(ca) periodico-solidaridad.cl - La Manada: Cuando la complicidad masculina se convierte en violación Por Meribel González

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Mar Nov 28 05:28:38 CET 2017


"Estas vacaciones son la prueba de fuego para ser un lobo. Jaja, no que aún no he hecho 
méritos para ser un lobo. Llevamos burundanga? Tengo reinoles (rohypnoles) tiraditas de 
precio. Para las violaciones. Yo llevo la pistola, no quiero mamoneos. Cuando estemos 
borrachos se saca la pistola. Como me vea acorralado le meto un tiro en la rodilla al que 
sea. Jajaja. Hay que empezar a buscar el cloroformo, los reinoles, las cuerdas... para no 
pillarnos los dedos porque después queremos violar todos. Violaría una rusa que vea 
despistada y palizón a un niño de 12 años inglés. 2-0 y pa casa. Jajajajajajaja".
Esta es la reproducción textual de la conversación de quienes fueron identificados como 
los violadores de una joven de 18 años durante la Fiesta de San Fermín en España. Ángel 
Boza, Alfonso Jesús Cabezuelo, Jesús Escudero Domínguez, Manuel Guerrero Escudero y José 
Ángel Prenda formaban parte de La Manada. Un grupo de amigos que contaba con más de veinte 
integrantes.
Ninguno de ellos intervino ante la manifestación explícita de que violar mujeres formaba 
parte de la diversión. Tampoco lo hicieron más tarde al recibir los primeros mensajes que 
advertían de lo que había sucedido durante la violenta jornada. La Manada demostraba una 
vez más que la complicidad masculina todo lo puede. Dos meses antes, en la localidad de 
Córdoba-Andalucía grabaron el ataque sexual contra una joven que se encontraba 
inconsciente. El video es utilizado actualmente como prueba en un juicio paralelo junto al 
registro de las conversaciones donde hablaban de "follarse a la bella durmiente".
Los lobos en Chile: Tu hombre ideal

Los integrantes de La Manada no padecían enfermedades mentales y ninguno de ellos 
presentaba condenas previas por abuso sexual. Eran hombres con una vida normal, les 
gustaba pasar el tiempo libre junto a sus amigos, trabajaban en diversos rubros y 
compartían a diario con sus familias. Dos de ellos, incluso, son uniformados.
Una historia similar a la que protagonizaron César Vladimir Custodio Alva (22) y su amigo 
el productor musical *Jaddy Maikeel (22).
La noche del viernes 27 de enero buscaban un lugar para pasarlo bien y terminar la fiesta 
como tanto les gustaba. Tres meses antes, César Custodio había sido padre junto a una niña 
de 13 años, delito por la cual se encontraba con firma mensual y orden de arraigo, tras la 
denuncia de violación interpuesta por la Clínica Dávila.
Irónicamente, los amigos habían producido por aquellos días el video Oportunidad que 
subieron a Youtube. En el coro de la canción de reguetón repetían "Dime que soy tu hombre 
ideal, dime quien te va a amar como yo te amo de verdad".
Por eso no dudaron en ir al departamento donde se encontraba su amiga J, quien estaba 
junto a cuatro mujeres menores de edad de aproximadamente 15 años. Tras beber la botella 
de tequila que César y su amigo compraron, las menores quedaron en evidente estado de 
ebriedad.
Una de ellas solicitó ayuda y fue trasladada hasta una habitación de invitados. Según 
consta en la querella cursada en el Juzgado de Garantía n°13 de Santiago, César Custodio 
ingresó al lugar, y violó a la menor mientras dormía. Cuando fue sorprendido de manera 
infraganti se retiró del inmueble junto a su amigo. Nadie llamó a Carabineros y los 
adultos que participaron en la fiesta intentaron ocultar lo que había pasado.
Al día siguiente, la pequeña se dio cuenta de que algo extraño había ocurrido y junto a su 
madre se dirigieron a realizar una denuncia en carabineros. Pese a los antecedentes por 
violación y al delito flagrante comprobado por el Servicio Médico Legal, la fiscalía no 
emitió una orden de captura en contra de César Custodio quien sigue en libertad tras diez 
meses de investigación.
La mató por resistirse a la violación

María Esperanza se quedaba en su liceo cada tarde después de clases para jugar básquetbol. 
En el Centro Educacional Municipal Horacio Aravena Andaur estaban acostumbrados a verla 
feliz mientras corría con su balón por todo el patio.
Pese a tener tan solo 13 años, la comunidad la conocía por su personalidad reflexiva. 
María Esperanza acostumbraba escuchar a sus compañeros y compañeras, y atender los 
contenidos que sus profesores pasaban en su querido sexto básico.
Por eso nadie logra aceptar lo que ocurrió la tarde del martes 7 de noviembre cuando 
regresaba a su casa. Mientras caminaba por los pasajes de su población en San Joaquín fue 
interceptada por Mauricio Vásquez Hidalgo de 54 años. El hombre que aparentemente padecía 
de una discapacidad física, irrumpió el paso de la menor con el propósito de llevarla 
hasta su casa para abusar sexualmente de ella. Pero María Esperanza ofreció resistencia y 
el hombre respondió con dos puñaladas certeras en su corazón. La niña falleció y el 
asesino se dio a la fuga.
La complicidad en la cultura de la violación

Hace más de un año, miles de mujeres salieron a las calles para manifestarse en contra de 
la violencia que experimentan diariamente y que alcanzaba los niveles más crudos en los 
femicidios registrados el 2016. La consigna Ni Una Menos se expandía por el continente de 
la misma forma en que comenzaban a aparecer sus principales detractores. Hombres comunes, 
que se esconden en la complicidad del clan y relativizan la violencia que protagonizan a 
diario. Una cultura sostenida por la familia y las distintas instituciones que forman 
parte del Estado, donde abunda el humor homofóbico, el amor romántico que perpetúa el 
control sobre las mujeres y la sexualización permanente de sus cuerpos, solo por mencionar 
las características más evidentes.
Basta que una noche salgan de caza para encontrar en cualquier contexto el momento 
propicio para atacar a una mujer. No ocurre solo en callejones oscuros, pasa al interior 
de las casas, junto a un pariente, amigo, parejas o compañeros de trabajo y militancia.
De acuerdo al Ministerio Público, durante la última década se registraron cerca de 50 mil 
denuncias de violación en Chile, de las cuáles sólo un 13% terminaron con pena efectiva. 
Cerca de la mitad de las víctimas son menores de 14 años y el año 2016 se experimentó un 
aumento en un 38% de denuncias por violación en comparación con el año 2007.
El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional contra la Violencia hacia las 
Mujeres. A partir de mañana, se realizarán diversas actividades a lo largo del país. En la 
ciudad de Santiago se llevará a cabo una marcha a las 19:00 horas que comenzará en Plaza 
Italia.

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