(ca) CGT-LKN Euskal Herria: Resoluciones del XVIII Congreso de CGT I. (1/2)

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Mie Feb 28 07:38:22 CET 2018


La Confederación General del Trabajo (CGT) ha celebrado, los días 15, 16, 17 y 18 de 
febrero, su XVIII Congreso en Paiporta (Valencia) en el que se han debatido y tomado 
acuerdos en materia de acción sindical, acción social, formación y estatutos, y se ha 
elegido al nuevo equipo que liderará nuestra organización anarcosindicalista los próximos 
4 años. ---- Tras ser aprobada la gestión del Secretariado Permanente saliente, estas han 
sido sus resoluciones finales: ---- RESOLUCIÓN FINAL AL PUNTO 4 (*) ---- LA CGT ANTE LA 
SITUACIÓN ACTUAL, PRIORIDADES, REIVINDICACIONES, PROPUESTAS SINDICALES Y SOCIALES ---- El 
sindicalismo de CGT, tanto en su plano laboral como social, imbricados el uno en el otro, 
sin dicotomía, se encuentra radicalmente implicado en la lucha por el reparto de la 
riqueza y la lucha por la igualdad.

CGT parte de que no existe un capitalismo pacífico y, en consecuencia, el conflicto 
necesita de construcción y para ello, esto no puede estar basado en la falta de 
alternativas reales a ese capitalismo y mucho menos cabalgar sobre las "ruinas de un 
estado de bienestar", no solamente no necesario para la rentabilidad del sistema, sino 
contraproducente para 2/3 de la humanidad y la naturaleza.

La CGT se construye sobre la lucha, donde el ¿qué hacer?, ¿por dónde continuar?, se 
cimenta en una pelea constante e integral por nuestros Derechos, los de tod en s, de la única 
forma que hemos constatado históricamente, tanto en la práctica como en nuestra reflexión 
teórica, mediante la organización independiente de las personas trabajadoras, de manera 
absolutamente autónoma de las instituciones del capital (sin "concertaciones", sin 
"diálogo social") y en lucha constante contra el Estado. Por eso no participamos de las 
"visiones de la vieja y nueva izquierda" que veían la "toma del Estado" o, en su retórica, 
"el asalto a las instituciones", como el fin del conflicto.

Cuando desde la CGT defendemos nuestras reivindicaciones, las libertades y los Derechos, 
lo hacemos incondicionalmente, lo que significa que no sometemos dicha defensa a ninguna 
condición: ni objetivo del déficit, ni pago de la deuda, ni un modelo "estatalista" de 
recuperación de un "supuesto de estado de bienestar", y con respeto absoluto a la igualdad 
entre todos los seres humanos, tratando de que nuestras relaciones con la naturaleza, sus 
recursos, a través de los medios de producción, distribución y consumo, sean equilibradas.

Hay parámetros que debemos contemplar para hacernos un paisaje real de la situación que 
vivimos:

Las desregulaciones laborales y la eliminación de la "cultura de los derechos", producen 
un ser humano individualista, consumista, depredador y competitivo. Los cambios de 
paradigmas empresariales y sus estrategias, los cuales dan por "finalizado" ese "pacto 
social o contrato social" no escrito a partir de la II guerra mundial, y la "caída de la 
razón de ser" de los sindicatos del "Pacto Social" como condición del crecimiento 
económico y en consecuencia, de la rentabilidad del capitalismo.
Estrategias empresariales, no sólo a niveles "nacionales",sino mundiales, donde la 
externalización de riesgos(descentralización productiva, deslocalizaciones, economías 
colaborativas, etc...), se han convertido en el"dolor de cabeza" continuo y constante con 
el que se enfrenta la clase trabajadora.
El concepto "estado", como territorio-población, visto como un conjunto "nacional" 
integrado, con una política industrial, unos mercados regulados (de capitales y fuerza de 
trabajo) y un sistema de protección social, hoy puesto en cuestión por el "mercado 
global", donde las grandes corporacionesempresariales, los lobbies, los centros offshore, 
los tribunales privados... "gobiernan" y ejercen un contrapoder con mucha mayor capacidad 
de incidencia que los gobiernos nacionales bajo la forma "estado".
Estos cambios, no son coyunturales sino estructurales, y conforman toda una escala de 
valores que "construyen la sociedad actual", permitiendo la reproducción del poder 
económico y político, que transciende las denominadas "políticas autoritarias", situando a 
la sociedad en una "normalidad" donde la lógica que se impone es de ruptura con las 
tradiciones y prácticas sociales y laborales comunitarias.

