(ca) anarkismo.net - Declaración X Asamblea Semestral: Grupo Estudiantil Anarquista (Colombia)

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Mar Mar 19 09:32:10 CET 2019


grupoestudiantilanarquista.wordpress.com ---- En este sentido, hay que reconocer que si 
bien en los encuentros, marchas y asambleas se evidenciaba un gran flujo de personas, su 
participación no era igual de efectiva, vemos que muchas veces son las mismas quienes 
participan en todos los escenarios, lo cual puede limitar el abanico de opciones sobre las 
decisiones que se pueden tomar; pero esto no es para preocuparse, pues se debe reconocer 
también que es un proceso que todavía está empezando a construirse y que falta mucho 
camino, sin embargo para que este proceso siga adelante, nosotras, como estudiantes, 
debemos asumir una participación activa, sacar la militancia de la pertenencia de una 
organización y actuar bajo una militancia colectiva, que permita enriquecer los procesos y 
volverlos más contundentes

Año nuevo, vida nueva, -dicen-, con ella, una lucha nueva -pero vieja, decimos-. Vieja -y 
le agregamos Rebelde-, porque la dignidad y la rebeldía no tienen data en la historia. Y 
esta no tiene tirano que la resista.

Aprovechamos el calendario nuevo para repensarnos la inserción y trabajo de base en la 
lucha estudiantil colombiana, llevando como bandera la horizontalidad, el 
antiautoritarismo, el feminismo y la solidaridad, para una proyección plena a la hora de 
construir codo a codo con compas estudiantes, trabajadoras y profesor. Nos paramos en el 
momento que vive Colombia, con un nuevo rostro de la derecha colombiana en el poder 
-nuevo, pero viejo-, porque aquel discurso conservador, retrogrado y elitista que ha 
caracterizado a los gobiernos de hace más de 20 años, no se ha ido; ni con él, aquellas 
personalidades que lo han mantenido; ni con ellas, aquellas condiciones de miseria y 
explotación.

Pero no se preocupen, que, aunque nos han querido callar, no se han ido las ansías de 
transformación social, ni la rabia de los pueblos urbanos y rurales colombianos -ni de 
ningún pueblo explotado en Nuestramérica o el mundo-, que por más de 500 años desde 
múltiples frentes han resistido la dominación política, económica y estatal. Aquellas 
ansías que se han materializado en procesos alternativos de vida, a lo largo y ancho de la 
geografía nacional.

Sin embargo, ha quedado demostrado que el camino en la construcción de estos procesos es 
escabroso y peligroso. Muestra de ello son los reiterados asesinatos sistemáticos a las 
líderes y activistas sociales a lo largo y ancho del país, el claro avance del 
paramilitarismo (estructura y organización político-militar), que se viene manifestando 
nuevamente en los territorios antes ocupados por las FARC en los últimos años, luego de la 
firma del acuerdo de la Habana entre la insurgencia bolivariana y el Gobierno de Juan 
Manuel Santos[1]. Pero esto no es para sorprendernos, después de la posesión en el mes de 
agosto del actual presidente ya se vislumbraba un ambiente de zozobra y preocupación con 
una nueva arremetida de la seguridad democrática. Es así, como en los ocho meses de 
Gobierno Duque, han asesinado más de 40 líderes y activistas (del 1 al 6 de enero, fueron 
asesinadas seis[2]), que casualmente, venían adelantando procesos de oposición y 
movilización ante proyectos extractivos, latifundistas, privatizadores y clasistas del 
Estado y el Gran Capital. Con esto no queremos expresar que durante el anterior mandato no 
hubiera un ambiente de persecución y estigmatización -nada más lejos de la realidad- pero 
es claro que las contradicciones de clase se agudizan y que aumentan las condiciones de 
"seguridad" que desfavorecen a las oprimidas.

Aparte de lo anterior, vemos también cómo los escándalos de corrupción de Odebrecht 
parecen ser un circo, al mejor estilo del sistema capitalista, donde el dinero silencia 
voces y ultima vidas. El incremento al salario mínimo, solo es un chiste mal contado, pues 
el 6% no reconoce las condiciones de necesidades básicas para las familias colombianas, 
mientras, año a año, los impuestos y productos suben sin piedad. Los proyectos 
minero-energéticos avanzan por los campos colombianos, patrocinados por el actual gobierno 
y sus estructuras parapolíticas, ejemplo de esto es el caso de la represa Hidroituango, 
donde, a pesar de que sus habitantes se oponen al proyecto -algo que viene ocurriendo hace 
más de 10 años, siendo víctimas de 62 masacres paramilitares en aquellos territorios donde 
hoy se ejecuta la hidroeléctrica[3]-, se ha mantenido en pie, después de todo. Finalmente, 
la situación geopolítica con Venezuela, donde el liderazgo y plan de Duque para una 
posible intervención viene tomando protagonismo y popularidad ante una opinión pública 
poco neutral ante el conflicto en el vecino país.

