(ca) FAI, Tierra y Libertad #257 - Centenario del Tratado de Brest-Litovsk

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Sab Abr 21 08:54:19 CEST 2018


Hoy [3 de marzo] hace exactamente 100 años del infame Tratado de Brest-Litovsk y no 
podemos dejar pasar la ocasión para recordarlo. ----- Eran los primeros meses de 1918. En 
Rusia, contra lo que había vaticinado Marx, había estallado la revolución en febrero y 
triunfado en octubre de 1917. ----- Ciertamente la situación en Rusia no era precisamente 
la mejor: desde 1914 Rusia vivía una situación de guerra que ciertamente no tenía nada 
contento al pueblo ruso ante una guerra que no tenía más efecto que la muerte en masa de 
jóvenes rusos. ----- El clima desde antes de la caída del zar Nicolás había sido de 
rechazo de una buena parte del pueblo a la guerra, cuyo fin tenía como una de sus 
principales exigencias. ----- En 1917, desde febrero hasta octubre, la revolución rusa 
incrementaba en fuerzas derrotando en octubre de manera definitiva toda oposición a la 
revolución. El partido bolchevique subió al poder no sin fuertes reclamos de los 
anarquistas y otros sectores del movimiento social. En febrero de 1918 los alemanes 
arreciaron en la ofensiva contra Rusia, y el gobierno bolchevique discutió la posibilidad 
de firmar la paz con los generales alemanes.
Lenin y los bolcheviques prometieron desde los inicios de la revolución rusa dar por 
terminada la guerra.
Sabían que esta era una aspiración muy sentida por el pueblo y utilizaron estas ansias de 
paz para ganarse la simpatía del pueblo.
La guerra, sin embargo y en el complicado contexto de la revolución de octubre de 1917, no 
era solamente la que se sostenía contra Alemania desde 1914 y que se agudizó con fuertes 
ataques alemanes contra la Rusia revolucionaria en febrero de 1918.
Era también la guerra civil interna que se libraba ante la contrarrevolución que se 
iniciaba contra los ejércitos de Wrangel, Denikin (rusos), Petliura (ucraniano), etc., y 
ante este panorama Lenin y su partido sacrificaron al pueblo no solamente con 
reclutamientos forzados de la juventud rusa, sino también por medio del hambre más 
terrible agudizada por el llamado Comunismo de Guerra.
Finalmente, la guerra al exterior con los alemanes, pues, fue firmada de manera formal, 
pero siguió existiendo al interior de Rusia, ya que en las provincias cedidas por los 
bolcheviques a los alemanes en el Tratado de Brest-Litovsk como vamos a ver más adelante, 
hubo fuerte resistencia a la ocupación alemana.
Esto les valió bastantes críticas, pues si bien como hemos dicho antes el fin de la guerra 
era algo pedido con insistencia por el pueblo ruso, no era la firma de paz con los 
alemanes la forma en la que se concebía el fin de la guerra, pues más que paz se 
consideraba por el pueblo ruso, los socialistas revolucionarios de izquierda, los 
anarquistas e incluso por algunos del partido bolchevique como una traición humillante a 
la revolución.
Se pensaba, y no sin razones, que era posible vencer a los alemanes. Atraerlos hacia el 
centro de Rusia, alejarlos de sus bases de abastecimiento por la enorme extensión que 
tiene Rusia y que, sumado esto al frío del país, minarían las fuerzas de los alemanes y se 
podría vencerlos muy fácilmente.
¿Por qué no se hizo esto?
La experiencia demuestra que la propuesta de continuar la guerra contra los alemanes y 
vencerlos no era del todo descabellada: durante la Segunda Guerra Mundial cuando Alemania 
atacó a Rusia les fue posible llegar muy cerca de Stalingrado (Volgogrado) debido a la 
sorpresa con que se hizo el ataque y que Stalin, amparado en el Tratado de no agresión 
firmado en 1938 con los nazis, pensaba como imposible una traición de sus aliados del momento.
