(ca) Federation Anarchista Gran Canaria: Encuentro Libertario "La Apuesta Directa"

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Tue May 17 22:06:07 CEST 2016


Los próximos días 20, 21 y 22 de mayo se celebrará en Madrid un encuentro de diversos 
colectivos antiautoritarios, promovido por "La Apuesta Directa". En su web pueden verse 
algunas de las distintas ponencias que se presentarán y los colectivos participantes. ---- 
Por su parte la FAGC ha colaborado con dos humildes y pequeñas exposiciones que 
reproducimos a continuación: ---- Propuesta sobre vivienda ---- A lo largo de la historia 
el Movimiento Anarquista, aún sin dotarse de ese nombre, siempre se caracterizó por unir a 
su demanda de libertad personal lo que podríamos llamar también la “libertad de estómago”. 
La cuestión del pan y las necesidades básicas siempre fue prioritaria para dicho 
Movimiento. Cuando en el siglo XIX encuentra su máxima expansión dentro del Movimiento 
Obrero se debe a también a esta causa. Sus teóricos, sea un Proudhon, un Kropotkin o un 
Malatesta, se interesaron siempre por saber, desde distintas perspectivas, qué aportaría 
un cambio de paradigma social a temas como vivienda, abrigo o alimentación. Estas 
cuestiones, que paradójicamente se han tornado banales para la mayoría de la teoría 
política moderna, siempre han sido cruciales para el anarquismo. Desde la Comuna de París 
de 1871, pasando por las huelgas de alquileres de la primera mitad del siglo XX de Buenos 
Aires, Tenerife o Barcelona, a la Revolución rusa de 1917 o la española de 1936, allá 
donde intervinieron los anarquistas siempre se preocuparon, no sólo por conquistar los 
medios de producción, sino por socializar también los medios de consumo. Siendo siempre 
prioritaria la acuciante cuestión del techo.

Palabras como “liquidación de alquileres”, “huelgas de inquilinos”, “sindicatos de 
vivienda”, eran parte de nuestro vocabulario común cuando el movimiento era masivo y tenía 
músculo. El tema de la vivienda siguió preocupando a los anarquistas mucho tiempo después, 
lo cual se ha dejado ver con la eclosión del Movimiento Okupa a finales del siglo XX. Sin 
embargo, el aspecto popular de la reivindicación habitacional, su carácter de lucha 
barrial, en la que se implica a gente no anarquista, fue quedando poco a poco postergada 
para reducirse a círculos restringidos de afines y de convencidos ideológicos. Con la 
irrupción de la llamada “Crisis” en la última década, la situación de la vivienda se ha 
recrudecido como nunca en el Estado español: 517 desahucios diarios con 3'4 millones de 
casas vacías. Mientras tanto nuestro Movimiento, con tanto bagaje en vivienda, con tanta 
experiencia, con tanta fuerza y creatividad, con tantos logros, pasados y recientes, cedió 
en este aspecto todo el terreno a “plataformas ciudadanas” con su propia impronta. Muchas 
han asumido las prácticas libertarias, y se han nutrido también de militantes de esta 
tendencia, y aún cuando sus objetivos están lejos de ser revolucionarios, desarrollan un 
trabajo encomiable. Otras, no obstante, se han convertido en caballos de Troya de los 
partidos políticos (más nuevos o más antiguos), han servido de trampolín electoral y se 
han encargado de deshilvanar el tejido de lucha reivindicativa hilado en torno a la 
vivienda. Hoy ya casi no quedan organizaciones específicamente libertarias que aborden la 
problemática de la vivienda con aspiración popular y revolucionaria. Ese terreno, en gran 
parte, se ha entregado.

Lo mismo ha pasado en casi todo lo que tiene que ver con las necesidades básicas: si 
tocamos la alimentación es con suerte, y más allá de la propaganda, para encerrarnos en 
nuestros huertos o en los circuitos de reciclaje, no para plantear ocupaciones masivas de 
tierras incultas; y si tocamos el abrigo a duras penas transcendemos del trueque entre 
nosotros, viendo como algo inasequible cualquier intento de socializar estos bienes. En 
vivienda parece que ya no sabemos crear algo distinto a espacios para amigos e 
“iniciados”, enclaves que si no viven de espaldas al barrio en el que están insertos no 
tienen capacidad para hacer de la recuperación de inmuebles un proyecto colectivo y 
vecinal. Es por ello que desde la Federación de Anarquistas de Gran Canaria queremos dotar 
a la experiencia de ocupación de inmuebles de un carácter que entronque con las 
necesidades populares y lo cargue de una aspiración revolucionaria. Proponemos por tanto, 
después de mucho experimentar en el laboratorio de la realidad (con numerosos errores y 
unos pocos aciertos), un programa revolucionario, completamente factible, que ya hemos 
hecho público y que reutilizamos para esta ponencia sobre vivienda:

1. Aglutinar a todos los compañeros interesados en intervenir en la lucha habitacional.

2. Convocar en barrios populares asambleas públicas de desahuciados y afectados donde 
expongan sus demandas y compartan información sobre inmuebles vacíos por la zona. Se puede 
contar con la colaboración, de ser necesario, de asociaciones de vecinos o colectivos 
barriales.

3. Designar un grupo de trabajo (oficina de vivienda y realojo) que con esa información, 
más la obtenida en internet o en sondeos por el barrio, realice un estadillo de viviendas 
vacías por la zona propiedad de bancos, inmobiliarias o multi-rentistas (estratégicamente 
es preferible decantarse por los embargos bancarios). Cotejar la información dudosa en el 
registro de la propiedad solicitando notas simples.

4. Desarrollar un mapa de trabajo donde se localicen todas las viviendas susceptibles de 
ser ocupadas en ese barrio en cuestión o, si se cuenta con el número adecuado, en una 
localidad entera.

5. Designar y organizar grupos de intervención, compuestos de militantes y afectados, que 
se encarguen de ocupar las viviendas el día y el momento señalados. Formarse previamente 
para la ocasión. Estudiar la forma de entrar en cada vivienda.

6. La oficina de vivienda, también preferiblemente compuesta de militantes y afectados, 
debe elaborar una lista de demandantes de vivienda y, usando el estadillo previamente 
diseñado, asignar racional y proporcionalmente cada inmueble a cada demandante o grupo de 
demandantes, en función del número de miembros y las necesidades especiales de cada uno. 
Cada demandante (salvo excepciones justificadas) participará en la ocupación de su propia 
vivienda.

7. Organizar una comisión económica o tesorería encargada de recabar los fondos necesarios.

8. Organizar una comisión judicial encargada de defender y dar respuesta a la posible 
reacción gubernamental.

9. Elaborar un comunicado que aclare que los vecinos de la zona en cuestión se declaran 
soberanos para gestionar por sí mismos la problemática de la vivienda ante la rapiña de 
los bancos y la connivencia e ineptitud de las autoridades. Manifestar que se pasan a 
expropiar los inmuebles embargados por los bancos y que se ponen a disposición social 
(socialización).

10. Proceder a la ocupación masiva.

11. Convocar una rueda de prensa dando a conocer el comunicado y planteando la situación 
como un desafío declarado a las instituciones y una forma de gestión popular directa de un 
recurso público.

12. Tratar de extender el ejemplo más allá de dicha localidad hasta que se alcance un 
estatus en el que se pueda hablar de que una parte considerable de las viviendas 
abandonadas en manos de los bancos han sido colectivizadas.

Desde la FAGC poco más podemos aportar.

http://www.anarquistasgc.net/2016/05/encuentro-libertario-la-apuesta-directa.html


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