(ca) anarkismo.net: En Brasil, algunas dimensiones del golpe institucional en andamiento by Bruno Lima Rocha y Júlia Kléin

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Sat Apr 2 11:45:38 CEST 2016


Las grabaciones telefónicas de Lula y compañía – cuando los teléfonos pinchados son el 
arma de los golpistas ---- Antes de leer estas palabras, pido a los amigos aquí para 
recordar que el que escribe se posiciona a la izquierda del gobierno Dilma y antes el de 
Lula, es crítico de ello y nunca militó en partido electoral y menos aún tomó cargo de 
confianza o comisión. Es decir, no vengan a buscar ver oficialismo donde no hay. Como se 
trata de disputas de facciones y proyectos políticos y, en sentido estricto, no estoy 
vinculado a ninguno de estos sectores, estoy bastante cómodo para armar los comentarios. 
---- Lo que sorprendió a todo el mundo fue la liberación de grabaciones de Lula - todas 
autorizadas por la Justicia - y, al parecer, en una interpretación muy flexible tanto de 
la ley como la ética en la política republicana.

Después de escuchar las grabaciones entre Lula y sus aliados, incluyendo la conversación 
con la presidente Dilma, recordé, llegué a hacer memoria de un episodio similar durante la 
década del ‘90. Entiendo que el contenido de las conversaciones está en el mismo nivel o 
más bajo que las grabaciones hechas durante la subasta y remate del Sistema Telebrás, 
donde fueron capturadas conversaciones poco republicanas entre Luiz Carlos Mendonça de 
Barros - entonces ministro de Comunicaciones - y El presidente Fernando Henrique Cardoso.

El proceso terminó nulo. En 2009, Mendonça fue absuelto por la Justicia Federal de quejas 
de conducta indebida. Las conversaciones entre Lula y Jacques Wagner (ministro de la Casa 
Civil de Dilma) y Lula con el presidente de la CUT Nacional, Vagner Freitas (central 
sindical oficialista), más allá de diálogos cortos con la propia presidente Dilma 
Rousseff, parecía el mismo contenido. Puede parecer poco republicano, pero, de hecho, es 
algo común en un entorno como el nuestro. Lula había sido nombrado para la Casa Civil para 
salvar su carrera política, tratando de mantener el partido de gobierno - al menos - hasta 
el final del término y ahora, tal vez, tratando de competir para la Presidencia en el 2018.

Estamos frente a un conjunto de medidas de tipo de estructuras policiales y jurídicas 
actuando a través de una cadena de comando paralela. Dichas medidas actúan como una 
máquina de producir instabilidad y por dentro del aparato de Estado, que actúa casi por su 
cuenta y, técnicamente, tratando de mantenerse dentro de la ley. La conversación entre 
Dilma y Lula es proporcional a los ataques continuos.

Puede ser poco republicana, pero es evidente y previsible. Lo que sorprendió a todo el 
mundo fue la liberación de grabaciones de Lula - todas autorizadas por la Justicia - y, al 
parecer, en una interpretación muy flexible tanto de la ley como la ética en la política 
republicana. El juez Sergio Moro pasó de los límites, la Rede Globo también, tan como la 
nueva - vieja derecha ideológica.

Definitivamente, en campaña de los medios y sin la participación de las Fuerzas Armadas o 
de un poder moderador intervencionista de tipo militar, el momento recuerda a 1954 en 
todos los aspectos. Si Lula se retirase, pone fin a su carrera política y también al 
propio gobierno federal. Mantenerse en su posición en el límite de la legalidad – pues es 
nombrado como ministro, sigue en un limbo jurídico, aguardando una decisión del pleno de 
la Suprema Corte el gobierno puede sobrevivir e incluso reanimar en 2018.

