(ca) Obra de teatro infantil: La Asamblea de los Animales

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Sat Jun 4 18:47:01 CEST 2016


La siguiente obra de teatro la escribió un vecino de "La Esperanza" para que la 
interpretaran los niños de la Comunidad como parte del programa de ocio de la Comisión de 
Talleres. Se terminó de escribir a comienzos del 2015 y fue interpretada en ese verano. La 
idea era entretener a los niños, y de ser posible hacerlo sin embrutecerlos y también sin 
adoctrinarlos, pero poniendo sobre el escenario actitudes y principios fácilmente 
identificables. Hay que tener en cuenta que está pensada para que la interpreten niñas y 
niños en su mayoría menores de 12 años, por lo cual es deliberadamente corta (4 páginas, 
con media docena de diálogos por personaje), para facilitar que los niños se la 
aprendieran. También por eso se intenta usar un lenguaje lo más llano y coloquial posible, 
con algunos guiños a la forma de expresarse de los niños y alguna broma interna.

La Asamblea de los Animales

Obra en un acto

Dramatis personae:


El león egoísta

La serpiente perezosa

El mono juerguista

El burro trabajador

La oveja conformista

La cabra sabia

El perro honesto

Público: distintos animales aplaudiendo o abucheando las decisiones de la asamblea

Primer y único acto

Los animales con diálogo se encuentran sentados alrededor de una mesa. Cada uno en su 
silla, de cara al público. Con el tiempo se irán levantando. Los animales sin diálogo se 
amontonan a los dos lados de la mesa. Sentados en el suelo del escenario. El perro pasa a 
hacer la exposición inicial de la asamblea.

Perro: Vecinos, vecinas, animales todos. El invierno se acerca y hay muy poca comida para 
superarlo. ¿Qué podemos hacer?

(Pequeña pausa. Los animales se miran unos a otros pensativos).

Cabra: Creo que lo mejor sería empezar a reunir comida.

(El público aplaude: ¡Bravo! ¡Viva!).

Serpiente: ¿Y quién reunirá esa comida y cómo se repartirá?

Burro: Bueno... Yo creo que reunirla sería cosa de todos nosotros. ¿Cómo repartirla? Eso 
ya no sé...

Serpiente: ¿Nosotros? Shhhhhhhh. Conmigo no cuenten. Me duelen las piernas.

(Público: ¡Pero si no tiene piernas! Risas).

Mono: Aquí se hablá mucho de la comida, pero ¿y la bebida? También hay que divertirse. 
¡Alegría! ¡Alegría!

Perro (interrumpiendo al mono): Estoy con el Burro. Creo que el trabajo nos toca a todos. 
Los más fuertes que den más y los más débiles menos. ¿Repartirla? Lo mismo. Los que tienen 
más cachorros más y los que tienen menos pues menos.

(Público: la mayoría aplaude).

Oveja: Estoy muy de acuerdo con el Perro. Es lo justo.

León (poniéndose en pie): En primer lugar, ¿por qué no podemos hacer trabajar a otros 
animales para nosotros? Por ejemplo, tú amigo Burro. Tú eres el más currante de todos 
nosotros. A ti se te da mejor. ¿No esperarán que yo con estás garras me ponga a cargar comida?

(Público: la mitad aplaude y la otra se queda callada).

Oveja: Estoy muy de acuerdo con el León. Es lo lógico.

León: ¿Y qué forma de repartir es esa? Los débiles, los que no pueden defenderse, no 
merecen nada. Repartamos la comida entre los fuertes (hace gestos enseñando los músculos y 
buscando el aplauso).

(Público: algunos aplauden y otros se miran con tono burlón).

Mono: Creo que si nos tomáramos una copita todo se vería más claro.

Burro: A mí no me importa trabajar, todos lo saben... Pero aquí todos tenemos cuatro patas 
(mira a la serpiente que le mira mal), ejem, bueno, casi todos... Entiendo que no trabajen 
los cachorritos, los viejitos y los enfermitos, pero ¿por qué no íbamos a trabajar todos 
los animales jóvenes y sanos?

