(ca) FALV, periodico acracia: Fractales libertarios desde el centro del mundo (Acracia DAAB) S. Endara.

a-infos-ca en ainfos.ca a-infos-ca en ainfos.ca
Lun Feb 12 08:32:53 CET 2018


LES ANARQUISTAS EN LA HISTORIA DEL ECUADOR ---- Sabemos que la historia es el legado de 
los vencedores, por ello es necesario construir otra historia, una historia crítica, que 
recoja la visión de quienes resistieron y resisten. Desde este punto de vista puedo decir 
que en la historia oficial del país les anarquistas no han jugado ningún rol protagónico, 
no obstante, desde la historia de las emancipaciones reales no se puede obviar el impulso 
determinante y definitivo de los compañeros y compañeras anarquistas. Sin entrar en 
detalles, a grandes pinceladas se puede decir que la acción y pensamiento anarquista 
propició una serie de acontecimientos que transformarían la fisonomía política del Ecuador 
desde inicios del siglo XX. ---- A propósito, quisiera retrotraer algo que escribí en el 
2011: ---- Queremos abolir radicalmente el dominio y la explotación del hombre por el 
hombre; queremos que los hombres hermanados por una solidaridad consciente y decidida 
cooperen todos voluntariamente en el bienestar de todos; queremos que la sociedad humana 
se constituya con el fin de suministrar a todos los seres humanos, los medios de alcanzar 
el máximo bienestar posible, tanto moral como material; queremos para todos: pan, 
libertad, amor y ciencia". Así se expresaron los miembros de la Sociedad Cosmopolita de 
Cacahueros "Tomas Briones" que pertenecían a la Federación de Trabajadores Regional del 
Ecuador (FTRE), primera central sindical revolucionaria del país, tres meses antes de la 
masacre de Guayaquil ocurrida el 15 de noviembre de 1922, cuando cerca de 800 personas 
fueron asesinadas por la fuerza pública, de entre ellas, 200 mujeres, bajo el argumento de 
que se combatía la delincuencia. Fueron trabajadores y trabajadoras desconocidas, sus 
nombres no pasaron a la historia, su muerte sigue siendo una muerte vergonzosa depositada 
en el olvido de lo inconveniente. Sí, eran proletarios, hombres y mujeres cuya conciencia 
de clase les obligó a ‘luchar' literalmente por el reconocimiento de sus derechos 
(recuérdese que la Declaración Universal de los Derechos Humanos recién fue emitida a 
finales de los años 40), alentados por los sueños de un mundo en donde no exista la 
explotación entre los seres humanos. Sí, eran anarquistas agrupados en varios grupos 
sindicales, poseedores de una gran claridad sobre la necesidad de organización para la 
exigencia de aquellos derechos que con su trabajo estaban ayudando a construir, derechos 
legítimos que les eran negados. Pero no solo era el voluntarismo lo que les animaba, su 
permanente estudio, su prospectiva revolucionaria determinaba su acción y sus imaginarios 
políticos, así nos lo demuestran sus escritos y sus acciones.

La masacre de 1922 que tuvo actores plenamente identificados con el anarquismo, a pesar de 
que la historia oficial lo ignore o lo oculte, definitivamente caló en la conciencia 
social, propiciando una serie de hechos políticos posteriores, que si bien no fueron 
definitivos para concretar los grandes ideales anarquistas, incidieron en el alcance de 
ciertas conquistas sociales (que de ninguna manera son absolutas y tienen que ser 
valoradas dentro del contexto social), me refiero a la Revolución Juliana que aportó una 
serie de elementos como el establecimiento de un control al lucro financiero de la banca 
privada, la fundación de la caja de pensiones, (ahora el Seguro Social), una mejor 
atención a la clase trabajadora limitando el inmenso poder la oligarquía y los 
terratenientes, etc. Esta Revolución desembocó en la expedición de la XIII Constitución 
del Ecuador que impactaría en todo lo que restaba del siglo, incluyendo gran cantidad de 
garantías y derechos sociales.

Y aunque no es motivo de celebración el solo hecho de la modernización del Estado en 
Ecuador, no se puede negar que sin el aporte crítico del pensamiento político anarquista 
estas conquistas talvez habrían tardado mucho más tiempo en ser generadas. Similar 
situación ocurre en la actualidad. Pienso que el aporte del pensamiento anarquista es 
fundamental en la transformación cualitativa de la sociedad al entregar mayor protagonismo 
en la construcción de lo social a los sujetos y grupos organizados en función de ciertos 
ideales elementales que en el contexto actual podrían ser sintetizados en la idea del Buen 
Vivir, idea que sobrepasa la estructura estatal y se ancla en el corazón de la sociedad 
civil auto-organizada, y coherente con sus particularidades contextuales, históricas y 
culturales.

LOS GRUPOS ANARQUISTAS EN LA ACTUALIDAD
No creo que exista una única manera de consolidar grupos ácratas, pero estoy seguro que en 
cualquier caso existen al menos dos elementos que se repiten: 1) la construcción de una 
agenda de acción colectiva crítica que aporta al mismo tiempo al enriquecimiento vivencial 
de cada miembro del colectivo, y 2) la capacidad del colectivo de integrar de manera 
permanente a nuevos actores que nutran y fortalezcan su acción, lo que supone tener 
procesos de inserción y acogida, así como un plan pedagógico y de reproducción ideológica 
en el sentido gransciano del término.