Es una paradoja, que Lula aún puede ser detenido, cómo puede terminar todo en un proceso 
de destitución, así como - en menor medida - llegar a ser elegido o, como cacique político 
de un partido enorme pero con poca democracia interna efectiva – terminar indicando quién 
va a suceder Dilma en 2018. El entorno es totalmente abierto, y el diseño de la alianza de 
clases y alianza entre capital y trabajo, marcos del lulismo tal y cual la tradición de 
sindicalismo de tipo amarillo o vendido, sin duda, fue a la tumba.

La nueva derecha neoliberal

En cuanto a la posición de los que están en la calle, actuando como derecha: o estos 
gorilas escuálidos, pitiyankees elevan los niveles de protesta, con la realización de 
actos de violencia y "vandalismo", y generan la conmoción, la irracionalidad y el sentido 
de "justicia" que tanto les gustan pronunciar. Esto es lo que hace la derecha escuálida 
venezolana, violentas protestas llamadas por allá de guarimbas y aquí en Brasil de 
"vandalismo". Lo que se nota es que la “movida ciudadana por derecha” quiere generar un 
sentido de orden, de que ellos son el bien, como los hombres y mujeres de bien, contra los 
malos, los de abajo, lo que esta gente llama de “mortadela”, el fiambre más barato de Brasil.

En cuanto a la posición de la centro ex-izquierda, que todavía está en la base del 
gobierno, esta sigue bastante acorralada, luego, el camino también es estrecho. Tomando 
como ejemplo de las entidades de base del Frente Popular de Brasil, La Gente Sin Miedo y 
otros grupos de los sectores sociales dentro del paraguas de gobierno, estas grandes 
unidades carecen de una plataforma de demandas que tiene posibilidad de convicción.

Honestamente, no veo que los movimientos y grandes agrupamientos oficialistas tengan la 
capacidad de convocatoria de quién no está en el alas pro-gobierno, a menos que, por algún 
milagro y el pensamiento mágico, se produce un claro desplazamiento hacia la izquierda, 
procedente del Palacio del Planalto. Lo que sí está pasando en Brasil es que muchos 
sectores se mueven a pesar del gobierno, a pesar del amarillismo, evocando la consigna 
Contra el Golpe y Sin Oficialismo.

Un problema concreto es que los partidos políticos que están en la izquierda aunque dentro 
de la legalidad electoral y burguesa, la izquierda restante, esta debe ser muy cuidadosa 
para no hacer coro con la nueva-vieja derecha, sin que se refuerce la propuesta del 
gobierno. Después de más de 13 años de infinitas traiciones, es casi imposible creer en 
cualquier tipo de "giro a la izquierda", a menos que exista cualquier giro poco probable 
en la dirección de los movimientos de la Vía Campesina y otros.

O sea, para quien organiza socialmente para la lucha popular, es urgente y necesario el 
correcto alineamiento, confrontando a los golpistas, ubicando la posición pro imperialista 
de estos, pero sin con eso dejar de luchar por el conjunto de derechos, severamente 
amenazados en este momento, y seguramente destrozados una vez que se concluya este golpe – 
caso esto ocurra.

Por desgracia, la derecha ideológica se mueve en la base del artificio de la 
desinformación y de las maniobras de los medios masivos de comunicación. Por su lado, la 
cuenta del PT es alta. Su maldito pacto de clases y conducta oportunista y amarilla en los 
frentes sociales distanciaran quién crea y práctica la lucha popular.

Hoy por hoy, en términos pragmáticos, la única salida para el PT es empezar a juntar 171 
votos más uno para mantener el gobierno a cualquier precio. A la izquierda, el camino es 
largo: hay que luchar contra la derecha ideológica, pero sin defender el gobierno de la ex 
izquierda que hoy casi muere en función de sus propias medidas.

Bruno Lima Rocha es politólogo y profesor de relaciones internacionales, especialista en 
geopolítica y estudios estratégicos.

sitio web: www.estrategiaeanalise.com.br
email: stragegicanalysis at riseup.net
facebook: blimarocha at gmail.com

http://www.anarkismo.net/article/29188


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