(ca) Entrevista al MLCE

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Wed Jun 25 01:13:46 CEST 2008


ALB Noticias - Salud compas. Comencemos la entrevista con algún apunte
histórico para nuestras lectoras y lectores. ¿Podríais explicarnos
brevemente la historia del movimiento anarquista en Cuba?

MLC - ¡Salud! Bueno, a esos efectos, a quien quiera aproximarse a la
historia de nuestro movimiento, no podemos menos que remitirlo al trabajo
de nuestro compañero Frank Fernández, _El anarquismo en Cuba_, publicado
por la Fundación Anselmo Lorenzo. En líneas generales, la peripecia que
allí se narra es aproximadamente similar a la del movimiento anarquista
en el resto de América Latina con la peculiaridad de que la tardía
independencia cubana encuentra a nuestra gente involucrada en las luchas
correspondientes. Los primeros sindicatos cubanos también encuentran en
los anarquistas a muchos de sus principales animadores y esa influencia
continúa en ciertas ramas productivas hasta los años 50, en pleno
enfrentamiento a la dictadura de Batista. Nuestra participación en las
luchas de la época se da precisamente desde esos sindicatos, desde la
Asociación Libertaria Cubana y en algunos pocos casos también en
compañeros incorporados al
 Movimiento 26 de Julio. Es de destacar que en aquellos años 50, el
movimiento anarquista cubano era de los más activos entre sus pares a
nivel de los países latinoamericanos y participaba activamente en las
distintas instancias de encuentro y relación como la Conferencia
Anarquista realizada en Montevideo en abril de 1957 en la que se respalda
expresamente las luchas del pueblo cubano contra la dictadura de Batista.



ALB Noticias - Ahora algo que la gente en Europa, y más en general,
desconoce, ¿cuál fue el papel de los anarquistas en la revolución
cubana?



MLC - Como ya se ha dicho, los anarquistas participamos a la altura de
nuestras posibilidades y desde nuestra propia óptica revolucionaria en
las luchas contra la dictadura. Y, por cierto, nos sumamos al júbilo
general que significó la derrota de las fuerzas batistianas y la
disolución de su ejército. No obstante, también mantuvimos una muy
temprana actitud de desconfianza respecto a las posiciones personalistas,
caudillistas, nacionalistas y militaristas que encarnaban Fidel Castro y
su círculo íntimo. Esa desconfianza encontró rápidamente sustentos que
la justificaron y la reforzaron: por ejemplo, la intervención directa de
Fidel Castro manipulando en beneficio de su gente el X Congreso de la
Confederación de Trabajadores de Cuba y violentando los principios de
autonomía del movimiento obrero. A partir de allí, los anarquistas
cubanos radicalizamos nuestras suspicacias y adoptamos una clara actitud
contraria a la incipiente
 centralización del poder político.  Todo esto quedó registrado en un
manifiesto donde señalábamos abiertamente nuestros temores ante los
intentos de control, tanto por parte de la iglesia católica como del
Partido Comunista que, como dato curioso, hay que destacar que durante la
dictadura batistiana, muchos de sus cuadros más destacados gozaban de
puestos políticos y prebendas. Somos concientes de que no todo el
movimiento anarquista internacional compartió de buenas a primeras
nuestra actitud crítica y no pocos mantuvieron por años una actitud de
expectativa frente a un proceso que continuó monopolizando los
significados de la revolución pero ya sin aliento revolucionario alguno.
Hoy por hoy y desde hace ya mucho tiempo, creemos que no hay discusión
alguna en cuanto a que aquellas posiciones de los anarquistas cubanos de
casi 50 años atrás demostraron ser plenamente acertadas. En definitiva,
no se trató más que de las posiciones
 clásicas desde la 1ª Internacional respecto a que las revoluciones no
son promovidas ni incentivadas ni radicalizadas desde los gobiernos
“revolucionarios” sino que en ellos se encuentra el germen
burocrático y autoritario que acaba por asfixiarlas y aniquilarlas
imponiéndose como la nueva clase dominante del nuevo Estado.