Serpiente (para sí misma): Qué manía tiene la gente con hacer cosas cuando siempre puedes 
conseguir que algún tonto las haga por ti.

Cabra (que oye a la Serpiente): Trabajar no es obligatorio. Pero el que no trabaje, 
pudiendo hacerlo, que tampoco exija comida. He dicho.

(Público: aplauden todos).

Oveja: Como siempre amiga Cabra tienes razón. Yo iba a decir lo mismo justamente ahora.

Mono: Querida Oveja, ¿tú no tendrás ningún antepasado loro, verdad? (Mirando al público 
con tono burlón) Se repite más que el ajo, ja ja ja.

León: Vale, vale. Todos los que podamos trabajaremos por igual. Pero en lo de repartir no 
podéis negarme que tengo razón. Los fuertes merecemos más (vuelve a sacar músculo).

Mono (otra vez hablándole al público): El León es un motivado de la vida, ja ja ja ja.

(Público: se ríen todos).

Perro: Mono deja de burlarte de los compañeros o tendrás que abandonar la asamblea.

Mono: ¿Qué? ¿Cómo? Pero si soy el único que le da vidilla a este muermo. Pero me da igual. 
Ya me estaba aburriendo. ¡A la porra! (Deja su silla y se sienta junto al público).

Perro: Siguiendo con la propuesta del León. ¿Darle más al más fuerte? Eso significa darle 
más al que menos necesita. Además, el fuerte de hoy puede ser el débil de mañana. Todos 
podemos caer enfermos, partirnos una pata, y todos si tenemos suerte llegaremos a viejos. 
Nuestra fuerza está en permanecer unidos y ayudarnos los unos a los otros.

(Público: aplauden con fuerza).

Cabra: Amiga Oveja, ¿y tú qué opinas? Te hemos visto darle la razón a todo el mundo pero 
tu opinión propia aún no la conocemos.

Oveja: A ver. Yo creo que cuando uno tiene la razón, ese lleva la razón. Y cuando uno no 
lleva la razón, también puede tener su parte de razón. Si le das la razón a todo el mundo 
no quedas mal nunca. Así que estoy de acuerdo con todo lo que se ha dicho.

(El público la abuchea: ¡Fuera!).

Burro: Yo sólo soy un humilde trabajador pero pienso que en esta vida lo más importante es 
tener opinión propia.

(Público: aplausos y vítores).

Serpiente: Bueno si ya está todo claro demos la asamblea por terminada.

Cabra: Eh, pero si aún no hemos votado nada.

(El Mono no para de molestar a los otros animales del público: los despioja, salta, brinca).

Perro: ¡Mono respeta la asamblea o tendrás que esperar fuera hasta que acabemos!

Mono: (Refunfuñando y hablando para sí) Sí, sí, muy serio en las asambleas, pero a mi me 
da que es él el que tiene la selva llena de cacas.

León: Volviendo al tema, no discutiré más quién debe trabajar y cómo se repartirá. 
Aceptaré lo que diga la mayoría.

Perro: Bueno, votemos entonces: ¿Quiénes quieren que la comida la recojamos entre todos y 
se reparta de forma justa? Levanten las patas los que estén a favor y... (mirando a la 
serpiente) los que no tengan patas, la cola.

(Todos levantan la pata salvo el León, la Serpiente y el Mono).

Cabra: Por mayoría todos trabajaremos y la comida se repartirá equitativamente.

(Público: silbidos, aplausos y gritos de ¡bravo! y ¡viva!)

Burro: ¡Bien! ¡Justicia!

Serpiente: Maldición.

Oveja: Yo estoy siempre con la mayoría.

(El resto de animales la miran mal).

Mono: La última asamblea a la que vengo, juradito.

León: Habrá que aceptarlo. Quizás tengan razón, vecinos animales, y así vivamos mejor. Me 
han convencido.

(Público: más aplausos)

Perro: Pues manos a la obra, tenemos todo por hacer. A trabajar y a no perder nunca la 
esperanza.

FIN

http://www.anarquistasgc.net/2016/06/obra-de-teatro-infantil-la-asamblea-de.html#more 
Autor: Ruy


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