Tradiciones comunitarias, especialmente desestructuradoras de los denominados Servicios 
Públicos (gestionados por el Estado y sus distintos poderes locales, autonómicos...), que 
desmantelan la red de protección social que el "capitalismo de los 30 gloriosos años" 
construyó en el mundo rico occidental, como la manera de embridar a las clases asalariadas 
y "desclasarlas" para integrarlas en su sistema.

PROPUESTAS DE PRIORIDADES

En la CGT, lo laboral y social debe caminar de la mano. La crisis-estafa nos ha golpeado 
sobre todos los aspectos de nuestra vida, nos han quitado tantos Derechos y Libertades 
básicas que impiden a la mayoría social actual y a las generaciones venideras mantener y 
emprender proyectos de vida con un mínimo de dignidad. De ahí nuestra apuesta por la 
campaña "Por lo Público, Por lo Común", que también es posible denominar "Por lo 
Colectivo" o "Por lo Comunitario", según sea más entendible, pues para nosotr en s significa 
lo mismo, y que acordamos en una Plenaria Confederalpor mandato expreso del Congreso de 
Iruña de Abril de 2016.

La transversalidad de esta campaña define muy bien cuáles han de ser nuestras líneas de 
actuación en los próximos años, pues abarca todos los aspectos en los que nos jugamos la 
construcción de un nuevo modelo de sociedad, en lo laboral y en lo social.

En ella reivindicamos Derechos como:

- Tener una Sanidad universal y de calidad.

- Acceder a una Enseñanza pública, laica y de calidad.

- Unas Pensiones públicas suficientes al acabar nuestro ciclo laboral.

- Disfrutar de las Energías necesarias para la vida (luz, agua, gas...)

- Una Vivienda en condiciones dignas de habitabilidad.

- Ser Cuidados y Cuidadas cuando nos hagamos Dependientes, por edad, enfermedades y muerte 
digna, etc...

- Transportes públicos accesibles, seguros y confortables.

- El acceso a la Universidad, a la Cultura y a la Investigación de manera universal.

- Disfrutar de unas ciudades y pueblos limpios, con parques y jardines bien cuidados y de 
un medio ambiente saludable.

- Unas Comunicaciones eficientes y una Información veraz e independiente.

- Un empleo estable en condiciones laborales dignas.

- Una Renta Básica que garantice la supervivencia de las personas y termine con el trabajo 
asalariado como una condena y no como una opción.

También Libertades básicas como:

- El derecho de Huelga, de Reunión, de Expresión, de Manifestación, en definitiva volver a 
legitimar el derecho a la Protesta en toda su extensión.

- La AMNISTÍA SOCIAL a todas las personas encarceladas, encausadas, despedidas, multadas, 
etc... por luchar. Basta ya de represión en todas sus vertientes.

- No ser discriminad en s por razones de género, raza, ideología, religión, orientación 
sexual, etc...

Y tambiénde forma prioritaria defenderemos:

- La derogación del Artículo 135 de la Constitución.

- La derogación de las 2 Reformas Laborales últimas.

- La derogación de las leyes MORDAZA.

- La desvinculación de los llamados Tratados Internacionales de Libre Comercio (TTIP, 
CETA, TISA).

- La lucha contra los Despidos Colectivos en todas sus modalidades.

- La lucha contra la Precariedad Laboral.

Como objetivo claro de la CGT está la recuperación de todo lo que se ha privatizadoa lo 
largo de los años, en el ámbito estatal, autonómico y municipal, porque ello también 
incide directamente en repartir la riqueza con mucha más equidad.

No queremos"estatalizar" la vida sino caminar hacia la Autogestión de la sociedad, a 
través de la participación directa de las personas usuarias y trabajadoras en la gestión 
de todos los Servicios Públicos básicos, porque son Derechos esenciales de todas las 
personas para la vida.

