(ca) gestalibertaria: ANARQUISMO Y DESCOLONIZACIÓN, UNA DEUDA HISTÓRICA (PRIMERA PARTE)

a-infos-ca at ainfos.ca a-infos-ca at ainfos.ca
Thu May 26 12:49:57 CEST 2016


Por Furibundo Clasista ---- ( Nota de la Gesta Libertaria )Nuestra organización reproduce 
en su pagina web reflexiones de sus militantes, muchas de las cuales debatirán entre si, 
como un intento de fortalecer la discusión ideológica en el seno del anarquismo , los 
revolucionarios y la clase trabajadora , por lo cual estos artículos no necesariamente 
reproducen la opinión oficial de la organización y se atiene solo a la posición política 
de quien lo escribe respecto a los diversos temas. La invitación es a no temer discutir y 
polemizar) ---- Estas breves líneas surgen de procesos de aprendizaje autodidactas y 
también de experiencias en trabajos de base. Pero por sobre todo, surgen cuando estaba 
tranquilamente meando en el baño de una universidad burguesa y leo más clarito que el agua 
“me cago en los indígenas de nación mapuche” firmado con una (A) bien grande y una 
estrella del caos.

Partamos primeramente por el concepto de Nación: Por casi más de un siglo, lxs anarcxs (no 
todxs, por suerte) han pensado que “Nación” es homologable a “Patria”, “Estado”, 
“fronteras políticas”. Pues bien, Nación es un concepto que se puede relativizar, y para 
los pueblos primeras naciones (pueblos autóctonos), significa algo tan sencillo (y a la 
vez complejo) como una fuerte unidad cultural y política/social de un pueblo, que no se 
identifica con un Estado precisamente, sino más bien con un fuerte sentido de pertenencia, 
una ritualidad, una estética, un idioma, una vestimenta, una concepción de mundo, y una 
etnia por sobre todo.

Por lo tanto, cuando las y los mapuche en sus distintas expresiones: Lafquenche (gente de 
la costa, alrededores del Lago Budi), Huilliche (Entre el río Toltén y la Isla grande de 
Chiloé), Puelche (Argentina), Moluche (gente de la provincia de Arauco principalmente), 
Pehuenche (regiones montañosas de ambos lados de la cordillera de los Andes), se 
identifican como Mapuche y hablan de Nación mapuche, hablan en realidad del control del 
territorio que por siglos habitaron (el Wallmapu, todas las tierras) para ejercer el 
auto-gobierno de su pueblo. Y dada su tradición anti-jerarquica (no por ello anarquista) y 
su forma organizativa histórica del “parlamento”, es dudoso que con la autonomía 
territorial que conquisten vayan a conformar algo parecido a un Estado. Pueden existir y 
existen naciones sin Estado, y como sabrán y también algunxs no sabrán, el parlamento 
mapuche no es un “congreso bi cameral”, sino un espacio de diálogo horizontal en una 
asamblea comunitaria, donde se delibera y no se pasa ninguna opinión a llevar, donde se 
trata de no utilizar la dictadura del voto. Lxs mapuche en sus unidades territoriales 
mínimas (Lof) coordinados con otros Lof y otras comunidades, con su autonomía de 
comunidad, toman decisiones libremente asociados con otros territorios, evitan por todos 
los medios que le son posibles la delegación y el voto. Y sus organizaciones políticas 
actuales funcionan así, la FEMAE (Federación mapuche de estudiantes) funciona sin 
dictadura del voto y bajo la forma organizativa histórica del parlamento mapuche. Evitando 
la práctica sucia del maquineo y el pasar a llevar las autonomías. Así que en el fondo de 
las cosas, no hay razones históricas, ni antropológicas ni culturales para pensar que las 
y los mapuche van a formar un “Estado”, con una burguesía mapuche, una policía y un 
ejército regular; así que por favor no sea tan saco e wea de rayar me cago en la nación 
mapuche, a menos de que sea fachx

Ahora bien, otra cosa muy distinta es que en el proceso de adopción de las ideas de la 
ilustración (siglo XVIII-XIX) en Latinoamérica, se haya aplicado la concepción de Nación a 
fronteras que no son culturales, sino políticas (las fronteras de los Estados); y 
siguiendo la noción republicana burguesa francesa, se haya tendido a homogenizar 
culturalmente el territorio, otorgándole a todos sus habitantes la cualidad de ciudadano/a 
y chileno/a: Y como sabrán, ciudadano/a y chileno/a no reconocen pueblos primeras 
naciones, ni procesos culturales propios de las y los criollos/as a lo largo y ancho de 
este territorio (que en el norte grande, norte chico, centro, centro sur, sur insular y 
extremo sur-patagónico se configura de manera muy distinta)

