(ca) cgt catalunya Mujeres y hombres en el mercado laboral: preguntas para hacer balance de una década de crisis - Artículo de María de la Fuente

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Dom Mayo 13 07:55:06 CEST 2018


La crisis económica, las reformas laborales y las restricciones al empleo público han 
cambiado el mercado de trabajo en nuestro país, posiblemente de forma permanente. 
Aprovechamos el 1 de mayo para hacer un balance sobre la evolución de las desigualdades 
entre mujeres y hombres en cuatro aspectos clave del empleo, desde el "boom" hasta la 
supuesta "salida de la crisis". Lo hacemos desde una mirada muy general, usando cuatro 
indicadores muy conocidos que permiten ver las diferencias de manera genérica entre 
hombres y mujeres, sin tener en cuenta las múltiples desigualdades que atraviesan estos 
dos colectivos. En el próximo artículo nos haremos nuevas preguntas, que ayuden a 
completar esta panorámica sobre la cuestión de qué ha pasado durante los últimos diez años 
en cuanto a la desigualdad de género en el trabajo remunerado.

1. Participación mercado laboral: quien lo ha tenido peor?

Ellos perdieron más, ellas han seguido estando peor (y la recuperación está siendo más 
masculina!). La época de bonanza económica era una época de grandes desigualdades. A pesar 
de que había habido un aumento de la participación de las mujeres en el mercado de trabajo 
no hay que olvidar que, de las personas en edad de trabajar, los hombres lo hacían en un 
79% de los casos y las mujeres en un 63%. Los hombres fueron más golpeados por la pérdida 
de trabajo remunerado, en particular en 2009, debido a la segregación horizontal del 
empleo que hacía que sectores como la construcción o la automoción, fuertemente golpeados 
por la crisis financiera, estuvieran muy masculinizados. Pero ni en el peor momento de la 
crisis, que fue el año 2013, con un 64,5% de hombres ocupados respecto a los que podían 
estarlo, ellos llegaron a un porcentaje de ocupación tan bajo como el porcentaje femenino 
en los mejores momentos (2008 y 2017). Esta es una comparación que hay que mantener en 
mente cuando alguien afirma a la ligera que la crisis laboral ha afectado más a los 
hombres. Las mujeres en nuestro país viven desde siempre en una constante crisis económica.

En el gráfico puede ver en color rojo y negro la evolución para cada sexo del empleo sobre 
la población potencialmente activa. Durante la década de la crisis las mujeres salieron en 
busca de trabajo (incorporándose a la llamada "población activa"), posiblemente para 
compensar la disminución de ingresos en los hogares. Este hecho también ha sido a menudo 
resaltado al debate público y aparece reflejado en el área de color de rosa del gráfico. 
Ahora bien: estas nuevas altas en la búsqueda de trabajo no han esquivado el descenso en 
el empleo femenino de este periodo. Para ellas, la caída del empleo representó que el peor 
año, en 2012, sólo el 58% de las mujeres en edad de trabajar lo hicieran (seis puntos y 
medio menos de empleo que los hombres en 2013) . Eso sí, la tasa de actividad femenina 
siguió un camino ascendente que culminó en el año 2016.

Hay que ver cómo evolucionan la actividad y el empleo en los próximos años. Si se mantiene 
la creación de empleo para los hombres mientras que se estanca la de las mujeres y si la 
actividad (la búsqueda de empleo) comienza a disminuir entre las segundas por el efecto 
desánimo, o más bien ha sucedido que la abandono del rol de la "ama de casa" es una 
tendencia que impulsó con la crisis y ha llegado para quedarse.

2. La temporalidad tiene rostro de mujer?

En términos absolutos, no. En términos relativos, sí. El número de contratos temporales de 
hombres y mujeres durante los últimos diez años ha sido bastante constante entre el 20 y 
el 23%, y similar entre ambos sexos. Como el número total de mujeres ocupadas ha sido 
siempre inferior al de hombres ocupados, la proporción de mujeres es más alta, siempre 
entre uno y tres puntos porcentuales. Este hecho ha llegado a darse la vuelta sólo en una 
ocasión: el año 2015 cuando los hombres tuvieron un 20% y las mujeres un 19% de temporalidad.