Por otra parte, nuestras propuestas reivindicativas pretenden también unificar luchas 
parciales que llevamos desarrollando desde siempre, a la vez que transversalizarlas para 
que se impliquen todos los sectores sociales. Las personas trabajadoras con empleo 
asalariado, debemos, además de defender las condiciones laborales en el seno de nuestras 
empresas, asumir estas luchas como propias con la misma intensidad y preocupación, pues 
nos afectan absolutamente, en lo individual y en lo colectivo. También las personas 
trabajadoras en situación de desempleo deben participar en estas luchas pues les afectan 
fundamentalmente.

El reparto de la riqueza sigue siendo la asignatura pendiente, cada vez más. El espejismo 
de la recuperación económica, no lo es para unas élites financieras y empresariales que 
están acumulando cada vez más riqueza en menos manos, mientras grandes capas sociales 
viven en la pobreza (alrededor de un 25% de la población) independientemente de que tengan 
o no un empleo. En esto se resume el gran atraco social que han llevado a cabo con la 
crisis-estafa, la desposesión generalizada de las rentas de la mayoría, y, por supuesto, 
de los Derechos y las Libertades sociales. Identificarlo es fundamental para saber con 
claridad donde está nuestra batalla.

Para conseguir estas ambiciosas reivindicaciones, es evidente que ya no valen sectarismos 
de organización, ni posturas aislacionistas. Es imposible pretender cambiar el modelo de 
sociedad en solitario. Debemos confluir con las gentes y organizaciones que se declaren a 
favor de estas propuestas, sumando voluntades diversas pero que vayan en la misma 
dirección. Debemos convocar movilizaciones en defensa de estas reivindicaciones, junto a 
las organizaciones con las que trabajamos cotidianamente, sobre todo en los ámbitos 
locales, para ir construyendo una Gran Movilización estatal que sirva de soporte para 
realizar grandes cambios como los que proponemos.

ACCIÓN SOCIAL

Como ya hemos dicho, la acción social y la acción sindical de la CGT, tienen que trabajar 
de manera coordinada para dar una respuesta integral a los problemas, las dinámicas de 
trabajo de una secretaría compleja y diversa como la acción social, tienen que estar 
estrechamente relacionadas con la formación y la acción sindical, en un trabajo 
transversal que globalice las luchas con las que respondemos a la globalización 
capitalista neoliberal.

La acción social abarca un amplio abanico de luchas y temáticasrelacionadas tanto con el 
mundo laboral como con los problemas de la ciudadanía en su vida cotidiana. Así la lucha 
por un nuevo modelo energético que prime las energías renovables y la racionalización y 
optimización de la energía disponible a un precio asequible para esa mayoría de la 
población que tiene dificultades para cubrir las necesidades básicas de subsistencia, 
tiene que ir unida a una lucha por la eliminación de la energía nuclear y de los 
combustibles fósiles que amenazan gravemente el clima y la supervivencia del planeta, en 
este sentido, la CGT seguirá peleando en solitario y/o con las plataformas y colectivos 
sociales que plantean esta lucha desde premisas coincidentes o afines con nuestros 
planteamientos.

Por otra parte, en los últimos 3 años hemos asistido al incremento de los flujos 
migratorios desde los países del sur, empujados por las políticas depredadoras del 
capitalismo global, encarnadas por la acción de las multinacionales en los países 
subdesarrollados que arrasan los territorios y contribuyen a su degradación con 
actuaciones de expolio y explotación, lo que provoca guerras y catástrofes 
medioambientales y destruye los medios de subsistencia de sus poblaciones, las cuales se 
ven obligadas a desplazarse para sobrevivir.

El drama de las personas refugiadas que huyen de la guerra, y las políticas de la UE que 
se blinda para impedir su entrada y externaliza la gestión de sus fronteras, firmando 
acuerdos con países en los que no se respetan los derechos humanos (acuerdo Italia-Libia y 
acuerdo UE-Turquía, FRONTEX, etc...). Ello propicia un peligroso discurso xenófobo que 
alimenta el ascenso de la extrema derecha en Europa. La CGT debe seguir trabajando y 
apoyando las acciones de denuncia y de exigencia del cumplimiento de los Tratados 
Internacionales de Derechos Humanos, que desde los movimientos sociales y plataformas se 
están promoviendo.