ALB Noticias - ¿Podrían hablarnos de cómo les fue en el exilio? ¿Hubo
comprensión, apoyo, o por el contrario aislamiento?



MLC - Bueno, aquí aún no podemos hablar en pretérito. Somos muchos los
anarquistas cubanos que seguimos exilados en infinidad de lugares del
planeta. El exilio de los anarquistas cubanos tiene la dureza de cualquier
exilio en términos de separación y extrañamiento con el agravante de
que los primeros compañeros que salieron de Cuba no tuvieron más
alternativa que radicarse en un medio tan hostil como los Estados Unidos;
algo que habitualmente no se entiende pero que ha sido el destino
inexorable que debieron seguir, al menos en principio, los refugiados
cubanos de todas las épocas. Pero más doloroso fue enfrentarse a la
incomprensión y el vacío recogidos de parte de algunas agrupaciones
anarquistas en América Latina y en Europa que hubieran querido vernos
integrados en un curso de transformaciones que inicialmente contó con
todos los favores y muy pocas reservas críticas. Por supuesto que no
todas las agrupaciones anarquistas reaccionaron
 del mismo modo y también recogimos innumerables muestras de solidaridad
que fueron ensanchándose con los años en la misma medida que el
régimen político cubano comenzaba a mostrar su verdadero rostro. Hoy,
aquellas discusiones de los años 60 están completamente superadas y no
hay un solo anarquista en sus cabales que todavía pueda suponer una
evolución libertaria a partir de un régimen político basado en el
control absoluto de sus súbditos y en la super-explotación de sus
trabajadores, sin organizaciones autónomas e independientes del Estado
que le sirvan de trinchera de lucha contra esta “super-explotación”
del Estado y del capital, recordemos que en la Isla operan infinidad de
empresas capitalistas con matriz en el Estado español, en Canadá, en
México, en Japón, en Francia,  Italia, etc.



ALB Noticias - Pasemos a la actualidad; Fidel se ha retirado, poniendo en
su lugar a su hermano. ¿Qué ha cambiado en Cuba?



MLC - En nuestra última declaración pública -“Algo huele a diferente
en Cuba”, publicada en A las barricadas- intentamos dejar en claro que
los “cambios” que están dándose en Cuba son meramente cosméticos y
sólo apuntan a generar una apariencia “liberalizadora” que no
modifica las pautas básicas de funcionamiento del régimen y la
estructura institucional de poder: capitalismo de Estado, privilegios de
la alta burocracia estatal y particularmente de las fuerzas armadas,
monopolización por parte del partido único de todos los mecanismos de
expresión y decisión, control absoluto de la población, etc.. No
obstante, lo que sí está cambiando es la actitud general de la gente:
hoy se nota que la gente misma está perdiendo el miedo a la represión y
ha comenzado a ganar espacios; las penurias de la vida cotidiana son
inocultables y eso se está proclamando a voz en cuello; hay inicios de
protestas más o menos organizadas, etc. Todo
 eso configura cursos probables de acción: nuestras expectativas están
depositadas en los mismos y no nos hacemos la más mínima ilusión
respecto a una cúpula de poder que sólo está empeñada en ganar
tiempo.



ALB Noticias - En Europa se dan reportes sobre las colas que hacen los
cubanos para comprar teléfonos móviles o para conseguir Internet (entre
otras cosas), ¿se ha entrado en una espiral de consumismo?



