(ca) FAI: tierra ylibertad #351 - La brújula del --pensamiento libertario

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Mie Nov 15 08:22:15 CET 2017


Como libertarios, cuando observamos las prácticas políticas de los "otros" debemos poner 
mucha atención y no comportarnos como etnocentristas y pensar que nuestra visión de 
sociedad libertaria es única y exportable a todo el mundo. También en esto, para afinar 
nuestra mirada sobre la alteridad cultural, la antropología nos ayuda con su aproximación 
relativista. ---- Pero, ¿qué es el relativismo? Es una teoría formulada a partir del 
particularismo cultural de Franz Boas y del antropólogo estadounidense Melville Jean 
Herskovits, según los cuales, considerado el carácter universal de la cultura y la 
especificidad de cualquier ámbito cultural, cada sociedad es única y diferente de las 
demás, mientras que las costumbres tienen siempre una justificación en su contexto específico.

Las necesidades humanas universales pueden satisfacerse con medios cultural y 
políticamente diversos. Sobre esto no albergamos dudas. Por ello, la idea de que los 
elementos de una cultura deben comprenderse y analizarse a partir del contexto en que 
actúa la cultura específica lleva a la conclusión de que no se puede considerar una 
cultura superior o inferior con respecto a las demás. Incluso en esto no debemos tener 
dudas en cuanto a libertarios que somos.
Ha sido el antropólogo Melville Herskovits quien ha afirmado, en la estela de los 
fundamentos precedentes expresados por Franz Boas, que la especificidad de cualquier 
ámbito cultural no consiente análisis de carácter general sobre la confrontación de culturas.
Esta visión del mundo cultural de los "otros" se pone en crisis y, más que certezas, hace 
surgir dudas; pero eso no debe espantarnos. Lo importante es convertir estas dudas en la 
posibilidad de nuevas respuestas, en la creación de cuerpos políticos híbridos e inéditos.
Para los antropólogos, el concepto de relativismo cultural se convierte en imprescindible 
gracias a la actividad divulgativa de una alumna de Boas, Margaret Mead, cuya obra más 
célebre (La adolescente en una sociedad primitiva) puede considerarse paradigma de la 
utilización de argumentaciones de carácter relativista como instrumento de crítica de la 
sociedad occidental. El texto es fruto de una investigación en las islas Samoa, donde la 
autora sostenía que las dificultades personales encontradas entre las adolescentes 
occidentales no son universales ni necesarias, sino contingentes y generadas 
prevalentemente por las constricciones y las imposiciones de los elementos más 
tradicionalistas y moralistas que impone la cultura occidental. Las adolescentes samoanas, 
por el contrario, son dejadas en libertad de elegir en la madurez física, identitaria, 
sexual, social, sin excesivos condicionamientos, y no sufren las crisis ni las 
dificultades encontradas en las occidentales. Este es un caso particular, pero 
paradigmático para comprender el concepto relativista.
El empeño de la antropología, sobre todo en el periodo que va desde sus comienzos hasta la 
Segunda Guerra Mundial, produce como consecuencia la superación de la antítesis 
tradicional entre la superioridad de la cultura europea y la inferioridad de los demás 
pueblos. Estoy convencido de que el pensamiento libertario debe abandonar completamente 
una concepción etnocéntrica: no se puede pensar de manera única, justa y exportable sin 
preámbulos al resto del planeta, debemos comprender la importancia de una mirada 
relativista. El relativismo cultural es una respuesta al etnocentrismo y niega la 
existencia de una unidad de medida universal para la comprensión de los valores culturales 
y políticos, ya que toda cultura es portadora de valores y normas que no tienen validez 
fuera de la cultura misma.
La irrupción del relativismo cultural ha facilitado una comprensión más profunda de las 
culturas diferentes de la occidental. Pero, ¡atención!, lo que propongo es un método para 
comprender al otro, no una suspensión total del juicio y de la postura política del 
individuo. Por ello es muy importante hacer una distinción entre relativismo cultural y 
relativismo ético; el primero es el que propongo para comprender mejor la cultura y la 
política de los "otros".
El relativismo cultural (metodológico) es distinto del relativismo ético: mientras el 
primero constituye una aproximación metodológica, y por ello indica cuál debe ser la 
metodología correcta para analizar los fenómenos culturales, el segundo se refiere a una 
actitud de suspensión del juicio ético y moral con respecto a usos, políticas y costumbres 
presentes en las diversas culturas. Para el relativismo ético, vale el principio de 
equivalencia de toda prescripción moral; si de hecho no existe una verdad absoluta de 
referencia sobre la que poder distinguir el bien del mal, entonces todo es lícito, 
afirmación que pretende colocarse a su vez como norma absoluta, a despecho del presunto 
carácter "no prescriptivo" del relativismo. No es todo relativo, al contrario; pero para 
comprender a "los otros" debemos relativizar nuestra mirada.
Andrea Staid

https://www.nodo50.org/tierraylibertad/351articulo5.html


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