La intensa represión que se ejerce hacia las personas activistas que defienden las justas 
reivindicaciones de la ciudadanía en defensa de derechos fundamentales (libertad de 
expresión, manifestación, derecho de huelga efectivo, etc...) pone de manifiesto la 
voluntad de la clase política, fiel servidora de los poderes económicos que ejercen el 
poder en la sombra, de disciplinar mediante el miedo a las clases populares. La CGT debe 
luchar con todos los medios a su alcance en defensa de las libertades y contra la 
represión, apoyando también las luchas que los distintos movimientos sociales 
antirrepresivos ponen en marcha y con los que nos une una misma visión de la realidad 
autoritaria que vivimos en el estado español.

Si hay una temática que atraviese transversalmente las áreas de trabajo de acción social, 
sindical, mujer, formación e internacional, esa es la lucha contra los mal llamados 
Tratados de Libre Comercio(TLC). Desde hace dos décadas la UE ha estado diseñando la 
normativa, directivas... de lo que denominamos "la arquitectura de la impunidad", con el 
fin de dar cuerpo a una estructura económica perfectamente delimitada para servir los 
intereses de los grandes poderes económicos, (Poder financiero y Transnacionales).

La puesta en marcha por parte de la UE de una serie de Tratados de Comercio e Inversión 
con países del norte global (EE.UU, Canadá, Japón, etc...), puso el foco de atención de 
los movimientos sociales, medioambientales, sindicales, etc... en esta problemática que, 
desde los poderes económicos neoliberales, incluida la UE, se estaba llevando a cabo con 
los países del sur desde hace 2 décadas.

El impacto que supone la puesta en vigor de estos Tratados (TTIP, CETA, TISA, JEFTA, 
UE-MERCOSUR, etc...) en los derechos laborales, sociales y medioambientales, en 
definitiva, en las vidas de la mayoría de la población europea, ya se está haciendo notar 
en toda la normativa laboral que desde hace más de una década (las 2 últimas Reformas 
laborales) ha desregularizado el mercado laboral, y ha bajado los estándares sociales a 
niveles que nos retrotraen a tiempo pasados, preparando el terreno para el encaje de los 
TLC en la normativa del estado español.

La puesta en vigor provisional del CETA, desde el 21 de septiembre, incide directamente en 
la línea de flotación de las luchas sindicales, especialmente en el recorte del derecho de 
huelga y en la imposibilidad de revertir las externalizaciones en los Servicios Públicos, 
a través de la entrada en vigor de la lista negativa que contiene este Tratado.
La negociación del TISAcontinúa a buen ritmo. Este peligroso tratado que afecta a los 
Servicios Públicos y se negocia con el pretexto de expandir el comercio internacional de 
servicios, en realidad pretende eximir, a las corporaciones proveedoras de servicios 
transnacionales, de las diferentes regulaciones nacionales y locales, ya que las 
consideran onerosas e innecesarias. Así pues, el acuerdo está diseñado también para abrir 
a la fuerza los servicios públicos a la participación comercial.
Es importante que la CGT establezca una estrategia de lucha coordinada desde todos sus 
entes, en el ámbito laboral y en el social, perfectamente coordinados, para dar respuesta 
y enfrentar un ataque de esta magnitud.

Se hace urgente y necesaria la formación de las delegadas y delegados de CGT en el 
entramado de la normativa que fluye desde la UE, especialmente de la Comisión Europea, en 
materia económica, fiscal y de normativa laboral.

La complejidad de la acción social de la CGT, por la cantidad de luchas diversas que 
contempla (vivienda, antimilitarismo, autogestión, exclusión social, renta básica, 
migración y refugiadas, antirrepresión, ecología...), hace que sea necesario dotarlas de 
los medios humanos suficientes para su eficaz funcionamiento. Por ello desde las 
Secretarías de Acción Social, locales o territoriales, sepodrán organizar áreas de 
trabajo, dependientes de la secretaría, con equipos de personas que se comprometan a 
desarrollarlas, para que su acción sea eficaz y sostenida en el tiempo.

ACCIÓN SINDICAL

Priorizar, cuando sea pertinente, huelgas y otras formas de acción colectiva y acción 
directa como medio para resolver situaciones de agresión en beneficio nuestro.

