(ca) cgt andalucia En Málaga: CGT no olvida, a 11 años del horror, hablan víctimas de tortura y violación en Atenco.

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Jue Nov 16 07:30:48 CET 2017


Desde la Confederación General del Trabajo (CGT), ni perdonamos ni olvidamos lo vivido, 
"hace 11 años fueron torturadas, mancilladas, criminalizadas, llamadas "mentirosas" y 
hasta perdieron su nombre. Siendo conocidas como "las violadas de Atenco". ---- "Por 
supuesto que nos significa el nombre (de Peña Nieto) porque resuena, porque le preguntan, 
porque nos dijo mentirosas, nos dice algo que esté arriba, pero va más allá de él lo grave 
que es que ocurran estas cosas, y no importa si es lo nuestro o si es Ayotzinapa o si son 
otras mujeres que fueron torturadas y que parece que todas fuimos torturadas por los 
mismos, es grave que esto ocurra, y que lo tapan pero llega un momento en que no lo pueden 
tapar más y esto es lo que ha hecho esta denuncia", sostiene Norma Jiménez.

No es sólo Peña Nieto

Impulsoras de la campaña "Rompiendo el Silencio" para denunciar la tortura sexual, las 
mujeres recuerdan que no sólo es Peña Nieto, quien incluso en campaña presidencial 
reconoció su responsabilidad en los hechos de represión, sino toda una gama de 
funcionarios y exfuncionarios que siguen activos, entre ellos Eduardo Medina Mora, 
exresponsable de la PFP y hoy ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Apunta Italia Méndez: "Es parte de la impunidad que hay en el país que Peña Nieto sea 
ahora el presidente, pero podemos voltear a diferentes niveles de gobierno o de poderes y 
vamos a ver a quiénes orquestaron ese operativo ocupando los altos niveles de poder del 
país, no solamente al Ejecutivo, ahí están en la Suprema Corte, son ellos los que han 
afectado de manera muy profunda a miles de familias en el país y siguen ocupando altos 
cargos, y eso nos demuestra qué tan podrido está el Estado mexicano y lo necesario que es 
hacer estas denuncias".

Patricia Torres, quien resalta que los hechos del 3 y 4 de mayo de 2006 truncaron los 
proyectos de vida de las mujeres violentadas, puntualiza que el objetivo central de las 11 
de Atenco al llegar a la CoIDH no es revancha contra quien fuera gobernador del Estado de 
México y reconociera su responsabilidad al ordenar el operativo policiaco contra 
pobladores de San Salvador Atenco,  activistas e integrantes del Frente de Pueblos en 
Defensa de la Tierra.

"Como medida de reparación y garantías de no repetición, queremos que acepten lo que pasó, 
que yo no tuve la culpa de que por haberme manifestado, me hubieran torturado, me hubieran 
violado; queremos que se diga qué pasó, que se les ponga nombre y apellido, a los autores 
tanto materiales como intelectuales todos los que tuvieron que ver ahí incluyendo a los 
altos mandos y el mismo gobernador que salió a los medios a reconocer lo que había pasado, 
de autorizar la fuerza dura y que lo volvería a hacer".

Torres, quien un tiempo se autoexilió del país, temerosa de ser víctima de represalias por 
denunciar los hechos, resalta que las mujeres de Atenco tienen presente qué detonó la 
represión y la tortura sexual.

"No se nos olvida que fue por un megaproyecto económico, construir un aeropuerto 
internacional, lo que querían era arrebatar a la gente las tierras de toda esa zona, San 
Salvador Atenco y Texcoco, no olvidamos que Peña Nieto defendió los intereses económicos 
muy a pesar de lo que se nos pudo haber violentado", recuerda.

"Rompiendo el Silencio"

¿Qué ocurrió?

El 3 y 4 de mayo de 2006, por orden del entonces gobernador Enrique Peña Nieto, tuvo lugar 
un operativo policial en las localidades de Texcoco y San Salvador Atenco, estado de México.

El objetivo era ponerle fin a un movimiento de protesta surgido como oposición a un 
proyecto para construir un nuevo aeropuerto para Ciudad de México en el municipio de Atenco.

