuerza de 
intervención social. Aún así, tenemos que transformar en práctica política concreta 
aquello a lo que apuntamos como objetivos generales para esta etapa. El programa será el 
instrumento que puntuará los actos concretos que haremos para realizar nuestra hipótesis 
de estrategia. Por eso también podemos hablar de agenda que serán las distintas 
operaciones que deberán estar en marcha para efectivizar una fuerza viva (esto porque 
tenemos la intención de hacerla nacer) y que enfrenta condiciones de vida duras, 
fragmentación, desesperación causada por la miseria, pérdida de la idea de futuro 
colectivo, tejido social en frangalhos y avance ideológico tanto de la vieja derecha 
(oligarquías, fisiológicos, capital financiero y/o nacional) como de la nueva derecha 
(fracciones de la clase dirigente conformando una nueva élite política-administrativa a 
partir de los gobiernos de "izquierda oficial").

Evidentemente, el objetivo finalista y la estrategia general de la organización pueden 
aparecer en el programa. En este caso, se trata de un "programa máximo", con poca 
variación. Sin embargo, es importante que el programa contenga elementos más restringidos, 
de corto y mediano plazo.

Análisis de estructura / estructural

Es la evaluación de los elementos que permiten comprender el sistema y la estructura en 
los cuáles estamos insertos, tomando en cuenta nociones de larga duración. Ese tipo de 
análisis se fundamenta en la historia y busca presentar los principales rasgos 
estructurales (que no varían mucho con la coyuntura) del sistema capitalista, del Estado, 
de la cultura hegemónica vigente (siempre con esa noción de largo plazo).

En análisis del capitalismo de Marx en El Capital, por ejemplo, es estructural, así como 
la teoría anarquista del Estado (independiente del partido que está en el gobierno). La 
estructura es más profunda y posee elementos de mayor permanencia que la coyuntura; en un 
análisis de este tipo, abordamos el sistema de dominación y su estructura de clases, 
independientemente de si la empresa X o Y  tiene un mayor poder económico o de si el 
partido A o B está en el poder ejecutivo o legislativo.

Análisis de coyuntura / coyuntural

Es la evaluación de los elementos que permiten comprender el momento en que se encuentra 
el sistema y la estructura de la sociedad, o sea cual es la caracterización del período en 
que se encuentra una sociedad y sus rasgos más importantes. Este tipo de análisis es por 
lo tanto más inmediato que el análisis estructural y tiene en cuenta los cambios en las 
políticas económicas, los partidos políticos en el poder, los bloques económicos 
capitalistas, los escenarios internacionales y nacionales, guerras, conflictos, grandes 
eventos, movimientos populares, la cultural en un sentido más inmediato, etc.

Como anarquistas, creemos que aún con limitaciones estructurales/coyunturales, la acción 
humana tiene posibilidades para modificar/transformar la sociedad. Por eso, debemos tener 
en cuenta en estos análisis las acciones humanas que han contribuido a las conformaciones 
sociales en cuestión. Como no estamos completamente guiados por la estructura/coyuntura, 
tenemos que pensar cómo nos posicionamos y cómo actuamos en relación a ellas.

La coyuntura es el momento vivido, pero es necesario hacer un recorte de la realidad para 
poder intervenir sobre ella. Son, por lo menos, tres recortes simultáneos. Uno es un 
recorte temporal, es decir, el período al cual nos referimos.

Podemos decir que el período de tiempo que estipulamos es el siguiente (cortísimo plazo = 
2 años; corto plazo = 4 años; mediano plazo = 8 años; y largo plazo = 12 años o más), o el 
que estamos analizando la coyuntura del mes, del bimestre, del trimestre y así 
sucesivamente. También podemos afirmar que analizamos la planificación de algún otro 
agente (ej: puede ser otro partido político o una institución del enemigo), y allí se 
utiliza el recorte de tiempo que este otro agente estipuló. Otro recorte de tiempo 
necesario es la dimensión geográfica, es decir, sobre qué territorio estamos analizando. 
Podemos analizar tanto la coyuntura de una región metropolitana (ej.: la Restinga) como 
podemos intentar analizar Rio Grande del Sur o hasta aventurarnos a un análisis global de 
la realidad de la Guerra contra Iraq. Simplemente no se puede hacer política fuera del 
tiempo y del espacio, y por tanto, estos dos recortes son fundamentales.