Aunque nuestros estatutos remarcan que la CGT apuesta por la acción directacomo medio para 
resolver situaciones a favor de los intereses de los trabajador*s, la realidad es que una 
buena parte de situaciones y conflictos se canalizan por las vías que actualmente permite 
la legalidad: denuncias a inspección, demandas, etc. Esto limita nuestra capacidad de 
auto-organización y lucha en 2 aspectos.

Por una parte, delega en especialistas(los y las letradas) nuestra capacidad de plantear 
acciones.
Por la otra, el potencial de nuestra confrontación depende de unas reglas del juego que no 
fijamosnosotr en s sino nuestros enemigos, el Estado, las administraciones y los empresarios.
Pensamos que, sin renunciar a acciones de ámbito jurídico y administrativo, desde la 
organización hagamos un esfuerzo por fortalecer (y retomar donde sea necesario) otras 
formas de lucha basadas en nuestra propia capacidad de acción. En definitiva, la acción 
directa. Esto comporta que, como complemento a estas acciones administrativas, planteemos 
también movilizaciones, escraches, bloqueos, acciones desobedientes, ocupaciones, paros y 
huelgas, campañas públicas de denuncia, etc. Evidentemente estas acciones y activismo 
deben realizarse partiendo de la realidad y la autonomía del ente en el marco del que se 
lleve a cabo.

Por todo ello proponemos las siguientes medidas concretas:

- Incorporar en las sesiones de formación de delegados/as y afiliados/as contenidos que 
vayan más allá de los procedimientos legales e incluir conocimientos y discusión de formas 
de acción directa, compartir experiencias de acciones en la calle de distinto tipo, 
asamblearismo, etc.

- Intentar priorizar las respuestas de movilización a acciones estrictamente legales. Esa 
ley no es nuestra ley, es la Ley del Estado y el capitalismo que representa. Es, por lo 
tanto, tan solo el primer paso y no marca nuestro límite. Siendo conscientes de la 
dificultad de aplicar siempre este punto, debe instaurarse una cultura de la movilización 
por encima de una de la gestión burocrática de situaciones. El recurso a letrados/as 
debería ir acompañada, siempre que sea posible, de acciones de presión a partir de nuestra 
propia acción directa.

- Para la realización de movilizaciones, y de otras formas de acción directa, es 
imprescindible revitalizar la solidaridad y el apoyo mutuo dentro de la organización, que 
deberá dinamizar sus mecanismos orgánicos para concretarlo. Eso comporta que los entes que 
promuevan acciones contemplen también la conveniencia de la solidaridad y la soliciten al 
resto de la organización.

- Avanzar hacia la consolidación del centro productivo como núcleo de nuestra acción 
sindical, superando las divisiones entre empresas que fragmentan a los/las trabajadoras, etc.

Una acción sindical que escape de las vías institucionales de la gestión de los ámbitos 
laborales es la base para fortalecer un sindicalismo de lucha, que huya de la concertación 
y busque imponer los intereses de los trabajador*s sobre los de la burguesía. Para ello es 
necesario replantear algunos aspectos de nuestra acción sindical, definiendo la 
movilización y la confrontación como prioridad.

En el actual contexto de fragmentación del mercado laboral, hemos visto como la 
introducción de ETT's y empresas externas introducen muchas diferencias entre los 
trabajador*s de un mismo centro productivo, sea una industria, un centro educativo, un 
transporte, etc. Es frecuente ver como el personal de limpieza, el personal de 
restauración, la atención telefónica, etc. dependen a menudo de diferentes empresas a los 
de la empresa matriz, responden a distintos convenios colectivos y en general tienen 
condiciones laborales muy disímiles. Esto ha ido conllevando que en muchos casos desde CGT 
hayamos estructurado nuestras secciones sindicales en función de esta realidad, a partir 
del NIF del pagador y no tanto a partir del centro productivo donde trabajamos. También es 
cierto que en algunos casos, como por ejemplo en el sector ferroviario, se han buscado 
formas para revertir esta situación y cohesionarnos como trabajador*s. Y, de hecho, en los 
debates y acuerdos de la Conferencia Sindical de Jerez (2014) se reconoció también esta 
problemática.