MLC - No, el consumismo es impracticable en Cuba por cuanto las
preocupaciones están centradas en resolver las cosas más inmediatas y
elementales: la alimentación, la vivienda, el transporte, etc. Incluso
más: los ingresos salariales de los trabajadores cubanos ni siquiera
permiten atender adecuadamente esas necesidades y deben recurrir para su
“satisfacción” a las escaseces implícitas en la libreta de
racionamiento. Lo que sí hay en Cuba es un plus en moneda extranjera en
posesión de aquellas personas que cuentan con las remesas que puedan
enviarles sus familiares en el exterior: es ese plus lo que permite esos
“lujos” como computadoras y teléfonos celulares cuya compra ha sido
recientemente habilitada. El desbarajuste económico en que está sumido
el régimen es de tal proporción que en este momento es muy probable que
las remesas de divisas superen a toda la masa salarial del país, sin ser
exagerados. Esto también explicaría el
 hecho de que aproximadamente el 20% de la población de La Habana ni
siquiera tenga interés en trabajar. ¿Para que querría trabajar alguien
que recibe algún tipo de apoyo económico desde el exterior que siempre
superará holgadamente los 20 dólares mensuales de salario promedio? El
régimen no tiene respuestas para este tipo de cosas y de nada le
servirá seguir apelando al sacrificio y a la disciplina laboral a cambio
de nada y eso mientras la clase dirigente sí tiene acceso a los mejores
bienes y servicios disponibles. Pero, paradójicamente, existe un
desempleo enorme en las capas sociales históricamente desposeídas que
sobreviven a contracorriente, recurriendo a lo que sea, al ambulantaje, a
la prostitución y a la expropiación. Esto, de la mano de un fuerte
racismo –institucional y cultural– explica, porque las cárceles en
Cuba están repletas de jóvenes afrocubanos.



ALB Noticias- ¿Hay alguna esperanza de cambios mayores entre la gente?
¿Se está movilizando algún grupo político de la oposición?



MLC - Nosotros pensamos que la gente ha perdido toda esperanza y ante la
completa clausura de cualquier forma alternativa de acción social y
política continúa explorando las vías de la emigración como el único
recurso a mano para escapar a una situación de angustia inocultable. La
oposición “visible”, mientras tanto, no es más que una olla de
grillos carente de un proyecto coherente y que no tiene ningún punto en
común que vaya más allá de un anti-castrismo primitivo y visceral. Por
otra parte, es imprescindible distinguir los perfiles
ideológico-políticos que deja ver esa oposición. Es sabido por todos
que dentro de esa denominación se mueven desde sectores fuertemente
ligados a la diplomacia yankee hasta quienes sostienen lo imprescindible
de una salida autogestionaria generalizada. Y como es obvio, entre esas
dos fracciones no hay aleación posible. En este punto, a los anarquistas
no nos queda otra opción que cifrar nuestras
 expectativas en que vaya adquiriendo fuerza la opción señalada en
segundo término y en que ésta gane espacios incrementados entre la
gente misma.



ALB Noticias- ¿Cómo ven la influencia de Hugo Chávez en la isla? Hace
años que rompió el bloqueo invirtiendo millonadas en Cuba. ¿Se ha
trasladado esa inversión monetaria en influencia política?



MLC - Lo primero que hay que aclarar frente a esta pregunta es que el
llamado “bloqueo” no es nada que se parezca a una clausura comercial
de Cuba sino un conjunto de disposiciones adoptadas por los Estados Unidos
bajo lo que denominan “embargo” reforzado durante las administraciones
republicanas -con leyes como la Helms-Burton y Torriccelli- que
estúpidamente dificultan los intercambios comerciales pero no los
impiden: los Estados Unidos mismos han tenido en los últimos tiempos un
comercio con Cuba de alrededor de 500 millones de dólares anuales. El
gran problema de Cuba en este terreno radica en su prácticamente nula
capacidad de pago, lo que la ha transformado virtualmente en un deudor
universal, incluso con los países latinoamericanos. Por esta razón se ha
visto obligada a pagar con servicios a algunos países, sobre todo
latinoamericanos, exportando médicos, maestros, entrenadores deportivos y
asesores en seguridad. Éste es el tipo
 de relación que Cuba ha entablado con la Venezuela de Chávez. Y es
precisamente la exportación de médicos y maestros una de las razones
que explican el deterioro innegable de la salud y la educación. Y bueno,
los asesores militares que, sin duda alguna, es de donde vienen las
propuestas para echar andar una “agencia” de inteligencia y
contra-inteligencia, única, que controle y coordine todas las
corporaciones represivas, con una red de informantes a sueldo y
voluntarios por todo el país que vigile y controle todas las actividades
ciudadanas.  A imagen y semejanza del temido G2 cubano, o sea, la
seguridad del Estado castrista. A esta mala copia el pueblo venezolano la
ha denominado “Ley Sapeo” –haciendo referencia a los soplones– y
el propio Chávez se vio recientemente obligado a derogarla.



