(ca) Chile, periodico-solidaridad - Un nuevo fantasma recorre el mundo por Alondra Carrillo

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Sab Jul 28 09:03:40 CEST 2018


Hace ya algunos años un fantasma recorre el mundo y en esta ocasión, se trata del fantasma 
del feminismo. Por todas partes comienzan a nacer nuevas formas de agruparnos; las mujeres 
comenzamos a encontrarnos en espacios que, en algunos casos, por primera vez se sienten 
propios. Escuchamos en la voz de otras relatos que son también los nuestros. Lo que había 
sido un peso silencioso, un malestar subterráneo, un dolor sin forma, comienza a tener 
contornos delineados colectivamente. El temor que nos había mantenido alejadas, que había 
gobernado nuestras decisiones, que nos había apartado de ciertos trabajos y acciones se 
disipa. Nos encontramos haciendo cosas nuevas, juntas; cosas que sin saberlo pensábamos 
que no eran para nosotras. Las organizaciones incapaces de hacer frente activa y 
responsablemente a la reproducción del machismo en su interior se resquebrajan. Algunas 
terminan, con esto, de morir.

Al interior de este movimiento comienzan a aparecer apuestas diversas que, de hecho, ya 
estaban ahí. Si revisamos lo que ha sido, se puede ver que esto no comenzó hoy ni hace dos 
años. Nos enfrentamos a dilemas cíclicos, que se repiten. Tenemos una historia de disputa, 
de conflicto y de aprendizajes colectivos.

El despliegue de los acontecimientos de este último tiempo, y la forma que ha tomado 
nuestro incipiente ejercicio de poder propio, han terminado por configurar al menos dos 
alternativas generales. Por una parte, se nos ofrece una identificación colectiva, en este 
ejercicio de reconocimiento, en el que aparecemos como víctimas. El dolor de una violencia 
sistemática ejercida contra nosotras se codifica como un grito de protesta que nos afirma 
en ese lugar. Un lugar que acentúa nuestra vulnerabilidad, que nos recuerda que la 
inseguridad que nos acecha a tod-s en este territorio también puede tener rostro de mujer.

Por otra parte, aparece la posibilidad, quizás mucho más difícil de asumir, de 
constituirnos como una fuerza colectiva que pueda poner en cuestión radicalmente la vida 
que hoy tenemos en nuestro territorio, ampliar nuestro reconocimiento a la diversidad que 
nos constituye, y poner nuestras vidas precarizadas en el centro del debate, como el 
problema político que debemos atender. Preguntarnos por nuestras vidas implica comenzar a 
interrogarnos también por lo que debemos hacer para transformarlas. Y con ello, por las 
formas de organización que debemos levantar, las alianzas que debemos construir, y el 
programa de transformación que, juntas, podemos producir.

Afortunadamente llegamos este punto con algunas certezas. Una de ellas es permitir que 
nuestra vida cotidiana ilumine los múltiples conflictos que debemos atender, y plantearnos 
la necesaria tarea de tomar esa vida cotidiana con responsabilidad política. Comprender 
ese ejercicio como un momento imprescindible, que interpele nuestra actividad política 
desde lo que nos es más íntimo y que, a la vez, nos permita ampliar las bases de nuestra 
acción conjunta. Nuestras vidas iluminan conflictos tan diversos que pueden ir desde la 
vivienda hasta la defensa del agua, desde las pensiones de miseria hasta la salud que 
siendo un negocio nos condena a la muerte.

Esto es, quizás, lo fundamental. Hoy una de las alternativas posibles es plantear el foco 
en la precarización de la vida y en la forma de terminar con ella, como resultado de 
habernos apropiado de la potencia política de interrogar y cuestionar nuestra realidad 
cotidiana, en toda la radicalidad que eso significa. Es a través de esa interrogación 
permanente que podemos avanzar en reconstituir los vínculos de solidaridad y trabajo 
conjunto al interior de nuestras organizaciones. Es con esa reconstrucción de la 
solidaridad, que la clase de la que somos parte puede desatar la potencia de constituirse 
como un agente y desarrollar su capacidad de plantearse las tareas que sean necesarias 
para transformar la vida. Hoy tenemos la alegría de saber que el feminismo es una fuerza 
que pone en movimiento esa capacidad.

http://www.periodico-solidaridad.cl/2018/07/24/un-nuevo-fantasma-recorre-el-mundo/


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