Por ello, ante esta realidad, la CGT fomentará espacios de organización comunes entre 
todos los trabajadores/as de un mismo centro productivo, buscando como superar la 
fragmentación entre empresas y convenios. Desde el respeto de las distintas realidades y 
las competencias de los diferentes sindicatos, se buscaran fórmulas para conseguir allí 
donde ya tengamos presencia sindical.

RENTA BÁSICA DE LAS PERSONAS IGUALES (RBis)

Desde hace un tiempo, el capitalismo y sus ideólogos, varios países europeos, agencias de 
calificación financiera, partidos políticos e incluso algunos sindicatos del régimen, 
están valorando la idea de establecer rentas mínimas o básicas con el fin de "sujetar el 
consumo" y mantener así el sistema, cuando ya saben a ciencia cierta que el mito del 
"pleno empleo" es una quimera imposible, más aún con la vertiginosidad que avanza la 
tecnología electrónica y la robótica. De tal forma que hay diversas propuestas en ese 
sentido desde quienes pretenden apuntalar el sistema capitalista, las cuales nada tienen 
que ver con la que proponemos. La nuestra es una herramienta para la transformación 
social, elaborada desde hace más de 20 años por los movimientos sociales que plantean un 
camino hacia la auto organización de la sociedad.

La RBis es una propuesta que se ha ido fraguando desde los movimientos sociales que 
trabajan contra la pobreza, la precariedad y la exclusión social. Como tal, se trata de 
una propuesta que habría venido a concretar cómo en la práctica el derecho de toda persona 
a recibir una renta individual, universal, incondicional y suficiente para vivir 
dignamente, puede ser una herramienta de transformación social y de lucha desde una 
concepción libertaria y, por tanto, anticapitalista.

En resumen, se trata de una propuesta que, inspirándose en la exigencia igualitaria,

"Dejemos atrás las formas ambiguas que dicen:

derecho al trabajo o ‘a cada uno el producto íntegro de su labor'.

Nosotros proclamamos el derecho al bienestar, el bienestar para todos" (Kropotkin)

plantea la necesidad de implementar medidas de reparto de la renta sin condiciones, que 
asegure y haga efectiva la autonomía y la libertad de las personas, frente al estado y al 
mercado, como cabría esperar del hecho de asegurar colectivamente el derecho de toda 
persona a una vida digna.

Al mismo tiempo, esta medida de reparto de la renta (de la riqueza) debe a su vez servir 
(frente a otros modelos y propuestas de renta básica que pretenden resolver simplemente el 
problema de pobreza severa o extrema dentro del sistema capitalista), para una fuerte 
reducción de la capacidad de ejercer el poder y determinar la vida de las personas por 
parte del Estado, a través de un modelo de intervención social cada vez más basada en la 
caridad asistencial subordinada a los intereses del mercado. Con ello se crean nuevas 
posibilidades para la construcción, desde abajo, de otros modelos de sociedad alternativas 
(autogestionarias, comunitarias, sostenibles, sin dominación, etc.).

Al mismo tiempo, la RBis debe ser financiada a través de un sistema impositivo 
verdaderamente progresivo, que grave el enriquecimiento y no el empleo, como condición 
para la reducción en los mismos términos del poder para determinar la vida de las personas 
por parte de las clases empresariales.

En este sentido, la RBis no se caracteriza por la exigencia de una nueva prestación social 
o de un subsidio para pobres, sino la de imponer al Estado y a las élites económicas un 
nuevo derecho social universal que contribuya a hacer efectivo el derecho a una vida 
digna, desde una perspectiva que contribuya a hacer real el derecho de las personas a 
decidir cómo quieren vivir, a definir colectivamente qué y cómo debe entenderse por 
trabajo socialmente útil, la forma en la cual ese trabajo debe reconocerse y repartirse 
equitativamente.

Este derecho social se concreta de la siguiente forma:

- Se trata de un derecho individual: en el sentido de que a diferencia de la mayoría de 
las prestaciones sociales asistenciales y ayudas destinadas a paliar los efectos del 
empobrecimiento, no está destinado a la unidad familiar, sino a garantizar la emancipación 
y la autonomía de las personas. Con sus necesarias implicaciones en el campo de la lucha 
por la igualdad entre mujeres y hombres, y la discriminación en función de la edad de 
jóvenes y mayores.