Y bueno, regresando a la pregunta; aquí además hay que señalar que Cuba
ha generado una fuerte dependencia con respecto a Venezuela,
fundamentalmente en todo cuanto tiene que ver con el abastecimiento
petrolero. Pero también ha extendido esa dependencia de financiación
externa con China, la que hoy constituye su otro gran respaldo
internacional. Y en términos de influencia política creemos que la
cúpula dirigente cubana se maneja fundamentalmente en base a sus
cálculos endógenos de conveniencia y en estos momentos sus posibilidades
de adaptación tienden más a la adopción de un “modelo chino” que de
un “modelo venezolano”. No obstante, es obvio que Cuba habrá de
acompañar así sea entre rezongos y a regañadientes las iniciativas de
Chávez en el contexto latinoamericano.



ALB Noticias - ¿Y la influencia de las ideas populistas de izquierda en
América Latina?



MLC - El auge de las ideas populistas ciertamente le da un respiro al
régimen político cubano pero también lo alejan de los sectores
revolucionarios y autónomos más lúcidos y radicales puesto que éstos
no se formulan ilusiones demasiado pronunciadas respecto a gobiernos como
el de Chávez, Morales, Correa u Ortega y no pocas veces la diplomacia
cubana quedará enfrentada a las movilizaciones populares de Venezuela,
Bolivia, Ecuador o Nicaragua. Por otra parte, hay que ubicar el actual
ciclo populista en América Latina nada más que como un intento
desarrollista y de formación de un capitalismo regional. Es un ciclo
frágil y sujeto todavía a múltiples oscilaciones que no le ofrece al
gobierno cubano ninguna garantía de largo plazo. Esta es una de las
razones por las cuales entendemos que el gobierno cubano está jugando una
carrera contra-reloj y ganando tiempo. Mientras tanto, los gobiernos
populistas operan como retaguardia
 ideológico-política pero el problema más acuciante del régimen cubano
no radica allí sino que consiste en que ya ni siquiera está en
condiciones de alimentar decorosamente a la población y tiene que
hacerlo antes que se forme con un mínimo de solvencia ese bloque de
capitalismo regional latinoamericano.



ALB Noticias - Desde hace años las noticias del MLC salen publicadas en
la prensa libertaria internacional, ¿qué relación tienen con los
anarquistas del resto del mundo?



MLC - El MLC aspira a tener las mejores relaciones con el movimiento
anarquista internacional. Desde hace un buen tiempo hemos vencido diversas
resistencias más o menos atávicas y hemos fortalecido muchos de nuestros
vínculos. Incluso, encontramos núcleos que han establecido firmes
prioridades en términos de solidaridad con los anarquistas cubanos como
es el caso del Grupo de Apoyo a los Libertarios y Sindicalistas
Independientes en Cuba (GALSIC) y El Libertario de Venezuela
<www.nodo50.org/ellibertario>. El trabajo histórico de Frank Fernández
sobre nuestro movimiento ha sido acogido en el Estado español por la
Fundación Anselmo Lorenzo, en Italia por Zero in Condotta, en Estados
Unidos por See Sharp Press y, así sucesivamente. Por otra parte, nos
hemos preocupado por dejar clara nuestra solidaridad con grupos
anarquistas de los más diversos lugares y de las más variadas corrientes
contemporáneas. Esto ha sido posible gracias a la
 configuración del MLC que no responde exactamente a la lógica de una
organización propiamente sino que se ha venido desarrollando como una
red de coordinación de los anarquistas cubanos donde quiera que estén
y, esto, desde luego, abarca una amplia gama de posiciones que van desde
el anarco-sindicalismo, el especificismo, el neoplataformismo, el
primitivismo, el insurreccionalismo, el eco-anarquismo hasta el
anarcopunk; sin importar qué tan contradictorias  e incompatibles sean
ya que los ejes o los motivos principales de esta coordinación son la
solidaridad con los compañeros anarquistas, los sindicalistas autónomos
e independientes y los colectivos contraculturales con el claro y
decidido objetivo de fomentar un movimiento antiautoritario amplio que
nos permita dar continuidad a las ideas anarquistas tan bruscamente
podadas –que no cortadas– por la dictadura burguesa de los hermanos
Castro.



