(ca) federacionan arquistaur uguaya FAU: CARTA OPINIÓN FAU 8 DE MARZO 2019 -- POR UN FEMINISMO DE CLASE Y DE ABAJO

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Jue Mar 14 10:02:56 CET 2019


El 8 de Marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. ---- Es el día de 
la mujer que practica la resistencia, de la mujer que lucha contra el patrón y el Estado. 
Es un día de nuestra clase, de las de abajo. Su origen está históricamente ahí. ---- El 8 
de marzo de 1857 las trabajadoras costureras y textiles de Nueva York se declararon en 
huelga. En la textil Cotton las trabajadoras fueron encerradas por el patrón para evitar 
que se unieran a la huelga, prendiendo este fuego a la fábrica con las compañeras dentro. 
¡Un crimen de clase! Ese es el origen del 8 de Marzo. ---- Luego vendrán una serie de 
movilizaciones con el paso de los años reivindicando esa fecha y recordando a las 
trabajadoras asesinadas. En estas el papel de la militancia anarquista fue importante. 
Compañeras trabajadoras, que abrazaron el ideal libertario, organizaron sindicatos, 
actividades, conferencias sobre diversos temas atinentes a la mujer obrera. Todo ello en 
el marco de una perspectiva emancipadora de clase y de género. Pese a los roles dominantes 
determinados desde todos los mecanismos y dispositivos del arriba, se comprendía que la 
mujer tenía que incorporarse a la lucha igual que el hombre, estar en la primera línea de 
la pelea en la forja de un mundo más justo, igualitario y solidario.
Entre tantas compañeras, podemos destacar la intensa actividad militante y de protagonismo 
en distintas revoluciones a Emma Goldman y Louise Michel o Teresa Claramunt, Teresa Mañé y 
la generación de compañeras integrantes de Mujeres Libres en plena Revolución Española. 
Compañeras que sufrieron represiones, persecuciones, prisión, clandestinidad y algunas 
fueron fusiladas, pero siempre fieles a su compromiso con su clase y sus ideas. Mujeres 
anarquistas, clasistas, anticapitalistas, combativas y solidarias.
En el Río de la Plata están los ejemplos de militancia abnegada de Virginia Bolten, Juana 
Rouco Buela, María Collazo, solo por mencionar las más notables. Compañeras que 
organizaban sindicatos de trabajadoras, sostenían publicaciones de combate, daban charlas 
y conferencias e impulsaban la conquista y defensa de los derechos de la mujer, y que 
fueron perseguidas y expulsadas de la Argentina por la Ley de Residencia. Aquellas 
compañeras defendieron reivindicaciones puntuales como la postura a favor del aborto o la 
abolición de la prostitución, entre otras temáticas que hoy continúan vigentes pero que se 
presentan a nivel masivo como novedosas, y que estas militantes anarquistas han trabajado 
hace más de un siglo.
Ya a mediados de la década de 1880, publicaciones anarquistas en nuestro país hablaban 
acerca del papel de la mujer en la lucha contra el sistema capitalista y por la 
construcción de una nueva sociedad. Veamos qué dice en 1884 el periódico La Lucha Obrera: 
"La nueva sociedad se edificará lentamente... y si las mujeres se abstienen de tomar parte 
en los nuevos arreglos, los hombres no le ofrecen ciertamente el mejor sitio. Es necesario 
que la mujer pueda poner con el hombre las bases de la sociedad del porvenir".
Tenemos presente que nos encontramos en una etapa distinta del capitalismo que, pese a 
mantener su núcleo duro intacto, son muchos los cambios operados. Muchas también las 
luchas y resistencias de los y las de abajo en todo este periodo, en el que el feminismo 
ha dado pasos de cierta importancia logrando distintas reivindicaciones y poniendo al 
descubierto entramados de opresión y discriminación que estaban invisibilizados y hasta 
naturalizados.
Teniendo todo ello muy en cuenta, en términos de contenido fundamental, los y las 
anarquistas de FAU ubicamos nuestra concepción del feminismo en esta larga tradición del 
Anarquismo, donde un conjunto importante de compañeras militantes realizaron valiosos 
aportes, organizaron pueblo y se jugaron la vida luchando.

