(ca) CNT Barcelona: Breve cronología y discurso final del juicio del 29M

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Thu Jun 2 18:44:05 CEST 2016


El juicio se celebró durante dos sesiones los días 25 y 31 de mayo, y las acusaciones eran 
de delitos de daños y desórdenes públicos para uno de los imputados (al que le pedían 2 
años y media de cárcel) y otro de daños con incendio y desórdenes públicos para el otro 
(al que la fiscal pedía 5 años de prisión), además de 8.500 (6.400 euros + intereses) en 
concepto de responsabilidad civil por los daños causados al Corte Inglés durante la las 
movilizaciones unitarias de la tarde del 29 de marzo de 2012. El primer día del juicio 
empezó con las cuestiones previas de las partes, pidiendo el ministerio fiscal que los 
agentes de la Brigada de Información de los Mossos d’esquadra declararan en un biombo para 
preservar su anonimato, a lo que la defensa letrada de los compañeros se opuso alegando 
que eso iba en contra de las garantias que establece el derecho a la tutela judicial 
efectiva y a los principios de publicidad y contradicción.

El juez finalmente acepta la petición del ministerio fiscal, alegando que dichos 
principios se garantizan ya que la defensa podrá ver las reacciones de los testigos, que 
únicamente estarán protegidos de la vista de los acusados y del numero público asistente. 
La medida se toma por el tipo de labor que desempeña dicha Brigada, que requiere de 
anonimato y sería un contrasentido que a cada juicio que debieran testificar tendría que 
renovarse las unidades de dicho cuerpo. La defensa formula protesta ya que dicha medida 
deja ver un claro prejuicio del magistrado, no ya sobre los acusados, sino sobre el mismo 
público asistente. Para sorpresa de los presentes, los miembros de la Brigada de 
Información entran en la sala por una puerta accesoria y recorren unos metros hasta el 
biombo a la vista de parte de los presentes (menos uno de ellos, que entro a la sala 
tapandose la cara con una gorra). La defensa impugna, como cuestión previa, una fotografía 
que es usada para la identificación de uno de los imputados, a lo que el juez establece 
que se valorará en Sentencia.

La sesión empieza con la declaración de los dos compañeros, que se niegan a declarar tanto 
a preguntas del fiscal como de la propia defensa. Seguidamente entran uno tras otro 5 
Mossos d’esquadra de la Brigada de Información que prestan testimonio de los hechos. Tres 
de ellos lo hacen para inculpar al compañero de ALLS y la CNT, mientras que los otros dos 
son específicos del compañero de la campaña de #1+del29M. Todas las testificales caen en 
contradicciones de base en la identificación de los imputados: desde el número de personas 
que había en los alrededores hasta la incapacidad de reconocer la autoría de algunas de 
las fotos usadas para dicha identificación, que los Mossos dicen que fue hecha por un 
agente de su cuerpo pero no pueden especificar quien la hizo, ni en qué circunstancias ni 
lugar. En el caso del incendio de El Corte Inglés, el Mosso que reconoció al compañero de 
la CNT (única prueba concluyente de todo el procedimiento) acabó reconociendo (al 
principio lo negaba) que perdió de vista al autor del incendio durante un lapso de tiempo 
considerable, ya que los hechos fueron vistos y documentados desde un segundo piso del 
edificio que está enfrente, y una vez producidos los mismos, uno de los agentes bajó para 
tratar de proceder a la identificación, perdiendo de vista al autor de los hechos. En su 
testimonio el Mosso d’esquadra dice que volvió a tener contacto visual con la persona 
porque llevaba una capucha blanca que era singular (luego se demostró que había bastante 
gente con capucha blanca en la zona) y que vio como el sujeto se quitaba la misma. El 
proceso de reconocimiento también ha quedado en entre dicho, ya que la Brigada de 
Información, con el fin de evitar acusaciones de persecución política, ha declarado que no 
conocía al compañero y que lo identificó posteriormente en una rueda de reconocimiento 
fotográfico. Teniendo en cuenta que, tal y como reconocieron los Mossos, vieron la cara de 
un desconocido durante un segundo en un momento de cargas policiales, con un 
aglomeramiento de miles de personas, resulta poco creíble que más de 20 días después 
pudiera reconocerlo con garantías en unas fotografías de archivo policial, un 
reconocimiento que firma otro Mosso d’esquadra que ni tan siquiera pudo ver los hechos (y 
así lo reconoce en acto de juicio).

