(ca) I.F.A. tierra y libertad #333 - ¿España sin gobierno?

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Fri Apr 8 17:43:17 CEST 2016


A varios meses de las últimas elecciones, pudiera parecer que en España se vive sin 
gobierno. Sin una mayoría de ninguno de los partidos políticos en el Parlamento, se hace 
difícil llegar a un acuerdo para formar un Ejecutivo estable. El Partido Popular, la 
fuerza más votada, no tiene ninguna prisa por llegar a acuerdos; es más, no le importaría 
repetir elecciones pues, a pesar de los casos de corrupción, que muestran la podredumbre 
del partido, están seguros de mantener el número de escaños o, al menos de que no 
disminuyan mucho. Son las otras fuerzas políticas las que quieren a toda costa evitar unas 
nuevas elecciones. En primer lugar, Pedro Sánchez, líder del Partido Socialista, que tiene 
claro que su partido no confiaría en él para seguir siendo el número uno de su 
candidatura. Tampoco a las dos fuerzas emergentes, Ciudadanos y Podemos, les conviene 
volver a poner a prueba a sus formaciones. La primera porque basa su estrategia política 
en la lucha contra la corrupción, pero con un programa que no se diferencia 
sustancialmente del Partido Popular. En cuanto a Podemos, su descomposición ha comenzado y 
parece imparable por mucho que su líder, Pablo Iglesias, intente poner orden con el único 
método que conocen los autoritarios: el ordeno y mando.

Pero, ¿realmente hay un vacío de poder? En absoluto. Con Mariano Rajoy presidiendo 
interinamente, todo sigue igual. Incluso mejor para la oligarquía, pues se están 
promulgando decretos que acorralan cada vez más las libertades cívicas y reducen los 
derechos de los trabajadores.
No nos olvidemos de que en España, la cifra "oficial" de parados alcanza casi los seis 
millones, lo que representa el 20 por ciento de la población activa. De esto no se habla, 
y para eso están los sindicatos, a sueldo de los diferentes gobiernos, para mantener la 
"paz social".

Se habla, en cambio, del derecho de autodeterminación de ciertas regiones, las más 
industrializadas hace tiempo y ahora con un enorme problema social latente. ¡Qué 
casualidad! La burguesía intentando siempre transformar la lucha de clases en lucha 
nacional; Capital y trabajo en unión interclasista para luchar contra los de al lado. Nos 
hablan de "hecho diferencial" y de conculcación de derechos culturales. ¿De verdad? Para 
nosotros, el único hecho diferencial consiste en el existente entre los explotadores y los 
explotados, y los derechos que se vulneran son los de los trabajadores. Lo demás son 
palabras vacías.

Pero esto no es nada nuevo. Todo empezó hace cuarenta años, tras la muerte del dictador. 
Los poderes del aparato burocrático, la burguesía y la Iglesia, forjaron un nuevo régimen, 
democrático, en el que lo más importante era que las relaciones de producción no 
cambiaran. Se sustituyó el sindicato fascista de afiliación obligatoria por la libertad 
sindical. Pero enseguida se firmó un pacto (el "Pacto de la Moncloa") entre Gobierno, 
patronal y sindicatos, que aseguraría esa paz social tan querida por la burguesía, es 
decir, la ausencia de conflictos laborales de consideración. Evidentemente, las fuerzas 
sindicales que no se sumaron al pacto (caso de la CNT) fueron condenadas al ostracismo: 
dejaron de existir para los medios de comunicación. Este ha sido el tablero de juego hasta 
ahora, y ninguna fuerza política, ni arraigada ni emergente, lo quiere cambiar.
Y esto último nos lleva a reflexionar sobre Podemos, el partido político de nuevo cuño que 
se erige en representante del movimiento de indignados, el 15-M, de toda la gente que está 
harta de políticos y gritó "no nos representan". Una élite de militantes y exmilitantes de 
la izquierda política se encaramó a los movimientos que surgieron al calor de las 
necesidades sociales para, supuestamente, llevar su voz a los ayuntamientos, parlamentos 
regionales y Congreso y Senado. Debido al desencanto político, la jugada no les salió mal 
del todo. Del "no nos representan" pasaron al "nosotros sí os vamos a representar". Pero, 
como no puede ser de otra manera, se creó una estructura política jerarquizada y, por 
tanto, autoritaria. ¿Los resultados? A la vista están; aparte de los espectáculos que 
suelen protagonizar en los diferente plenos municipales o parlamentarios, su política es 
la de siempre: no se tocan los pactos antiobreros, la Iglesia católica sigue siendo 
predominante, mantienen la política de diferenciación regional, continúan con el clásico 
lema de "no te movilices que ya solucionaremos nosotros tus problemas desde el poder". 
Para abonar esto no podemos olvidar la actuación de la alcaldesa de Barcelona declarando 
que la huelga de los trabajadores del transporte público urbano no era legítima y 
blandiendo como argumento la "media" del salario de los trabajadores. O la alcaldesa de 
Madrid, que quita y luego vuelve a poner monumentos fascistas, declara que renuncia a 
remunicipalizar los servicios de limpieza urbana o se inhibe cuando dos titiriteros son 
encarcelados por representar una farsa donde supuestamente se enaltece el terrorismo, que 
había sido programada por su Ayuntamiento. Aunque quizás el suceso más indignante haya 
sido el de una de sus concejalas, que hace años participó en una acción para que se 
clausurara la capilla católica de la Universidad y ahora ha pedido perdón al obispo.

Evidentemente, en España hay gobierno: el de siempre, el de los políticos 
instrumentalizados por la burguesía y la Iglesia

Alfredo G.

http://www.nodo50.org/tierraylibertad/333articulo2.html


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