GRUPOS O INDIVIDUALIDADES ESPORÁDICAS
La dinámica de organización colectiva está atravesada por las mismas condiciones que 
determinan la coalición en la "sociedad líquida" de Bauman. Esto no es un problema solo de 
los colectivos ácratas, sino de cualquier colectivo social, incluyendo aquellos suscitados 
simplemente como resultado de momentos pre electorales. No se puede hablar ya de grupos 
sólidos sino de grupos con características coloides. La ventaja de los grupos libertarios, 
aunque no explícitamente anarquistas es precisamente el desarrollo de esta dimensión 
coloidal -metáfora extraída de la química para explicar las características "de colar", 
"de unir", de formar coágulos y de generar sistemas de unión no homogéneos-. Además, la 
acción política anarquista se genera en espacios de acción no tradicionales como el 
espacio cultural con dispositivos pedagógicos, simbólicos y performáticos generados a 
partir de los ejes de la agenda de la acción colectiva crítica, que incluye un abigarrado 
abanico de temas: objeción de conciencia, defensas ecologistas, derechos de la naturaleza, 
veganismos, derechos humanos, género, autogestión, cooperativas, teoría política, etc.; 
siempre tratados con una metodología que no establece una distinción entre trabajo manual 
y trabajo intelectual.

IDEOLOGÍAS, DISCURSOS O PRÁCTICAS
Es claro que el anarquismo no es una corriente homogénea (ni pretende serlo), no obstante, 
sin caer en las precisiones limitantes, creo que es apropiado establecer algunos de los 
puntales de la acción ácrata: primeramente la idea de la autogestión, luego del apoyo 
mutuo y la solidaridad, la idea de la igualdad en la diversidad y la negación de las 
jerarquías, las ideas de inclusión, las ideas de decolonialidad, las ideas de 
deconstrucción, las idea de crítica al poder impuesto y el rechazo de los autoritarismos, 
el rescate de las perspectivas de transformación social y la necesidad de superación de lo 
establecido y lo instituido; y de manera transversal y permanente, la reflexión política 
sobre la libertad y la emancipación social e individual.

SOBRE LOS CLÁSICOS DEL ANARQUISMO
Los clásicos juegan un rol muy importante para comprender las perspectivas fundacionales y 
las ideas originales del movimiento y la acción anarquista, así como las discusiones con 
otros paradigmas de acción política como el liberalismo y el socialismo estatista. Pero 
también destacaría la labor de una serie de escritores de los años 60 que no 
necesariamente se definía como anarquistas, pero que estaban preocupados por analizar los 
fenómenos nacionalistas extremos, las nuevas condiciones del capitalismo posindustrial, la 
dominación más mediática y consumista, la organización y el entendimiento del poder, la 
normalidad, la verdad, etc.

TEORÍA Y PRÁCTICA
Para el anarquismo no debería haber una diferencia sustancial entre la teoría y la 
práctica. Se rechaza la incoherencia entre aquello que se piensa y aquello que se hace, 
pero también se comprende que parte importante de la emancipación está en conciliar las 
condiciones de la teoría con la acción práctica. Por cierto, me parece que el anarquismo 
no admite dogmas ni verdades inmutables sino solo provisionales; es plenamente 
materialista, pragmático (aunque no utilitarista), histórico y contextual.

OLD SCHOOL Y NEW SCHOOL
La colaboración intergeneracional, y más entre compañeros anarcos debería ser muy cercana, 
pero lamentablemente es bastante inusual, quizá porque no existen quienes se definan como 
explícitamente anarquistas, quizá porque las comunidades ácratas en el país no actúan 
necesariamente bajo la bandera política del anarquismo. Realmente me falta pensar mejor 
este tema.

CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DEL ANARQUISMO LATINOAMERICANO
Creo que sí se puede hablar de características explicitas del anarquismo latinoamericano, 
devenidas de las condiciones históricas y culturales en las que la perspectiva anarquista 
tuvo que insertarse, redefiniendo su acción de acuerdo a las diferentes necesidades 
sociales, la generación de alternativas "realmente" socialistas y cooperativistas y 
determinados ámbitos. El desarrollo del anarquismo en Latinoamérica se da de manera 
desigual, quizá como más difusión y fortaleza en el cono sur, pero en Perú, a pesar de no 
contar con movimientos renombrados, se han expresado escritores de mucha importancia como 
Manuel González Prada que ya en el siglo XIX proponía integrar las perspectivas 
libertarias con las matrices simbólicas y culturales andinas. En todo caso la ideología 
ácrata ha logrado permear la estructura ideológica de muchos movimientos sociales y 
manifestaciones sociales de nuevo cuño en Latinoamérica, sobre todo a raíz de la crisis de 
la izquierda estatalista en los 80, en expresiones políticas alternativas que van desde el 
EZLN en México, el MST en Brasil, y los movimientos indígenas de Ecuador que concretaron 
el concepto de Buen Vivir, solo para hablar de movimientos grandes; y un sinnúmero de 
organizaciones locales de variado cuño que se aglutinan entorno a la crítica a la idea del 
desarrollo, la reivindicación epistemológica de los saberes locales, la equidad de género, 
y en menor medida, -aunque sea paradójico-, la superación de la estructura 
político-administrativa del Estado.

Sebastián Endara.
Cuenca, región ecuatoriana.

https://periodicoacracia.com/2018/02/06/fractales-libertarios-desde-el-centro-del-mundo-acracia-daab-s-endara/


Más información sobre la lista de distribución A-infos-ca