Los alemanes se acercaron a Stalingrado, pero el abastecimiento de sus frentes se hizo 
complicado y el frío dejó a cientos de soldados alemanes congelados antes de llegar a 
conquistar su objetivo.
¿Será que las condiciones en las que Lenin llegó a Rusia hayan sido una de las condiciones 
por las cuales se dio por terminada la guerra y cedido grandes provincias al enemigo?
Veamos cómo sucedió esto:
En el plano internacional Alemania ampliaba sus dominios hacia el sureste de Europa, y el 
llamado Imperio austro-húngaro se expandía cada vez más.
Al oeste Alemania batallaba en su empeño por atacar a Francia (luego de cierta resistencia 
de Bélgica y final vencimiento de esta para continuar el ataque a Alemania por esa 
frontera), y desde el Este mantenía otro frente de batalla con Rusia.
En este contexto, y con una incógnita que no se puede resolver más que declarando que 
Lenin, más que tolerado fue apoyado por los generales prefascistas (llamaré prefascistas a 
los alemanes de esta época porque, si bien no había estallado el movimiento fascista, los 
carácter absorbentes de los dictadores alemanes y la brutalidad desatada hacia las 
poblaciones conquistadas permite ver lo que vendría años después con la Alemania de 
Hitler, de lo que ellos eran los precursores) de Alemania, cruza Vladimir desde Suiza por 
en medio de Alemania, luego a Suecia, Finlandia y finalmente Moscú.
Una Alemania rabiosamente anticomunista dio el paso libre a Lenin para que se trasladara a 
Rusia a hacer posible el alto a la guerra con Alemania. Lenin llegaría a Rusia en abril de 
1917, dos meses después de los acontecimientos de febrero, con lo que cosecha el trabajo 
realizado por muchas organizaciones a las que él no pertenecía, llegando con la gloria de 
la revolución rusa, que él no hizo, a los acontecimientos de octubre.

Más allá de este acto de tolerancia del prefascismo alemán, a Lenin importa visualizar el 
asunto del alto a la guerra desde el punto de vista estratégico-militar que supo impulsar 
y realizar Alemania.
La guerra en Rusia, como hemos dicho, era algo a lo que el pueblo deseaba poner fin cuanto 
antes, y apenas llegado Lenin a Rusia realiza una serie de exposiciones y actos en los que 
aparte del llamamiento a la revolución que liquidaría los últimos vestigios del zarismo en 
octubre, llama también a finalizar la guerra.
Una vez firmado el Tratado una parte del pueblo ruso tenía por fin satisfechas sus 
exigencias de dar por acabada la guerra aunque de una manera que no deseaba y con las 
consecuencias funestas que trajo la firma del Tratado, como veremos más adelante, pero el 
prefascismo alemán se veía absolutamente beneficiado teniendo un costado de la guerra que 
libraba totalmente descubierto, con lo que sus fuerzas tenían la posibilidad de retomar 
aliento y concentrar todas sus fuerzas en el ataque por el lado oeste con Francia.
Rusia y Lenin, de esta manera, dieron un aire de refresco al prefascismo alemán.
Pero más allá de esta ayuda, voluntaria (por el paso de Lenin en medio de Alemania) o 
involuntaria (el pueblo ruso exigía también poner fin a la guerra aunque no en las 
condiciones que se dio), el final de la guerra no fue un pacto de tú a tú con los 
alemanes: estos trataron a la "patria del proletariado" como verdaderos caciques, 
exigiendo una rendición total por parte de Rusia y además obtener las provincias de 
Finlandia, Polonia, Estonia, Letonia, Curlandia, Lituania, Ucrania y Besarabia, además de 
Ardahan, Kars y Batumi del Imperio otomano.
Trotski fue quien se encargó de capitular de manera total y absoluta en todo lo que se le 
pedía, y el pacto se firmó con el Tratado de Brest-Litovks de la ciudad bielorrusa el 3 de 
marzo de 1918, hace exactamente 100 años.
