(ca) [Italia] ¿Llega la Tercera República? (en , it )

a-infos-ca at ainfos.ca a-infos-ca at ainfos.ca
Thu Jun 5 18:59:32 CEST 2008


El breve paréntesis del gobierno Prodi no ha supuesto una mejora en la
situación económica y social del país, que salía del quinquenio de rapiña
del gobierno de la Casa de la Libertad (N. del T.: centro-derecha,
dirigida por Berlusconi) entre el 2001 y el 2006. En 20 meses de gobierno,
la prioridad del equilibrio de la balanza de pagos y el reforzamiento de
los vínculos europeos ha sido más importante que cualquier (siquiera
tímida) política de redistribución de la riqueza al trabajo, y que la
financiación de políticas de ampliación de los derechos sociales y las
libertades civiles. De esta elección han sido co-responsables los partidos
que abandonarían a la Unión (N del T.:  centro-izquierda en el anterior
gobierno, precedente de lo que hoy es el PD de Veltroni) y más tarde
constituirían la Izquierda Arcoiris (N. del T.: coalición poscomunista
similar a nuestra Izquierda Unida). El veredicto de las urnas ha sido para
ellos inapelable. El Partido Democrático se aproxima ahora al centro del
escenario político permaneciendo electoralmente estable. La derecha
italiana confirma su actual ascendente sobre el país, aunque con márgenes
de maniobra muy limitados dada la situación económica internacional de
recesión. La Confindustria (N. del T.: confederación patronal) es
consciente de la estabilidad del gobierno e intenta ahogar de una vez por
todas la negociación colectiva, sabiendo que cuenta con la disponibilidad
de la CISL, la UIL y de parte de la propia CGIL.

Luchas sociales, capital y Estado

L at s comunistas libertari at s consideramos oportuno señalar una vez más, y
con más razón en ocasiones como ésta, poco después de celebradas unas
elecciones, que sólo con el desarrollo de la lucha en los lugares de
trabajo, en la escuela y en el territorio, las clases sociales hoy
explotadas y empobrecidas por las políticas neoliberales pueden conseguir
plantar cara a la patronal y al capital. La victoria o la derrota de las
luchas no depende del número de asientos que ocupe la izquierda en el
Parlamento, sino de la medida en la que las luchas (en su forma
organizada, política y de masas) puedan defender y conservar los espacios
de actividad política y las libertades elementales que permitan a la
resistencia de las clases populares crecer y desarrollarse.

Fuera del Parlamento salido de las elecciones del 13 y el 14 de abril, se
desarrolla día a día el conflicto social, se organizan y luchan organismos
de base en los lugares de trabajo y en el territorio que se oponen a la
degradación social y cultural impuesta por el neoliberalismo y a sus
políticas securitarias y represivas. El Parlamento de hoy, como el de
ayer, representa mucho menos a lo expresado por el conflicto social y
mucho más una convergencia de todos los partidos presentes en torno a las
políticas patronales. El gobierno y el Parlamento siempre han sido lugares
no neutrales donde se concentra el poder económico y el militar, el poder
del control social y el mediático, el poder ejercido para hacer posible la
continuidad de la explotación. No es en esos palacios donde se construyen
las condiciones para resistir a las embestidas patronales.

Coyuntura italiana y situación internacional

Ante los últimos resultados electorales la organización política de l at s
comunistas libertari at s no se sitúa sobre el plano de los principios, sino
sobre el más concreto de las dinámicas reales que están teniendo lugar a
día de hoy en Italia, las cuales para ser comprendidas en su plenitud han
de ser contextualizadas en un marco más amplio.

En las áreas de capitalismo fuerte y desarrollado, como la europea, las
formas nacionales de democracia burguesa constituyen estructuras asentadas
de dominio, por más que los procesos de globalización conduzcan a un
reforzamiento mayor de centros de decisión a nivel supranacional y a la
gestión de los recursos económicos a nivel macroregional (por ejemplo, con
el federalismo fiscal). Lo que ha producido la globalización en estos
últimos 15 años (concentración del poder y de la riqueza, creación de
vastos espacios comerciales a nivel continental,  nueva división del
trabajo dentro de estos espacios mediante flujos migratorios, procesos de
expulsión masiva de fuerza de trabajo, creación programada de bolsas de
pobreza, zonas de conflictividad militar circunscrita, etc.) confirma la
necesidad de articular estratégicamente y en un sentido extraparlamentario
e internacional la acción de toda la oposición social.