Objetivo finalista

Es inflexible y establece la sociedad que se quiere para el futuro. En el caso de la CAB, 
conforme a nuestros principios, los objetivos finalistas son la revolución social y el 
socialismo libertario. En el caso de un programa anarquista, consideramos que es necesario 
delinear los rasgos generales de ese sistema, es decir, lo que proponemos para la 
autogestión y el federalismo en las tres esferas. El objetivo finalista se consolida con 
la conquista de la sociedad por medio de las fuerzas del pueblo con la victoria del poder 
popular, a través de un proceso revolucionario de largo plazo. Esta victoria significa el 
poder política por la forma federalista y revolucionario, y la autogestión socioeconómica 
en toda la escala del territorio liberado.

Es importante saber que los objetivos finalistas no deben ser confundimos con la 
estrategia general. La definición de los objetivos que queremos alcanzar está definida por 
la posición ideológica que asumimos, por tanto, cambiar los objetivos generales implica un 
cambio ideológico, pero no necesariamente ocurriría la misma cosa con la estrategia pues 
revisar la estrategia, no implica cambiar los principios. El socialismo libertario sería 
un objetivo, la construcción de poder popular tal vez esté más en el campo de la estrategia.

Son esos objetivos los que condicionarán el establecimiento de nuestras estrategias y 
tácticas, pues son los objetivos que condicionas las estrategias y éstas condicionan las 
tácticas; es eso lo que los anarquistas han llamado la coherencia entre medios y fines. 
Ese objetivo finalista es establecido a partir de la utopía.

La utopía es un elemento inflexible y permanente; se trata de un lugar a ser construido, 
la inspiración que, aplicada en términos concretos, traza el objetivo finalista. El lugar 
a ser construido es la sociedad socialista y libertaria, donde la forma de organización 
social para vivir en colectividad no pasará por métodos de la injusticia, sistemas de 
privilegio ni de reconstitución de un Estado. Puede ser que nunca la vayamos a alcanzar, 
pero este lugar es el que direcciona los objetivos y tiempos estratégicos de la organización.

Estrategia general / permanente

Es inflexible y se caracteriza como la planeación general que coordina los objetivos 
finalistas (donde queremos llegar) y los medios empleados, de manera que esos objetivos 
sean promovidos en relación con las otras fuerzas en disputa, partiendo del momento en que 
se encuentra (caracterizado por el análisis estructural y el coyuntural). En el caso de la 
CAB, apuntamos como estrategia general: "La estrategia general del anarquismo que 
defendemos se basa en los movimientos populares, en su organización, acumulación de fuerza 
y en la aplicación de formas de lucha avanzada con el fin de llegar a la revolución y el 
socialismo libertario; proceso que se da conjuntamente con la organización específica 
anarquista que, funcionando como fermento/motor, actúa conjuntamente con los movimientos 
populares y proporciona las condiciones de transformación. Estos dos niveles (los 
movimientos populares y la organización anarquista) pueden también ser complementando por 
un tercero: la tendencia, que suma un sector afín de los movimientos populares. Esta 
estrategia, por tanto, tiene por objetivo crear y participar en los movimientos populares 
defendiendo determinadas concepciones metodológicas y programáticas en su seno, de forma 
que puedan apuntar hacia un objetivo de tipo finalista, que se consolida en la 
construcción de una nueva sociedad."

Esta estrategia implica el proceso revolucionario de largo plazo, con el protagonismo de 
las clases oprimidas y con un alto nivel de confrontación (en todos los niveles, militar, 
político, social, económico, jurídico y principalmente, ideológico). En un programa 
anarquista, es preciso que se discuta con más detalles para caracterizar las líneas 
generales de la estrategia. En general, en un programa, es relevante que se apunte un 
tiempo más o menos esperado para esa gran etapa, es decir, para la consolidación de esos 
objetivos.