La segunda sesión empieza con las testificales de los guardias de seguridad de El Corte 
Ingles, encargados del cierre y evacuación del edificio por orden de los Mossos d’esquadra 
al aproximarse la manifestación anticapitalista de la tarde. Poco han aportado sus 
testimonios ya que ellos estaban dentro del establecimiento con las persianas bajadas y 
sólo pudieron oir golpes y ver algún conato de incendio que tuvieron que sofocar. La 
fiscal ha intentado darle dramatismo a su vivencia, haciendo constantes preguntas sobre la 
integridad de los que se encontraban en el interior del centro comercial, las escenas de 
pánico y las amenazas de los manifestantes. La mayoría de testigos han dicho que no 
recordaban o que no oyeron nada a ese respecto. Posteriormente, ha entrado el Legal 
representante de El Corte Inglés, que ha reclamado civilmente por los daños sufridos. 
Igualmente, la defensa ha puesto en evidencia que los daños declamados no estaban 
individualizados, ya que la petición correspondía a una franquicia que tuvo que aportar la 
empresa a la aseguradora por todos los daños sufridos durante ese día (cerca de 140.000 
euros) y no exclusivamente por los hechos que se imputan.

Por último ha declarado un périto de los Mossos d’esquadra para reafirmarse en la pericial 
que ha servido para identificar al compañero de la campaña #1+del29M, pericial que la 
defensa ha puesto en evidencia al no contar con las garantías científicas exigidas, ya que 
los canones de eficacia de las técnicas utilizadas estaban contrastadas con el resto de 
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y no con la comunidad científica. Ya en la 
última parte del juicio, acusación y defensa han hecho sus conclusiones y han valorado la 
prueba practicada. Por último, el último turno de palabra ha sido usado por el compañero 
de Acció Llibertaria de Sants y militante de la CNT para expresar lo siguiente:

“Espero que ya que el Ministerio fiscal me pide 5 años de cárcel y han pasado 4 años desde 
los hechos que se enjuician, me concedan ustedes 5 minutos para exponer los factores que 
contextualizan los hechos y la vivencia personal que he tenido de los mismos. La única 
prueba que ha presentado la fiscalía es la declaración de un miembro de la Brigada de 
Información de los Mossos d’Esquadra. Un reconocimiento hecho sin ningún tipo de 
garantías, pues ¿que garantías puede dar una Brigada hecha para el control y la represión 
de las militantes de los movimientos sociales y políticos de este país? Nosotros sabemos 
muy bien que es eso de las listas negras y la persecución ideológica: la Brigada de 
información de los Mossos d’Esquadra la lleva practicando durante años con el amparo del 
poder político y la impunidad que le otorgan jueces y tribunales a todas sus actuaciones.

El corporativismo policial se siente tan blindado que ya no cuidan ni las formas: no hace 
falta irse a escandalosos casos como los de Esther Quintana o Benítez. Los militantes 
políticos de esta ciudad conocemos las formas autoritarias de los Mossos d’esquadra que no 
hacen más que mostrar su verdadera naturaleza como garantes del poder y del privilegio. 
Persecución política es cuando la Brigada de información presionó a un detenido para que 
me identificara en una rueda de reconocimiento fotográfico tras la manifestación del 
primero de mayo de 2014 (Pueden ver las Previas 2587/14 del Juzgado Instrucción 31, dónde 
se ve claramente este hecho en la última pregunta del interrogatorio policial). Por 
supuesto el juez archivó la causa. No buscaban justicia cuando en otoño de 2011 me 
detuvieron por un robo con fuerza porque encontraron mis huellas dactilares en mi propia 
casa. Me pusieron en busca y captura y la jueza de guardia se disculpó antes de archivar 
el caso. Por desprecio a mis ideas la Brigada de información va a hablar con todos los 
empresarios que me contratan cuando consigo un trabajo para explicarles mi ideología y mis 
antecedentes. Una cosa tenemos que tener clara: estoy aquí por mi militancia política y mi 
afiliación sindical a la CNT. Estoy aquí por ser anarquista y porque mi dignidad no me 
permite ser otra cosa. Con esta condición me presento al tribunal, con la garantía de 
saber que el movimiento libertario jamás será detenido con un veredicto judicial. La 
persecución jamás podrá detener el avance de una idea justa.

A pesar de que no asumo individualmente los hechos que se me imputan, no quiero que mi 
manifestación se mal interprete, ya que no pretendo con ello deslegitimar la acción 
política que se desarrolló durante esas y muchas otras movilizaciones sociales. 
Entiéndanme, como anarquista que soy, no voy a hacer una apología desalmada del crimen, 
pero sí una defensa legítima de unos intereses sociales determinados. Estamos aquí para 
juzgar unos hechos que ocurrieron durante las jornadas de lucha del 29 de marzo de 2012, 
para frenar una reforma laboral que las trabajadoras hemos sufrido desde el primer día. El 
escenario legal de esa reforma, con la coyuntura de un marco socio económico como el 
actual, hace que cada día se vivan auténticos dramas en los puestos de trabajo, dramas 
alentados por la actual posición de predominancia del empresario y el chantaje constante 
de un contexto que le es propicio. No hablo de cosas abstractas. (aquí el juez interrumpe 
al compañero y le dice que se centre solo en cuestiones de mi defensa. Yo le contesto que 
estoy ahí en calidad de imputado y no de abogado defensor y como la motivación última es 
política, entiendo que es pertinente.