- De un derecho que es al mismo tiempo universal: en la medida en que es un derecho igual 
para todas las personas que habitan en el territorio. Lo cual contribuye a eliminar el 
enorme dispositivo burocrático administrativo, público y privado, ligado al control y la 
represión que son ejercidas a través de los servicios sociales en la actualidad, sobre la 
población empobrecida.

- De un derecho incondicional: en la medida que no requiere de ningún requisito para ser 
reconocido, ni puede exigirse ninguna contraprestación a cambio. Lo cual, refuerza la idea 
anterior de eliminar los mecanismos y dispositivos de contención social desplegados en las 
últimas décadas por el Estado en estrecha colaboración con el mercado para paliar los 
efectos de la desregulación del mercado de trabajo y desmantelamiento de los derechos 
sociales (políticas activas de empleo).

No obstante, para que lo enunciado hasta ahora pueda ser efectivo resulta importante tener 
en cuenta 2 cosas:

1) El importe de la RBIS ha de ser suficiente para que las personas puedan satisfacer al 
menos las necesidades básicas materiales. Por ello la cuantía debe fijarse en torno al 50% 
de la renta per cápita. Partiendo de una concepción libertaria de la condición humana 
basada en la auto-organización y al apoyo mutuo, se debe entender en este sentido la 
enorme capacidad de trabajo y creatividad que quedaría liberada del mercado de trabajo 
capitalista y de la influencia del Estado, que pasaría a estar disponible en la sociedad 
para ser empleada desde la autonomía en la mejora de las condiciones de la reproducción de 
la vida (reconstrucción de los lazos comunitarios, construcción de comunidades y modos de 
vida ecológicamente más sostenibles, etc.) desde los cuales incidir en procesos sociales 
de salida del sistema capitalista.

2) Fondo Comunitario de la RBis. En la medida en la cual, este derecho debe contener en sí 
mismo los cimientos del tipo de sociedad al cual pretende servir para crearla. La 
propuesta contempla la creación de un Fondo Comunitario dotado con el 20% de los fondos 
destinados a la RBis (de forma que las personas perciben individualmente el 80% de la RBis 
restante) para que por barrio, distrito o pueblo y, al margen de la administración del 
Estado, las personas puedan, a través de asambleas y la democracia directa, determinar 
cómo cubrir sus necesidades básicas colectivas. En la medida en que la satisfacción de 
estas necesidades puedan ir siendo asumidas por las comunidades de una forma cada vez más 
independiente respecto del Estado y del mercado, el importe del Fondo Comunitario de la 
RBis podría ir aumentando hasta el 100% de la RBis. Entendiendo que se habría podido 
alcanzar otras formas de propiedad comunal, comunitaria o colectiva, que es posible ser 
administrada a través de fórmulas autogestionarias.

La RBis no es un fin en sí misma, ni una medida más para hacer soportable la miseria en el 
sistema capitalista. Se trata de una propuesta que nace desde abajo y para las de abajo, 
con la intención de que sirva, junto a otras muchas propuestas, como una herramienta más 
para la lucha social. En este sentido, se debe entender que la RBis es una herramienta que 
en la forma de derecho social sirve para apuntalar las mínimas condiciones materiales para 
que sea posible desde la igualdad y la autonomía -derecho a no ser explotadas o condenadas 
a la marginación, la pobreza y la exclusión social- experimentar nuevas formas 
alternativas de vivir en comunidad. De defender el derecho al trabajo desde la autonomía 
frente al mercado y al Estado, a través de la lucha por el reconocimiento y el reparto 
equitativo de todos los trabajos productivos y reproductivos socialmente útiles y 
medioambientalmente sostenibles y la eliminación de todos aquellos empleos socialmente 
inútiles (mayoritariamente destinados al control social y la acumulación de riqueza y 
poder, sin ningún escrúpulo ante la destrucción de la naturaleza que ello supone).

Por ello CGT asume la RBIS como Acuerdo Confederal de reivindicación y de línea de trabajo.

https://www.cgt-lkn.org/blog/archivos/5156


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