Podemos decir otras cosas: La estrategia corresponde a una teoría de los aspectos más 
generales y de cambio lento del sistema, y una política de ruptura dirigida hacia sus 
estructuras fundamentales de dominación. En esta categoría se define una caracterización 
del sistema de dominación, el capitalismo y las estructuras de poder dominante, el núcleo 
duro instituido por la formación socio-histórica... en este ámbito tenemos definida una 
estrategia de poder popular revolucionario. Postulamos como sus elementos constitutivos: 
el protagonismo de las organizaciones populares, una nueva articulación político-social, 
la ruptura revolucionaria como insurrección popular. El conjunto de los elementos 
sistemática y coherentemente reunidos apuntan hacia objetivos de tipo finalista: una 
revolución de carácter socialista y libertaria que comprende un frente de clases oprimidas 
como sujeto de transformación. Por ahí camina el programa finalista, que guarda un 
conjunto de medidas y proposiciones que representan el sentido de tal reestructuración social.

Nuestra estrategia permanente pasa por la construcción de poder popular a partir de la 
creación (o recreación) de organizaciones populares clasistas y autónomas, que avancen 
paso a paso en su protagonismo como pueblo organizado. Pero, solo una carta de intenciones 
no bastaría para cumplir con la tarea de participar y disputar la hegemonía d este poder 
popular. No se trata apenas de propagar los principios sino incidir y garantizar el 
funcionamiento de estas organizaciones. Cuanto más libertarias y socialistas sean 
internamente estas organizaciones y movimientos, nuestro proyecto tendrá más 
oportunidades. Es decir, tener un federalismo funcional como modo de gestión política; 
apuntar a la autogestión como modo de producción socioeconómica; tener un comportamiento 
solidario con las demás organizaciones y movimientos de clase; contar con democracia 
interna y alto grado de participación popular, y dar la pelea en la forma más avanzada 
para cada etapa de la lucha popular. De esta forma construiremos la hegemonía anarquista 
en el seno de los movimientos populares en construcción y/o avance.

Estrategia de tiempo restricto

Es inflexible dentro del plazo estipulado y constituye la estrategia para un tiempo 
determinado menor que el tiempo de la estrategia general; no es la estrategia general pues 
su tiempo es más restringido y no es la táctica porque posee rasgos más duraderos y menos 
flexibles y no solamente operacionales. Asimismo, abarca una etapa determinada, menor que 
la etapa de la estrategia general y mayor que la etapa de un conjunto restringido de tácticas.

Se vincula a los cambios de mayor velocidad y que no pueden ser reducidos al campo de la 
táctica, correspondiendo a un análisis de una formación social concreta en su actual etapa 
de desenvolvimiento, para considerar particularmente sus condiciones y posibilidades. Se 
trata de encontrar respuestas lógicas a una afirmación anterior que decía: "La estrategia 
es una sola, la que cambie en tiempo de reflujo es la táctica". No cambia solo la táctica, 
sino también determinados aspectos, o zonas, de la estrategia. La estrategia se entiende 
en constante articulación e interacción con la táctica.

Por esta categoría tomamos definiciones sobre el carácter de la etapa (o fase), donde 
reunimos elementos descriptivos y analíticos que "cortan" períodos históricos y nos 
brindan modelos operativos del sistema en su dinámica histórica. El programa mínimo, 
particularmente, se liga a los problemas que se enfrentan con el modelo dominante y la 
acumulación de fuerzas antagonistas para construir una alternativa libertaria.

Puede ser que debido al programa mínimo tengamos una zona consenso con los sectores 
clasistas del campo de la izquierda, lo que en sí no representa ningún problema. Lo que no 
puede faltar como elementos de distinción y de definición son las líneas generales que van 
a marcar nuestro perfil en la práctica política y en las tareas correspondientes dentro de 
planes y plazos que demarcamos en la etapa que corre. En el marco amplio de un programa 
mínimo que agrupa las pautas de lucha contra el modelo, nuestra estrategia parte de donde 
estamos y como lo estamos haciendo, para tener prioridades y planes de crecimiento, formar 
alianzas y crear fuerzas sociales más decisivas.