Es así, que las élites no descansan, pero tampoco hay pueblos que soporten la explotación 
de aquellas poderosas: recordamos los levantamientos étnicos ante la invasión española; 
las insurrecciones populares y organizaciones libertarias, como las Rochelas[4]en la época 
colonial; las sublevaciones en la era republicana desde la segunda mitad del siglo XIX, 
hasta nuestros días, con un anarcosindicalismo fuerte y organizado, con la idea libertaria 
avanzando en los años 20; materializándose en huelgas generales, paros cívicos, 
alzamientos populares, movilizaciones y barricadas por distintos sectores sociales 
explotados. Nos paramos en el ahora, donde el 2019, no será la excepción, pues la 
arremetida criolla fascistoide no parece dar tregua a las explotadas de Colombia. Así que, 
las explotadas de Colombia organizadas, seguimos tomando las calles, barrios, escuelas y 
universidades, donde nuestra presencia no se ha limitado solo a mostrar nuestra 
inconformidad, sino también a visibilizar y crear nuevos mundos posibles.

Como organización estudiantil, nuestro accionar es dentro de las instituciones educativas, 
por lo tanto, primero hay que visibilizar que existe otra educación; digna, gratuita y 
autónoma; al servicio de las realidades y de las comunidades: que ésta sea herramienta 
para combatir y transformar: combatir un sistema mercantilista y depredador. Transformar 
en un corto y mediano plazo mediante apuestas tácticas y estratégicas. En paralelo, 
avanzar construyendo escenarios autónomos de base en nuestras instituciones, porque a 
mediano y largo plazo, tenemos una tarea mucho más difícil: tener el control de los 
centros educativos, medios de producción, de comunicación y de nuestras vidas, y así, 
transformar este mundo patas arriba. Entonces, creemos firmemente que la educación, la 
formación digna y crítica son y serán herramientas de la transformación social.

La tierra, la educación y nuestras vidas son campos en disputa ante el Estado y el 
Capital, pues todo lo quieren poner en venta al mejor postor, por ello, no hay que olvidar 
que la organización y solo la organización mediante la lucha popular, serán garantía de 
nuestra liberación.

El anterior escenario de movilización, reflejó un buen panorama de fuerzas (aunque hubo un 
reflujo que se visibilizó en el mes de diciembre), tanto en las calles como en los centros 
educativos. Los Encuentros Nacionales de Estudiantes de Educación Superior (ENEES), 
tomaron la iniciativa a la hora de impulsar la movilización y el pliego de exigencias, 
articulando las Instituciones de Educación Superior en una voz común de manifestación 
estudiantil colombiana, naciendo desde los espacios particulares de base y actuando a 
partir de los espacios asamblearios, que reunieron a miles de estudiantes, discutiendo y 
soñando una nueva educación.

A partir del mes de octubre, un buen número de universidades e instituciones entraron en 
Asamblea Permanente y/o Paro Indefinido, construyendo sus hojas de ruta locales desde 
decisiones autónomas y particulares. En los campus y pasillos, la formación política y 
pedagógica del paro fue fundamental (aunque nos quedó corta). En las calles, las 
estudiantes, junto a profesoras y trabajadoras hemos salido desde distintas 
manifestaciones y formas de lucha, propias del sector estudiantil. Centros educativos que 
años atrás no se movían de acuerdo a un sueño colectivo, lo volvieron a hacer, como fue el 
caso de la Universidad Nacional (casi en todas sus sedes). Sin embargo, la represión 
estatal e institucional fue -y sigue siendo- una preocupación constante, al dejar cientos 
de compañeras heridas y retenidas, así como las innumerables arbitrariedades en los 
campus, por parte de las administrativas: amenazas a estudiantes participes de la toma del 
edificio Uriel Gutiérrez en la Nacional de Bogotá y el cierre sorpresivo de la sede, luego 
de una manifestación estudiantil. La suspensión, con amenazas de cancelación del semestre 
académico en la Universidad Distrital, entre otras arbitrariedades administrativas.

La represión de la fuerza pública se vio materializada en casos como del compañero Daniel 
de la Universidad Pedagógica Nacional o de Esteban Mosquera, de la Universidad del Cauca. 
Al primero, el ESMAD y la Policía Nacional le propinaron una extrema golpiza; al segundo, 
el Escuadrón Antidisturbios le hizo perder su ojo izquierdo, producto de una granada 
aturdidora, lanzada a su rostro. Esas y muchas otras violaciones de DDHH han sido la 
constante en nuestra justa movilización.