Masacrar familias enteras, la creciente práctica de terror de los narcos mexicanos
El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) se enfrentó con policías del estado de 
México por un conflicto vecinal debido a la instalación de vendedores de plantas y flores 
en un mercado municipal.

En ese primer enfrentamiento los agentes de seguridad quedaron en desventaja ante los 
vecinos de Atenco, pero al día siguiente regresaron apoyados por la Policía Federal y 
helicópteros e implementaron un violento operativo.

Y luego se desató el horror.

Dos personas murieron, decenas de mujeres fueron abusadas y más de 200 personas resultaron 
detenidas.

¿Qué pasó con los hijos de las mujeres muertas o desaparecidas en Ciudad Juárez?
¿Qué dicen las víctimas y los organismos de derechos humanos?

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que tras una denuncia recibida en 
abril de 2008 y años posteriores de estudio presentó el caso el 27 de septiembre ante la 
Corte IDH, asegura que la detención de las 11 mujeres que presentaron la denuncia fue 
ilegal y arbitraria y considera:

"Acreditada la existencia de graves actos de violencia física y psicológica", incluyendo 
diversas formas de violencia sexual en contra de las 11 mujeres, y de violación en el caso 
de siete de ellas.
Los actos, que calificó como tortura de distinto tipo, fueron cometidos por agentes estatales.
El Estado mexicano incumplió con su obligación de investigar los hechos con la debida 
diligencia y en un plazo razonable.
Determinó que hubo afectaciones a la integridad psíquica y moral en perjuicio de los 
familiares de las víctimas.
En el informe de admisibilidad de la Comisión se afirma que las víctimas reportaron haber 
sufrido por parte de los policías violación por vía oral y vaginal con dedos y otros 
objetos, tocamientos en los genitales y pellizcos y mordidas en los senos.

Las 11 mujeres que presentaron el caso ante la CIDH son: Mariana Selvas, Georgina Rosales, 
María Patricia Romero, Norma Jiménez, Claudia Hernández, Bárbara Méndez, Ana María 
Velasco, Yolanda Muñoz, Cristina Sánchez, Patricia Torres y Suhelen Cuevas.

La Iglesia católica de México se indigna por la violencia contra sacerdotes y acusa a las 
autoridades
Algunas eran periodistas y estudiantes que fueron a cubrir las protestas, una era médica y 
fue a atender a los heridos, y otras estaban de compras en el mercado de Texcoco.

Algunas simplemente iban caminando por la calle, de acuerdo a una reciente investigación 
deThe New York Times en la que algunas de las mujeres hablaron públicamente por primera vez.

Suhelen Cuevas le dijo al diario estadounidense que casi el único contacto físico que 
puede mantener con su pareja es tomarse de la mano.

"Me quitaron la mitad de mi vida", aseguró.

Las mujeres no sólo fueron abusadas sino que estuvieron entre ocho días y hasta dos años y 
ocho meses presas acusadas por distintos delitos, que incluían el uso de explosivos.

"Ese día marcó mi vida, y lo único que quería hacer después era lastimarme", le afirmó 
Claudia Hernández al Times.

"Me siento tan chiquita comparada con lo que era. Me pregunto: ‘¿Qué he hecho en estos 
diez años?' (...) Supongo que sobrevivir", agregó.

Estos hechos sucedieron ya hace 11 años, pero el daño personal persiste para siempre.

Cercana la fecha de las Violencias Machistas y Patriarcales (25N), ésta debe ser recordada 
y seguir siendo denunciada públicamente, ya que desgraciadamente no es un caso aislado de 
violencia hacia el género femenino con el impacto directo, negativo, hacia los menores 
(hijos e hijas de ELLAS), sino uno más...

Fuentes: 
http://www.proceso.com.mx/484931/a-11-anos-del-horror-hablan-victimas-tortura-violacion-en-atenco

Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37514239

https://www.cgtandalucia.org/blog/6475-cgt-no-olvida-a-11-anos-del-horror-hablan-victimas-de-tortura-y-violacion-en-atenco.html


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