Se trata de algo que hace parte de la estrategia general, pero limitado a determinado 
campo. Su posibilidad de cambio es mayor que el de la estrategia general y menor que el de 
la táctica. Serán líneas generales en determinado campo de actuación que alimentarán el 
programa de trabajo para un determinado período. Por ejemplo, tenemos una estrategia 
general para llegar al socialismo libertario y una estrategia de sentido restricto dentro 
del campo de la salud, que dialoga con la estrategia general. En la actuación dentro de la 
lucha del campo de la salud utilizaremos diversas tácticas.

Siendo esta nuestra estrategia permanente, hacemos cortes de tiempo, esto es, cortes con 
un plazo estipulado. Para el cortísimo plazo (con un tiempo exacto = 2 años), y para el 
corto plazo (= 4 años), tiempo en el que llevaremos a cabo nuestra estrategia. En el 
período más corto y visible de tiempo (o sea, donde y cuando podemos efectuar nuestra 
planificación), definiremos objetivos centrales, determinantes de las variaciones y 
cambios a lo largo de este plazo de tiempo y apropiados para garantizar la autonomía 
decisoria por medio del modelo federalista. A esta forma más corta de la estrategia le 
damos un nombre que refleje el concepto de estrategia de tiempo restricto (aplicada en 
estos tiempos restringidos)

Táctica

Es flexible y dotada de autonomía, constituye una acción o un conjunto de acciones de 
carácter momentáneo que tiene como objetivo promover la estrategia restricta, así como la 
estrategia general. Son bastante prácticas y concretas pues "dialogan" con el día a día de 
la organización y su práctica política.

Está constituida por el plan de acción a ser realizadas como metas de la organización para 
el corto plazo. En este sentido, opera en el presente histórico, desde los problemas y 
conflictos específicos concretos. Es donde se apuesta por soluciones organizativas y de la 
táctica general, es decir, los acuerdos, los conceptos, los criterios de trabajos y los 
objetivos que serán transversales a toda la militancia, como un solo compromiso político 
durante la acción. Su ejecución y sus buenos o malos resultados dependen, por tanto, de 
una visión global y/o solidaria de los compañeros/as, además de su propio lugar de 
inserción o tarea específica. Esa es la naturaleza de una organización política. Si no es 
capaz de concentrar la fuerza en líneas transversales se debilita su acuerdo asociativo y 
se termina definiendo con acciones sin sentido.

Para recorrer la estrategia hasta llegar al objetivo finalista tenemos que tener objetivos 
intermedios de corto, medio y largo plazo, pues hacen parte del camino que estamos 
construyendo. La organización de militancia social en tendencias, por ejemplo, es algo 
táctico que puede estar o no dentro de una misma estrategia, pero una vez adoptada puede 
perdurar a lo largo de los años, aunque sea una táctica. Esas acciones ligadas a esos 
objetivos, llamada táctica, deben estar en sintonía con los objetivos generales, por tanto 
con la estrategia general. Deben ser ejecutadas basándose en los principios, pero con la 
sensibilidad suficiente para percibir su mayor maleabilidad en el sentido del cambio de 
las diversas tácticas a lo largo de la construcción estratégica que va a dialogar con la 
coyuntura en que está inserta.

Fines y medios

Las tácticas deben estar subordinadas a la estrategia de tiempo restricto, que a su vez 
debe estar subordinada a la estrategia general, que debe estar subordinada a los objetivos 
finalistas.

No son "los fines lo que justifican los medios", sino que los fines deben determinar los 
medios (estrategias, tácticas, etc.)

Esta es una coherencia a la que no podemos renunciar. Lo que hacemos hoy contribuye a 
donde vamos a llegar mañana.

Traducción: Alejandra-Grupo Libertario Vía Libre

Link: www.anarkismo.net/article/30085

https://grupovialibre.org/2018/05/11/para-una-teoria-de-estrategia-cab-2017/


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