La nueva "Marea" feminista

En gran parte como fruto de una larga pelea, en estos últimos años ha crecido la 
movilización feminista y también la problemática de la mujer en el seno de la sociedad. Se 
ha reivindicado con énfasis el rol de la mujer y se han puesto en evidencia una serie de 
opresiones que sufre en el seno de esta sociedad patriarcal y capitalista. Entre otras, se 
denuncia la violencia de género y los femicidios. Todo ello ha ganado un espacio social 
importante. Se han hecho visibles ciertas opresiones que siempre se escondían detrás de 
otras y que son muestra de la brutalidad con que el sistema capitalista opera día a día en 
la vida cotidiana de la gente, y de cómo ha producido roles con miras a su reproducción 
permanente. Así, ha hecho frente a las ideas conservadoras que se quieren introducir desde 
algunos sectores sociales y políticos.
Entendemos que toda esta movilización social, sin soslayar lo que tiene de específico, hay 
que articularla con otras luchas, y sobre todo, con otros posicionamientos que nos 
interpelan también, fundamentalmente el de clases oprimidas. Allí es donde reside para 
este movimiento su potencialidad del carácter rupturista. Esto también vale para gran 
parte de las movilizaciones por reclamos inmediatos, por ejemplo, a favor de la 
legalización del aborto en Argentina y en el Ele Nao en Brasil contra Bolsonaro y el 
machismo de corte fascistoide que naturaliza con su prédica y políticas. Asimismo con esa 
articulación se fortalecen otras movilizaciones y peleas de los y las de abajo en otros 
campos específicos.

Una política para lavar y confundir

En fechas recientes, el propio sistema capitalista tuvo la necesidad de intentar hacer un 
fuerte lavado ideológico respecto a la memoria histórica e identidad de los y las de 
abajo, especialmente ante el resurgir del movimiento de mujeres con la fuerza de estos 
últimos años. En ello se percibe una sostenida e intensa campaña de quitarle connotación 
de clase a la conmemoración del 8 de Marzo, del mismo modo en que ya desde hace un buen 
tiempo, por diferentes vías, se le ha quitado todo el contenido posible por al 1º de Mayo.
Hoy, en este caso específico, procuran que en general se conmemore el día de la mujer 
mostrando como iguales a las burguesas y a las trabajadoras, igualando a mujeres 
millonarias que viven en Carrasco con mujeres de los sectores populares.
Ello se manifiesta claramente y con total desparpajo cuando vemos como figuras mediáticas 
del 8 de Marzo personajes como Beatriz Argimón o Glenda Rondán; o con la participación en 
la marcha de mujeres integrantes de los "sindicatos" policiales o las empresarias. Para 
nosotros no es lo mismo una obrera de la aguja que Beatriz Argimón, una docente que María 
Julia Muñoz, que, entre otras cosas, aplicó la esencialidad contra las docentes en huelga 
en el año 2015. No es lo mismo una trabajadora o desocupada que una milica que reprime en 
los barrios a las hijas e hijos de las trabajadoras. Este es el día de la mujer de abajo, 
muchas veces sostén económico del hogar, que se encarga de la crianza de sus hijos e 
hijas, de las tareas de la casa, entre otras cosas, sin valorización de todo ese trabajo. 
Hay una cuestión de clase que marca una línea divisoria. No es el día de todas las 
mujeres, es el día de la mujer que marcha junto a los oprimidos con sus sueños de un mundo 
distinto y mejor. No es el día de mujeres como Angela Merkel, causante del desempleo y 
hambre del pueblo griego, o Hillary Clinton, responsable de la muerte de miles de niños y 
mujeres en Libia, o de Marine Le Pen, connotada fascista. Importa y mucho, dónde está 
ubicado en términos de clase cada grupo o movimiento en la estructura social. Importa 
mucho ver todo lo ideológico-cultural que pertenece al capitalismo patriarcal, que a 
través de sus relaciones y mecanismos de opresión trata de reproducir para seguir 
sembrando miseria, explotación, desigualdad extrema y dominación.