Es probable que algunos compañeros conserven todavía ciertas reservas
puesto que, inconcebiblemente, hay quienes siguen percibiendo al Estado
cubano y a su élite gobernante como una fuerza revolucionaria y
socialista. Pero estos casos hoy son excepcionales y tienden a volverse
meramente anecdóticos a medida que pasa el tiempo. A la corta o a la
larga, el MLC es un integrante más del movimiento anarquista
internacional a la altura de cualquier otro y muy pronto no quedará nadie
que lo ponga en duda.



ALB Noticias - ¿Qué es lo que esperan ustedes que ocurra en la isla en
unos años?



MLC - Algo hemos dicho al respecto en alguna de las respuestas anteriores.
Básicamente confiamos en la capacidad de organización autónoma de la
gente y en ello ciframos nuestras mayores expectativas. Pero no se trata
de esperar que caigan mangos maduros por su propio peso sino que se trata
de acompañar en el marco de nuestras posibilidades esos procesos de
formación de una corriente definidamente revolucionaria antiautoritaria y
autogestionaria dentro de Cuba. Creemos que la situación ya ha generado
razones más que suficientes para que esto ocurra pero también sabemos
que el régimen político y la élite del poder han sabido ingeniárselas
para contener estas manifestaciones en su mínima expresión. No
desconocemos las dificultades de un trabajo militante en ese sentido y
bien que conocemos la eficacia demostrada por los órganos de seguridad
del Estado  –es el único aspecto en el que el régimen se muestra
eficaz– pero no habremos de
 cejar en nuestro empeño porque ésa es en definitiva nuestra razón de ser.



ALB Noticias - Para finalizar, ¿qué es el MLC? ¿qué tipo de gente lo
compone?



MLC - Bueno, esto en parte ya lo hemos comentado. El MLC es una red
anarquista de cubanos. En tanto anarquistas no tenemos particularidad
alguna respecto a cualesquiera otros anarquistas que se enfrentan a las
relaciones de dominación y a las tramas de poder de que forman parte
salvo la situación –ciertamente extraña– de que en nuestro caso nos
enfrentamos a una sociedad jerárquica y una clase dominante que todavía
se justifican en nombre de la “revolución” y el “socialismo”. El
MLC está compuesto por personas que vivimos de nuestro trabajo y que en
nuestra vida diaria orientamos nuestra conducta por el deseo insobornable
de construir relaciones de convivencia entre hombres y mujeres libres,
iguales y solidarios. Desde el punto de vista generacional, el núcleo que
intenta mantener vivas las tensiones de los anarquistas cubanos hoy ya no
está compuesto mayoritariamente –por razones biológicas obvias– por
la primera camada de
 compañeros exiliados de los años 60 que “fundaron” el MLC en la
ciudad de Nueva York, sino que aquel núcleo ha sido sustituido casi
totalmente por quienes tuvimos que abandonar la Isla en los años 70, 80
y 90.



ALB Noticias - ¿Existen anarquistas en el interior de Cuba? ¿y grupos
libertarios en el exilio que no estén en el MLC?



MLC - No conocemos otros grupos anarquistas del exilio fuera del MLC pero
no nos molestaría en absoluto que existieran: en ese caso, trataríamos
de encontrarnos rápidamente y explorar cuáles serían las posibilidades
de presentación y actuación conjuntas. En la década del ochenta
coexistieron dos colectivos editoriales, uno nucleados en torno a la
publicación Guángara Libertaria y, el otro en la publicación A Mayor
pero ambos convivían a manera de red cordinadora bajo las mismas siglas.



