(ca) Colombia, Crónica del Primer Encuentro de Prácticas y Tendencias Anarquistas

a-infos-ca at ainfos.ca a-infos-ca at ainfos.ca
Wed May 25 18:41:16 CEST 2016


[Nota previa de El Libertario: Con casi dos meses de atraso en relación al evento reseñado 
reproducimos este post, pero sin embargo nos parece que vale la pena difundirlo pues se 
trata de un valioso testimonio de lo que se está haciendo, proponiendo y pensando desde el 
anarquismo en la región colombiana.] ---- Mientras se desarrollaban las festividades de la 
“semana santa”, entre el 24-27 de marzo, tuvo lugar en el departamento del Huila el primer 
encuentro nacional de prácticas y tendencias anarquistas, un escenario de intercambio para 
un conjunto de corrientes que desde hace algunas décadas mantienen presencia en nuestro 
país. Más allá de la noción común y extendida que las relaciona con caos o destrucción 
–una clara tergiversación del término–, reúnen en su seno variedad de propuestas éticas y 
políticas alrededor de formas de vida y de sociedad otra, sin autoritarismos de ningún 
tipo (políticos, económicos, religiosos, de género, etcétera). El encuentro se enmarca en 
otra serie de actividades de confluencia llevadas a cabo, como la feria anarquista del 
libro y la publicación, las jornadas libertarias y “la asamblea anarquista”, entre otras.

Reconocerse y tejer

Lejos de entrar en debates ideológicos, la agenda del encuentro fue abordada desde el 
principio como escenario de articulación, confrontación y re-conocimiento mutuo de 
aquellas propuestas que le apuesten a trastocar la realidad imperante y la miseria que 
intenta invadir todos los espacios de nuestra existencia.

La agenda de discusión giró entorno a círculos temáticos de afinidad, surgidos en base a 
los procesos desarrollados por quienes respondieron a la convocatoria. Los temas tratados 
que sirven para transmitirle al lector las alternativas que el movimiento libertario le 
disputa a la hidra capitalista, proponiéndole a la sociedad del presente, fueron los 
siguientes:

Ecología libertaria. América Latina, por su posición geopolítica, su riqueza en materias 
primas y su biodiversidad, es uno de los territorios más apetecidos para la sobre 
explotación de la tierra y el material genético. El estado, aliado con grandes 
corporaciones multinacionales y burguesías nacionales, rompe los tejidos sociales y 
biológicos del territorio, impidiendo que las comunidades locales puedan decidir con 
autonomía sobre el porvenir del lugar que habitan, al igual que asumir su relación con la 
naturaleza de manera más equilibrada.

Autogestión y cooperativismo. La autogestión es uno de los principios ácratas 
fundamentales. Autogestionar la vida diaria es una alternativa necesaria de lucha contra 
el capitalismo, sin embargo es preciso avanzar en una mayor capacidad de confrontación y 
transformación. La autogestión implica, también, la creación colectiva en base a formas de 
relación productiva desde perspectivas horizontales y cooperativas, que practiquen el 
apoyo mutuo, que permitan el desarrollo técnico propio y que mantengan la autonomía de los 
procesos con miras a la disputa política o, mejor, anti política.

Aprendizajes libres. Se entiende la educación institucionalizada, no solo como un lugar 
donde se privilegian ciertos saberes por encima de otros, sino también como herramienta 
ideológica del estado, como institución de gobierno, donde nos enseñan la forma como 
debemos vivir, contribuyendo a la reproducción de los aspectos opresivos del sistema, el 
colonialismo, el patriarcado y el autoritarismo.

Las prácticas pedagógicas, o como lo denominan algunos colectivos, “antipedagógicas” y 
des-escolarizadoras, no desconocen el papel fundamental que en la sociedad tiene la 
producción y la transmisión del conocimiento para la formación de la vida en común y el 
desarrollo del espíritu humano; por ello lo que se plantea es la reflexión, la 
configuración de prácticas y múltiples escenarios de aprendizaje que impulsen la 
autonomía, la pasión por el saber y la solidaridad.

Sexualidades transgresoras y disidentes. Asumimos que lo personal también es político, en 
los cuerpos también se ejerce poder, regulaciones y constreñimientos haciendo de éste un 
territorio más de disputa; sin embargo, nos distanciamos de aquellas posturas que buscan 
adquirir una inclusión institucional en un plano meramente formal, convirtiéndolas en algo 
regulable o exotizable. Se propone el respeto, la desestigmatización y el reconocimiento 
socio-cultural legitimo de todas las expresiones sexuales y de género.