En el proceso “independentista” (de la aristocracia, y ni siquiera eso) y en la posterior 
construcción del Estado Republicano (que en Latinoamérica siempre quedó “a medias”) se 
hace el mayor proceso de destrucción de los pueblos primeras naciones (como el remate del 
proceso iniciado el 1500) y la destrucción sistemática de la cultura popular (la 
producción cultural campesina, los bailes del pueblo, su forma de vestir, hablar, crear. 
En definitiva, su forma de ser y el prisma por el cual ven el mundo). Entonces, después de 
la destrucción, a pavimentar se ha dicho con cultura europea dominante, primero 
francesa/inglesa, y después Estado/unidense (por cierto, es la cultura de la aristocracia 
primero, y después la cultura de masas, la que se impone; la cultura popular de otra 
latitud rara vez se impone). Y para rematar un poquito esta primera parte: Llegan lxs 
marxistas y anarcxs criollxs y cometen el mismo error; traer todo del sacrosanto y muy 
pulento continente Europeo, adoptar las ideas de los rusos, alemanes y franceses y hacer 
tabla rasa con la realidad continental y local.

Además de esto, se desconoce la producción teórica revolucionaria local. El marxista 
argentino Nestor Kohan ya mencionaba que los/as marxistas tanto de latinoamérica como de 
Europa consideran como parte fundamental de su corpus, es decir “los clásicos del 
marxismo”, a casi puros europeos. Nadie se atreve a decir que el peruano José Carlos 
Mariátegui, el argentino José Ingenieros y los antillanos Aime Cesaire y Franz Fanon son 
parte del “cánon del marxismo”, casi como si se impusiera una censura racista, como si 
fueran muy morenos y negros para ser teóricos.

Pero si se reconoce, sin embargo, un supuesto “heroísmo” casi de carácter místico. Y es 
que para los “doctos” del marxismo europeo, América Latina está lleno de aventuristas, 
sumamente arriesgados, que forman guerrillas y ejércitos populares en los montes, la 
sierra y las selvas amazónicas cuando “las condiciones no están dadas”; además de eso los 
consideran unos alfabetos que confunden a Marx con el viejito pascuero.

Entonces, en que punto pensamos un anarquismo para la realidad continental 
(Latinoamérica), en que punto nos ponemos a pensar que esto no es Europa, que no es el 
anarcosindicalismo español, el insurreccionalismo griego, el sintetismo francés, lo 
shuerloco hippiento estado unidense. Hasta que punto dejamos de adoptar solamente ideas 
del exterior y no nos ponemos a pensar por nosotras y nosotros mismxs: Lxs anarcxs 
latinoamericanxs se dedican solo a copiar y discutir corpus europeo, se mueven al ritmo 
del anarquismo europeo, con sus disputas, formas de organización, prismas de análisis el 
mundo.

Pero que conste, este no es un llamado a ausentarse del banquete del conocimiento, ni un 
nacionalismo latinoamericano de los 60’. No es Latinoamérica para los latinoamericanos, es 
buscar la voz de enunciación, desde donde se habla: En este nuevo siglo, nuevas voces 
surgen de la censura epistémica, las voces desde la condición de género/sexualidad, la voz 
étnica, la voz de clase, de la población, de los sectores populares, etc. Y todas estas 
experiencias y sentidos de pertenencia tienen un ser/hacer propios, una forma de ser 
distintiva de las demás. Lo que aquí apenas rodeo es empezar no a adoptar, sino a crear 
anarquismo desde nuestra realidad más local, con experiencias propias y cultura propia que 
nos caracterice; y también pensar y darle vueltas al asunto de cómo cambiamos un par de 
paradigmas y empezamos con una construcción (siempre teórico practica) de conocimiento 
propia, y des-aprender y derribar aquello que no nos sirva, que responde solo a la 
realidad de un continente ajeno y es inaplicable en Nuestra América.

Eso nomás bordeo. También es hora de pensar (cosa que abordaré en otro ensayo) que el 
colonialismo no solo reprimió, censuró y parceló la cultura y forma de ser de los 
pueblos-primeras naciones, sino que también destruyó la forma de ser y parecer de los/as 
latinos/as: Vestimos como gringos, tratamos de hablar un perfecto castellano (ojalá con 
pocos modismos, ya que son “mal vistos”), y folclorizamos y ridiculizamos cualquier 
expresión del mundo popular ya destruido; es decir, burlarnos de nuestros ancestros que en 
su gran mayoría provenían del campo.

A mirarnos, reconocernos y repensarnos desde América Latina. A crear teoría revolucionaria 
desde nuestras condiciones y contradicciones particulares. A reencontrarnos con nuestro 
pasado y nuestra cultura colonizada. La cultura es movimiento, el anarquismo también lo es.

https://gestalibertaria.wordpress.com/2016/05/23/anarquismo-y-descolonizacion-una-deuda-historica-primera-parte/


More information about the A-infos-ca mailing list