La oposición a la firma de paz en condiciones tan humillantes no era algo exclusivo de los 
anarquistas como ya hemos indicado: hubo oposición en los anarquistas, en los socialistas 
revolucionarios de izquierda, en las masas populares e incluso en las propias filas del 
bolchevismo. Lenin se aferró a la firma del Tratado de paz de una manera fanática, 
amenazando incluso a su propio partido con dimitir si se le exigía no firmar la paz con 
Alemania.
Esta actitud no fue confrontada por los bolcheviques que, aun cuando no compartían su 
punto de vista, eran sumisos ante su mesías y aceptaron complacer al jefe para no perder 
su dirigencia. Una muestra de la disidencia del bolchevismo a la actitud de Lenin se puede 
leer en Pravda 31, de febrero de 2018, pero al final se aceptó seguir a Lenin en su 
empecinamiento por firmar el Tratado.
Lenin podía ser de todo, menos tonto. Sabía perfectamente que las condiciones climáticas 
de Rusia eran un arma poderosa y que podían ser aprovechadas contra los alemanes (la 
rapidez del ataque contra Kronstadt en 1921 antes de que se descongelara el hielo y 
Kronstadt fuera inatacable, hace ver que sabía la importancia del clima ruso).
Su empecinamiento en firmar la paz con los alemanes cuando se les podía combatir y 
derrotar y que además existía una oposición a firmar en el pueblo, en las organizaciones 
no bolcheviques y hasta en ciertas fracciones bolcheviques ¿se debe a corresponder el 
favor a los alemanes por permitirle dejarle pasar de Suiza a Rusia, a un compromiso 
contraído con el prefascismo alemán? La incógnita quedará siempre en el aire, pero su paso 
por Alemania y su empecinamiento en firmar el Tratado de Brest-Litovsk darán siempre mucho 
de qué hablar.
Llama poderosamente la atención el hecho de que en las provincias cedidas a los alemanes 
el movimiento socialista y anarquista era de mucho interés, tal cual había sido la 
importante actividad anarquista antes de la revolución rusa en Bialystok y en Krynki 
(Polonia).
Lenin y Trotski sacrificaron así a miles de revolucionarios a las masacres de los alemanes.
Este Tratado cedía, entre otras provincias, a Ucrania, tierra del célebre anarquista 
Nestor Majnó, en donde ante la ocupación de las tropas alemanas los revolucionarios 
tuvieron que ocultarse para, posteriormente y por inspiración de Majnó, agruparse en el 
célebre Ejército Insurreccional Majnovista.
Los alemanes que ocupaban las tierras de Ucrania fueron combatidos por los anarquistas 
majnovistas como bien se sabe.
Los bolcheviques alegan que la firma del Tratado de Brest-Litovsk se realizó para obtener 
tiempo y preparar las fuerzas revolucionarias y al Ejército Rojo por la actividad 
contrarrevolucionaria.
El argumento es sumamente absurdo, porque posteriormente al Tratado se dieron varios 
ataques a Rusia planeados por contrarrevolucionarios desde Finlandia y Ucrania. La guerra 
que habían tratado de dar por terminada con la ignominiosa firma del Tratado de 
Brest-Litovsk no se finiquitó y los contrarrevolucionarios siguieron intentando dar por 
terminada la revolución en Rusia y lo que es además significativo: a pesar de la entrega 
de las provincias mencionadas a los bolcheviques, la resistencia al enemigo alemán 
continuó existiendo. En otras palabras, ni hubo paz en las provincias cedidas a los 
alemanes ni tampoco en el interior de Rusia por la contrarrevolución.
La estrategia militar de Alemania era bien clara: permitir el paso de Lenin a Rusia para 
que éste sacara a Rusia de la guerra, dando a Alemania un flanco de alivio para preparar 
sus tropas y lanzarlas con más efectividad contra Francia; firmada la paz en el Tratado de 
Brest-Litovsk y aparte de ganar una extensa región rusa, preparar futuros ataques a Rusia.