Lo acontecido en esta coyuntura, en términos políticos reafirma la posición del trabajo de 
base horizontal, el carácter amplio y asambleario de las decisiones, pero aquí hay que 
hacer un pequeño inciso y recordar que aunque este semestre tuvo -en cuanto a 
movilización- un balance positivo y unos acuerdos de los sectores profesorales y 
estudiantiles en el mes de diciembre, que dan cuenta de unos pequeños "avances 
financieros", no son avances estructurales (autónomos, dignos, democráticos) que hemos 
definido como banderas políticas en el actual paro estudiantil; esto, debido a que durante 
esta coyuntura el punto focal fue el aspecto financiero, que aunque importante en las 
mejoras materiales, sostenimiento y mejora de las Universidades Públicas e Instituciones 
Técnicas y/o Tecnológicas, no es el eje fundamental de lo que queremos para lograr 
educación digna y gratuita, pues para esto falta enfocarnos en los asuntos de la autonomía 
de las instituciones, importante para que cada estamento (estudiantil, profesoral, 
trabajador) puedan participar en la construcción de las determinaciones concernientes a 
sus necesidades y no a las imposiciones del Ministerio de Educación Nacional, para que la 
construcción de educación superior sea colectiva y no jerárquica, pero además que desde 
esta partición se pueda empezar a construir esa nueva educación que queremos (no asumimos 
que esto se logre en un solo semestre ni en un año o una generación de estudiantes, pero 
debe tener la misma relevancia de los otros ejes del movimiento).

En este sentido, hay que reconocer que si bien en los encuentros, marchas y asambleas se 
evidenciaba un gran flujo de personas, su participación no era igual de efectiva, vemos 
que muchas veces son las mismas quienes participan en todos los escenarios, lo cual puede 
limitar el abanico de opciones sobre las decisiones que se pueden tomar; pero esto no es 
para preocuparse, pues se debe reconocer también que es un proceso que todavía está 
empezando a construirse y que falta mucho camino, sin embargo para que este proceso siga 
adelante, nosotras, como estudiantes, debemos asumir una participación activa, sacar la 
militancia de la pertenencia de una organización y actuar bajo una militancia colectiva, 
que permita enriquecer los procesos y volverlos más contundentes.

Por último, para este nuevo año, tenemos la alegría de trabajar nuevamente en la 
Universidad Pedagógica Nacional, con compañeras nuevas y entusiastas, prestas a acompañar 
los trabajos de base y la inserción social en los departamentos y facultades. De igual 
forma, seguiremos abriendo trabajo político intersectorial en todos los centros educativos 
privados, públicos y comunitarios, donde nuestras fuerzas, nos permitan llegar.

La tarea en lo inmediato, pasa por fortalecer el movimiento estudiantil, desde nuestras 
bases, alimentando la rabia, pues, nos queda mucho por ganar, y este largo camino que 
hemos afrontado, lleno de jornadas de estudio, asambleas, marchas, alegrías, colores y 
voces, pero también persecuciones, amenazas, estigmatización, represiones y heridas. Lo 
último no quedará en vano con un acuerdo que no suple lo ancho de nuestras exigencias al 
Gobierno Nacional. Un paro -así como cualquier lucha- es para salir victoriosas, no para 
perder nuestras voluntades ni nuestros sueños colectivos.

Aprovechamos para decir que vemos con alegría, pero a la vez preocupación el abrazar la 
idea anarquista como apuesta política y camino para un mundo sin explotación; pero no 
ponen sus reivindicaciones en práctica o en un marcado individualismo, rechazando 
cualquier expresión organizativa por considerarlo a priori o coercitivo. Invitamos al 
debate, pero también a la acción, unidad y simpatía en cualquier lugar, pues todos son de 
disputa ante el Estado y el Capital. Nuestras palabras no son suficientes, el trabajo de 
base e inserción social nos espera, más allá de una etiqueta personal de anarquista, 
libertaria o insurreccionalista. Hay que llenarse de calle, de realidad cotidiana popular 
para lograr crear un programa y/o plan de trabajo serio y fuerte, que logre crear 
condiciones dignas al pueblo explotado.

*Escribimos en femenino, haciendo alusión al término de persona y no de individuo.


¡En las calles, trochas y vías construimos, en las calles, trochas y vías nos rebelamos!

¡Arriba las que luchan!

Grupo Estudiantil Anarquista

Marzo de 2019

[1]Ver al respecto: 
https://ccsubversion.wordpress.com/2018/05/18/la-guerra-contra-las-comunidades-continua/
[2]Ver al respecto: 
https://pacifista.tv/notas/lideres-sociales-asesinados-2019-enero-ivan-duque-seis/
[3]Ver al respecto: 
http://lanuevaprensa.com.co/component/k2/62-masacres-en-los-12-municipios-donde-se-desarrolla-proyecto-hidroituango
[4]Espacios periféricos de los centros urbanos caribeños, donde convivían comunidades 
étnicas y afrodescendientes, rebeladas del yugo español.
Related Link:
https://grupoestudiantilanarquista.wordpress.com/2019/03/12/declaracion-xx-asamblea-semestral/

https://www.anarkismo.net/article/31329


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