Anti-carcelario y anti-psiquiatra. El sistema carcelario (que abarca entre otros, 
cárceles, hospitales mentales y la sociedad/policía) es una macroestructura de control 
materializada en las relaciones que nos atraviesan cotidianamente, en las cuales somos 
flanco potencial de la guadaña del castigo en cualquier situación que desborde el límite 
impuesto por el “control”, la “normalidad” y la ley. Así pues, se impulsan aquellas praxis 
que confronten el sistema panóptico, enlazando prácticas que ataquen las instituciones 
psiquiátricas, penitenciarias, de hegemonías disciplinarias, tanto a nivel simbólico como 
corporal, a la vez de manifestar y fortalecer grupos de apoyo y solidaridad con quienes 
son presxs de estos sistemas de aislamiento y castigo.

Propuestas de contra información. La disputa por el sentido del mensaje en particular, y 
por la opinión pública en general, es uno de los escenarios estratégicos de construcción 
de sociedad. En la actualidad el gran capital ostenta en Colombia el monopolio de la 
información o, mejor, la desinformación; su postura promueve el consumismo, la acumulación 
de capital y la frivolidad acrítica mediante la reducción de la información al 
espectáculo, impone sus maneras de interpretación descalificando como delincuentes y 
terroristas a todo aquel que cuestiona la autoridad del estado, así como los intereses y 
privilegios de los más acomodados*.

Identidad

Ante los magros resultados demostrados por los gobiernos de izquierda y progresistas 
latinoamericanos, que tras asestar golpes al neoliberalismo terminaron reviviendo viejos 
demonios de la modernidad occidental, manteniendo la depredación de la naturaleza, el 
vanguardismo neoestatista, el desprecio por ciertos grupos sociales y restringiendo las 
libertades de sus gobernados, gana más actualidad el porvenir de la lucha desde una 
perspectiva ácrata.

El panorama político abierto en Colombia por un eventual escenario de posacuerdo con la 
insurgencia, más que posible, hace urgente la renovación de los métodos, pero por sobre 
todo de los ideales emancipatorios, pues hasta aquí solo tenemos revoluciones frustrada.

El anarquismo debe romper con las caricaturas y los absurdos con que el poder y la 
izquierda tradicional lo han descalificado, negaciones que resaltan la ignorancia que las 
asiste.

El zapatismo, las municipalidades libertarias europeas, el kurdistán, los movimientos 
indígenas autonomistas, las comunidades urbanas, así como los pequeños colectivos 
expresados en el encuentro, y los que camellan cada día en sus territorios, son muestra de 
la vigencia de la lucha libertaria en el presente, que está lejos de ser derrotada por 
completo, que tiene sus propia tradición, sus propia teoría, estrategia y táctica; que 
merece su oportunidad de existir.

Desafíos

No obstante, quienes decidamos asumir este gran reto debemos ser conscientes de la 
debilidad en que nos encontramos, e ir avanzando tras objetivos estratégicos que permitan 
apuntar a logros de largo plazo sin que por esto dejemos de realizar la revolución en el 
presente. La posición anarquista connota una incidencia en las coyunturas sociales de 
nuestro territorio, por ejemplo: luchas agrarias, étnicas, ecologistas, disidencias 
sexuales, trabajadores urbanos, etcétera, pues debemos asumir la configuración y 
construcción colectiva de un proyecto político anarquista de carácter general e 
internacionalista.

Debemos reconocer nuestras contradicciones sin autoritarismos, disponiendo las condiciones 
para disputar otro mundo, alejarnos de las constipadas interpretaciones dogmáticas de 
nuestras (y de otras) corrientes, y sacar de ellas todo su potencial emancipatorio, de 
manera que avancemos hacia análisis más rigurosos, practicas más acertadas, pues el 
anarquismo encuentra su potencia en ser una teoría siempre inacabada y, como decía 
Malatesta, “de que la revolución sea anarquista dependerá de la voluntad y el compromiso 
militante de los anarquistas; conscientes de que la revolución del pueblo, la hará el 
pueblo y no nosotros”. ¿Qué hacer? ¿Cómo hacer del anarquismo un proyecto político de 
mayorías sociales? ¿cómo construirnos y construir situaciones y sujetos sociales 
revolucionarios? ¿cuáles son las trincheras estratégicas desde las cuales destruiremos el 
estado?

Es necesario que nos abramos a otros sujetos y actores, que nos fortalezcamos, pero 
también tejer con aquellxs que sin declararse anarquistas, practiquen los principios de la 
autogestión, el autogobierno, la horizontalidad, el federalismo, la solidaridad y el apoyo 
mutuo. Por eso, propongo, tener en cuenta la iniciativa formulada en el Encuentro de 
generar a mediano plazo un encuentro nacional de procesos organizativos de base, 
autonomistas y libertarios.

Esto es solo una excusa para invitarles a todos a conocer y aportar al debate. Felicito 
pues la realización de este Primer Encuentro. Salud y anarquía.

https://www.desdeabajo.info/ediciones/item/28648-primer-encuentro-de-practicas-y-tendencias-anarquistas.html


More information about the A-infos-ca mailing list