El juez le contesta que no tienen cabida valoraciones ni analisis sociales, a lo que el 
compañero le responde que para él está relacionado, por lo que seguirá hablando y si tiene 
a bien interrumpirle que lo haga) Hablo de que tan solo en el 2014 (y según las últimas 
estadísticas oficiales) se han registrado cerca de 4.000 accidentes de trabajo con la 
consideración de graves, de los cuales 580 han supuesto la muerte del trabajador. 2 
trabajadores al día mueren en este Estado en sus puestos de trabajo. (Aquí le interrumpe y 
he quita la palabra, por lo que el resto no ha podido leerlo). Hablo de las 13.567.000 
personas que en este estado viven bajo el umbral de la pobreza. Hablo del más del 30% de 
niños en situación de pobreza infantil. Hablo de la agonía y la desesperanza de llevar un 
sueldo a casa, del chantaje patronal que nos quiere hacer creer que “no hay dinero” para 
justificar reestructuraciones sociales que sólo responden a la avaricia de unos pocos. Un 
clima de absoluto terror creado por la Patronal y el Estado. Nada de esto es nuevo: las 
mismas lagrimas, la misma desdicha,los mismos lamentos entre los pobres y el mismo 
desprecio a la vida humana entre los poderosos.

La violencia que se vivió esos días en las calles, la violencia de las explotadas de esta 
tierra nace y se nutre día tras día de la violencia del privilegio. Somos gente pacífica, 
aunque no pacifista, y jamás condenaremos a aquellos que reaccionan contra la violencia 
social que se ejerce contra ellos de forma perpetua, arbitraria y mecanizada.
Si decido hoy acudir a esta sala, no es por legitimar este orden de cosas, sino para dar 
una salida digna al chantaje que nos imponen los aparatos represivos del Estado. Más de 
200 sindicalistas hemos sido imputados por ejercer nuestro derecho a huelga durante esa 
jornada. El uso y la dureza del sistema penal para el control del enemigo interno es 
proporcional a la concentración de la riqueza que se da en este territorio. Una ley que no 
tiene otro origen que inmovilizar las costumbres que los dominadores han impuesto para su 
beneficio. La justicia formal de una sociedad asentada sobre la desigualdad no puede ser 
sino injusta. Ustedes están aquí para hacer cumplir las leyes positivas, que no son más 
que meros instrumentos de los intereses de los poderosos. Yo únicamente respondo ante mi 
conciencia, ligada íntimamente a los intereses de los pobres y las oprimidas. Nosotros 
actuamos por necesidad. Ustedes para perpetuar esta sociedad que produce el crimen.

Todo ello amparado por un sistema democrático y la fábula de las elecciones y la libertad 
política. No existe libertad política cuando no se tiene para comer. No existe libertad 
política cuando se sufre el chantaje del paro. No podemos decidir libremente cuando 
nuestras vidas, nuestra supervivencia, depende de aquellos que defienden unos intereses 
contrarios a los nuestros. No hay libertad política sin emancipación económica. Y eso sólo 
se consigue en la calle. Por eso secundamos esa huelga general y la alejamos del control 
de los sindicatos pactistas. Porque nuestra intención no es legitimar a los 
autoproclamados actores sociales para que negocien impunemente nuestra miseria. Nuestro 
fin es llenar de contenido ese derecho a huelga, conquistado con mucho esfuerzo y 
edulcorado con muy poco. Ustedes persiguen a huelguistas porque consideran la huelga como 
una herramienta suscrita a la mejora y consecución de condiciones laborales. Pero el 
derecho a huelga no es una mera herramienta de tensión contractual, sino que va ligado a 
los intereses emancipatorios y de transformación social de las trabajadoras. ¿Para que 
sirve un derecho político? ¿Qué aporta un derecho a los esclavos si jamás servirá para 
emanciparlos? No tenemos más derechos que los conquistados, ni más libertades que aquellas 
que podamos defender con la gente en la calle. Queremos una huelga que haga que el 
capitalismo tiemble.
Quique, militante de ALLS y de la CNT-AIT de Barcelona
31 de marzo de 2016
http://cntbarcelona.org/breve-cronologia-y-discurso-final-del-juicio-del-29m/


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