De esta manera la revolución rusa sería anulada totalmente. Si se lograba el plan de 
Alemania el zarismo habría caído, pero la revolución rusa también, y con ello se daría 
paso a una democracia burguesa que hiciera que la revolución no estuviera en la frontera 
con Alemania donde, recordemos, estallaba un intento movimiento de inspiración socialista 
en noviembre de 1918, ocho meses después de firmado el Tratado de Brest-Litovsk.
Erich Ludendorff, el general que facilitó el traslado de Lenin dijo sobre él: "Lenin 
combatirá a los patriotas rusos, después lo estrangularé a él y a los bolcheviques".
¡Nada más esclarecedor sobre la táctica alemana! Táctica que, sin embargo, no fue un 
triunfo pese a la firma del Tratado.
Rusia había cedido provincias donde la ocupación alemana no resultaba fácil y la 
resistencia continuaba como he indicado antes; resistencia en la que absolutamente nada 
tenían que ver los bolcheviques. Sin embargo, Rusia no fue dominada por los alemanes como 
pensaba Ludendorff.
Si no sucedió tal cosa fue porque, entre otras cosas y paradójicamente, Majnó y sus 
fuerzas detuvieron varias veces la contrarrevolución... aunque como es bien sabido los 
bolcheviques traicionaran a los anarquistas y se aprovecharan de ellos para después 
liquidarlos a traición.
La guerra civil fue la mayor prueba de que la paz no se obtuvo con la firma del Tratado, y 
el llamado Comunismo de Guerra fue además el aumento de la represión hacia el pueblo ruso 
que, saliendo del despotismo zarista tuvo que soportar el despotismo bolchevique.
El Tratado de Brest-Litovsk no significó en los hechos más que la entrega de varias 
provincias al despotismo alemán y una humillación a la revolución rusa, una traición a sus 
principios revolucionarios que Lenin, Trotski y compañía pisotearon para complacer a los 
generales alemanes.
Pero resulta todavía más claro el panorama sobre el marxismo ruso cuando se ve que 
mientras en la firma del Tratado los bolcheviques agacharon los cuernos, débiles, sumisos 
y cobardes, un mes después, el 11 de abril de 1918, atacan 26 centros anarquistas de la 
capital y la llamada Casa de la Anarquía, asesinando unos 40 anarquistas, no sin la 
resistencia de estos que mataron a 12 chekistas.
Trotski, a quien Lenin encargó la firma del Tratado, fue quien se encargó de esta 
operación que era la primera ofensiva seria del bolchevismo a la revolución rusa y a los 
anarquistas en especial, además de también realizar el ataque a Kronstadt en 1921.
¿Cómo se entiende que supuestamente se firmara el Tratado para tener tiempo de organizar 
el Ejército Rojo, pero que al mismo tiempo se atacara cobardemente a los anarquistas?
¿Cómo se entiende que el Tratado se hiciera supuestamente para detener el conflicto con 
los alemanes y que al mismo tiempo se continuaran los combates contra los alemanes en las 
provincias de Rusia cedidas en el Tratado?
¿Cómo se entiende que se diga que el Tratado permitía tener paz al pueblo, cuando el 
Comunismo de Guerra traía hambre, el Gobierno bolchevique represión, encarcelamientos y 
asesinatos de revolucionarios que no deseaban la paz de los cementerios de los bolcheviques?
El Tratado de Brest-Litovsk no significó sino una traición a la revolución rusa de parte 
de los bolcheviques. La primera vez, después de la designación de los Comisarios del 
Pueblo, con el que tampoco estuvieron de acuerdo los anarquistas porque ello significaba 
la creación de un Estado en manos de los bolcheviques, cosa peligrosa que advirtieron 
siempre; la primera vez, decimos, en que el bolchevismo pasaba por encima de la voluntad 
del pueblo. La primera, pero no la última, pues los miles de asesinados, encarcelados y 
deportados a Siberia son la prueba patente de ello.
A 100 años de esta traición, no podemos dejar pasar el momento para recordarlo, afirmando 
el lema de los marinos de Kronstadt asesinados en 1921: ¡Abajo la comisariocracia!

Erick Benítez

https://www.nodo50.org/tierraylibertad/357articulo10.html


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