Lo antedicho no significa que las políticas gubernamentales nacionales no
existan, o que existiendo no puedan ser combatidas y derrotadas por la
oposición social, sino que tal oposición debe desarrollarse fuera y contra
las instituciones parlamentarias burguesas y a nivel internacional si
quiere ser eficaz.

Continúan siendo válidos los tradicionales postulados de l at s comunistas
libertari at s de luchar contra el capital y contra su articulación política,
el Estado, de privilegiar siempre y en todo momento el terreno
extrainstitucional porque sólo de ese modo tiene lugar la implicación
directa de las masas en la lucha y crece su conciencia política.

¿Viene la Tercera República?

Los resultados electorales del 13 y el 14 de abril han señalado al
vencedor provisional en el choque de intereses entre facciones burguesas
que en cierto modo se alimentan entre sí, con la intención de capturar
para que participen en esta confrontación a clases ajenas a ella. La
izquierda institucional ha salido del envite masacrada y ha pagado muy
cara la ambigüedad de las alianzas interclasistas que ha llevado a cabo en
los últimos años. La debacle de la izquierda institucional en el
Parlamento es señal de una modificación en el cuadro cultural general de
Italia y puede ser preocupante por el sentido del voto desplazado y por la
pérdida de su papel, siquiera formal, de garante de los derechos
democráticos sobre todo en algunas ocasiones cruciales de represión contra
los movimientos. Pero no se resentirá tanto la capacidad de movilización
popular de base como las pretensiones de representatividad de la Izquierda
Arcoiris y su papel de mediador con palacio, siempre a remolque, lo que a
largo plazo le ha hecho perder credibilidad. La clase política que la ha
guiado, falta de proyecto y huérfana de la cobertura de las coaliciones,
no ha sobrevivido al órdago del Partido Democrático.

El PD, aunque derrotado como era de esperar, se confirma como una poderosa
agrupación política de centro necesaria para poder transformar a Italia en
un país más competitivo respecto a las exigencias del mercado global. Pese
a su papel de minoría parlamentaria está el hecho de que expresa clases e
intereses contiguos y entrelazados a los representados por el Pueblo de la
Libertad, que deberá tenerlo en cuenta.

Berlusconi vuelve al gobierno del país sin haberlo abandonado nunca
realmente, con un fuerte apoyo proporcionado por el éxito providencial de
la Liga Norte, conseguido también en las fábricas. Unas fábricas donde la
cultura solidaria y de los intereses colectivos se bate en retirada frente
al individualismo y el particularismo del beneficio inmediato, donde las
propuestas de privilegios salariales y del federalismo fiscal son
presentadas a l at s trabajador at s como una redistribución de las rentas sobre
una base territorial e interclasista.

El circo político se prepara para un espectáculo que tiene como fin la
perpetuación del actual reparto de poder con el efecto para nada
secundario de homologar el juego político-institucional de este país con
el de sus vecinos europeos y desmontar la peculiaridad del movimiento
obrero italiano, que ha sabido expresar hasta el momento una vitalidad y
radicalidad de lo más constructivas y originales.

Por nuestra parte, frente a un camino que desde hace tiempo se está
siguiendo, que pasa por Berlusconi o por Berlusconi, estamos cada vez más
convencid at s de la necesidad de poner todos nuestros esfuerzos en la lucha
de clases, en la defensa de l at s trabajador at s, incluid at s aquéll at s precari at s
e inmigrantes, en la reconstrucción de sus organizaciones, prest at s a
defender las actuales libertades públicas aun siendo conscientes de que
pronto se nos quedarán estrechas.

Nuestro objetivo continúa siendo reforzar la unidad de clase por encima de
las etiquetas con quienes desarrollen su actividad política y social en
ese sentido y trabajen por favorecer, estimular e impulsar cualquier
expresión de autoorganización, apuntando a unificar las diversas luchas
parciales, a construir redes, coordinaciones y polos múltiples de
resistencia y de solidaridad colectiva dentro de la batalla más general
contra el capital y el Estado.

68º Consejo de Delegad at s de la Federación de Comunistas Anarquistas (FdCA)

Cremona, 27 de abril de 2008

Traducido del italiano para www.alasbarricadas.org




More information about the A-infos-ca mailing list