En cuanto a la existencia de anarquistas en el interior de Cuba, podemos
afirmar enfáticamente que sí existen y que han existido soterrada y
clandestinamente durante el último medio siglo. El gran problema en ese
caso es que quienes permanecieron dentro de Cuba han sido reprimidos
sistemáticamente toda vez que osaron manifestarse públicamente como fue
el caso de los sindicalistas agrarios del Grupo Zapata a fines de los
años 70 y comienzos de los 80. Ésa es una de las razones por las cuales
los anarquistas del “interior” se han cuidado en grado sumo por no ser
identificados como tales y se las han ingeniado para sobrevivir en las
penumbras. Por otra parte, en los últimos años se ha gestado una
contracultura juvenil contestataria que se constituye como fermento de la
emergencia de un anarquismo espontáneo que no cuenta todavía a su
alrededor con posibilidades formativas en el sentido libresco del término
y tampoco en aquel sentido más
 profundo de una práctica colectiva continuada. Pero lo cierto es que
seguramente en Cuba hay muchos más anarquistas de los que nosotros
mismos podemos suponer: las formas espontáneas de rebeldía que se
están dando son un inmejorable caldo de cultivo para ello. Frente a
esto, uno de los desafíos inmediatos que tenemos planteados es darle
fluidez a esas relaciones con el “interior”; algo que las
“prohibiciones” continúan obstaculizando persistentemente.



ALB Noticias - ¿Qué relación tienen con otros grupos de la oposición?



MLC - El MLC no mantiene relaciones formales ni estables con ningún grupo
de la llamada “oposición”; entre otras cosas porque muchos de ellos
serían nuestros adversarios irreconciliables o enemigos naturales, si
todos estuviéramos actuando dentro de Cuba. En esto es absolutamente
imprescindible establecer distinciones claras. La imagen que ofrece el
exilio cubano más vocinglero no tiene demasiado que ver con otra cosa que
no sea completar la restauración capitalista –es decir, continuar la
tarea ya emprendida por el gobierno pero incorporando a la misma la
acumulación capitalista cubana privada que se ha dado fuera del país–
y la realización de elecciones democráticas en un régimen parlamentario
y pluripartidista. Pero nosotros somos anarquistas y si tal proyecto
llegara a prosperar en Cuba estaríamos también radicalmente enfrentados
al mismo. Por otra parte, es claro que existe una fracción del exilio
cubano que, sin reconocerse
 como anarquistas en sentido estricto, coincide con nosotros en los
términos un poco más vagos de defender lineamientos libertarizantes y
autogestionarios –muchas veces incluso entre antiguos socialistas o
afiliados del PCC, ahora asumidos como trotskistas, luxemburguistas; etc.
Es probable que no habría demasiados problemas en conversar
orgánicamente con ellos, pero se trata de un segmento difuso y no
organizado del exilio. Recordemos también que el “exilio” en su
totalidad no responde, para nada, a la representación que hace la
propaganda castrista que sólo reconoce a la denominada “Mafia de
Miami”, donde engloba a exbatistianos, anexionistas, neo-liberales,
narcotraficantes  y ultranacionalistas ¡No! Definitivamente el exilio
cubano está compuesto por una mayoritaria clase trabajadora que
sobrevive gracias al sudor de su frente. Con ellos nos planteamos otra
cosa en términos de relaciones individuales. Hablamos de gente noble y
 genuinamente inspirada en el establecimiento de un esquema de libertades
básicas y de respeto a los derechos humanos dentro de la isla: gente que
no tiene un proyecto político afinado pero que quiere poder simplemente
escribir, viajar, organizarse libremente, cantar, pintar o hacer lo que
le venga en gana sin requerir para ello la autorización del Estado. O
simplemente gente que quiere regresar, trabajar sin explotar a nadie y
vivir decorosamente. Con ese tipo de gente –la gran mayoría del
exilio– mantenemos relaciones fraternales en el lugar del mundo en que
nos haya tocado estar. Se trata no de un proyecto revolucionario
compartido pero sí del respeto elemental que nos merece la gente
honesta, sencilla y trabajadora de Cuba y de cualquier otro solar de la
aldea global.

ALB Noticias




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