A 2017, en Cataluña, hay 309.700 mujeres (el 23%) y 283.000 hombres (el 20%) con contratos 
temporales. Este porcentaje no es muy diferente del año 2008, pero todas las señales 
apuntan a que lo peor aún no ha llegado: el 87% de los nuevos contratos del 2017 tanto de 
hombres como de mujeres han sido temporales. Parece que se está produciendo una 
sustitución generacional asociada que, si no lo impedimos, posiblemente sea una realidad 
generalizada de temporalidad en el futuro próximo.

3. ¿Quién ha sufrido más la parcialidad?

La parcialidad es femenina, pero se ha disparado en los hombres. Este tipo de contrato sí 
ha evolucionado claramente durante la última década: ha aumentado en ambos sexos y lo 
sigue haciendo. La parcialidad es una forma de trabajo con bajos salarios y derechos 
sociales donde las mujeres casi cuadruplica los hombres antes de la crisis. A menudo no se 
ha considerado un problema porque se ha presupuesto que era una opción "elegida" pero en 
realidad ha sido una elección forzada por la falta de servicios públicos de atención a la 
infancia, la vejez y la enfermedad y la falta de responsabilidad familiar de unos hombres 
que en algunos casos sufrían de lo contrario: exceso de horas al trabajo remunerado. Las 
mujeres han renunciado muchas veces a su autonomía económica presente y futura a cambio de 
tiempo y de la tranquilidad de tener los hogares bajo control en cuanto a sus necesidades 
de cuidado y limpieza. Un contingente de mano de obra asalariada fuerza económica que 
también ha sido bien aprovechado por las empresas.

Así, en 2008 la tasa de parcialidad femenina era cinco veces la masculina. Ahora bien, 
mientras esta modalidad de contrato se ha mantenido entre el 20 y el 23% a lo largo de la 
crisis para ellas, para ellos la cosa ha ido diferente: ha pasado de representar el 4% de 
los contratos masculinos en 2008 a representar el 8% en el año 2016. Aunque la desigualdad 
de género sigue siendo sangrante, lo cierto es que este cambio significa que se ha 
duplicado la parcialidad masculina. Si cada vez hay más hombres asalariados a tiempo 
parcial, se hará visible ahora el problema de la sostenibilidad a largo plazo? Disfrutar 
de más tiempo "libre" (?) A cambio de multiplicar la pobreza en el trabajo, en las 
pensiones, y también de las cotizaciones a la administración, es sin duda una mala pieza 
en el telar del estado del bienestar. Cabe decir que el último año de la serie, en 2017, 
muestra un ligero descenso de la parcialidad masculina. La pregunta es si el empleo 
postcrisis se producirá una igualación a la baja o una recuperación masculina que 
agrandará la brecha de género. Estad atentos a los datos de la Epa.

4. La desregulación ha afectado la brecha salarial?

Algo se mueve en la fisonomía de la brecha salarial. Tradicionalmente los datos mostraban 
como la brecha salarial afectaba empleos más cualificados y bien remunerados. Las razones 
de este fenómeno tenían que ver con la individualización de la negociación salarial: las 
ocupaciones menos remuneradas estaban más protegidas por la negociación colectiva, 
mientras que las posiciones directivas o intelectuales dependían más de la capacidad 
negociadora individual y, por tanto, eran más vulnerables a la desigualdad de género. Los 
datos para nuestro contexto, sin embargo, muestran el 'sorpasso' que la desigualdad ha 
hecho a otro grupo de empleo: el de la restauración, servicios personales, y vendedores / 
as. Así, lo que hoy es el segundo colectivo menos remunerado de media, es, además, el que 
más brecha de género tiene. Esta realidad podría ser una especificidad del modelo 
productivo español, vinculado a la supuesta salida de la crisis a través del turismo, el 
debilitamiento de los convenios colectivos, los procesos de externalización, y otras 
formas de desregulación del mercado. No hay que olvidarlo: la falta de normas que protejan 
los débiles respecto a los fuertes siempre tiene impacto de género.

* Artículo publicado en Crítico, periodismo de investigación
http://www.elcritic.cat/blogs/feminismecritic/2018/04/30/dones-i-homes-al-mercat-laboral-preguntes-per-fer-balanc- 
duna-decada-de-crisis /

http://www.cgtcatalunya.cat/spip.php?article12828#.WvHxkp99LCI


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