Independencia de clase en toda forma organizativa de los oprimidos

"Una concepción y una práctica de poder popular tiene su producción específica, tiene su 
propio universo. Tiene su propia producción. Para que juegue como fuerza transformadora, 
condicionante de coyunturas, produciendo avances desestructurantes hay una condición 
necesaria: debe mantener en todo momento su independencia. "Independencia de clase" se 
decía en otros momentos del desarrollo histórico, hoy diríamos, con ajuste al nuevo 
contexto: independencia de las clases oprimidas, vale decir, de todos los movimientos 
populares.
Ya es bien sabido, las mallas del poder dominante trituran, manipulan, moldean. Insertan 
en su seno, partidos, ideologías, movimientos, historias, los amasan y después los 
devuelven como buenos seguidores de lo viejo y reproductores de lo actual. El mecanismo se 
repite una y otra vez. Y se reiteran un montón inconmensurables de fuerzas girando en esa 
rueda loca. A estos dispositivos es a los que hay que dispararle con propuestas y acción 
de un contenido diferente. Con una coherencia que permita pisar firme. Pues de más está 
remarcar que la circulación al infinito de las mismas dinámicas y lógicas no puedan crear 
algo nuevo, sólo recrear lo existente, con mayor o menor fantasía.
Para hacer posible otras relaciones sociales, los hechos parecen indicar la necesidad de 
uso de otros materiales para esa nueva construcción. Otro enfoque, otra perspectiva, otra 
lógica, otras prácticas, otros mecanismos. Otro punto de partida. Nada original, es la 
nueva civilización que bosquejaron los viejos socialistas. Ese proceso debe descansar y 
desplegarse en una férrea independencia de las clases oprimidas. De un pueblo construyendo 
su destino al ritmo que las condiciones históricas habiliten. Los escollos, las 
relaciones, las propias alianzas tácitas y explícitas deben hacerse desde esa perspectiva 
de independencia. Como no puede ni debe aislarse, como debe estar en el medio del pueblo y 
los complejos y variables acontecimientos sociales ese factor adquiere una importancia de 
carácter estratégico de primer orden". (Documento Wellington Gallarza y Malvina Tavares, 
Fau-Fag)

8 de marzo y feminismo hoy

Como en todo movimiento de esta dimensión hay diversidad de opiniones y corrientes de 
pensamiento. Lo mismo pasa con el movimiento obrero y sus organizaciones sindicales. No 
son pocos los que hablan de "feminismos" para designar esta variedad. Allí encontramos a 
los sectores más vinculados a la socialdemocracia europea y ONG's, también a sectores 
decididamente liberales, hasta en algún caso liderado por alguna ultra millonaria, o a los 
organismos internacionales como la ONU opinando acerca de cuáles son los principales 
problemas de las mujeres. También están aquellas corrientes que colocan a la mujer como 
víctima y la victimizan aún más, tratándola como parte de la población a "la que hay que 
atender" con alguna política social, pero nunca como sujeto con voluntad propia, y 
asignándole un rol infamemente prefabricado. Por otra parte están aquellos grupos que 
ponen el acento principal en la violencia de género y toman esa triste e indignante 
realidad puntual y existente aislándola del contexto de descomposición social del sistema 
que lo produce. Por otra parte, un feminismo de clase y emancipador, que entiende que el 
cambio real y de fondo se va a construir en conjunto, entre los y las de abajo, entre 
mujeres y hombres del pueblo, sin exclusión de ningún tipo. Combatiendo el sistema que es 
padre del engendro histórico infame de todo un disciplinamiento y sus respectivos 
dispositivos para tratar de mantener esa cruel doble opresión que en determinado grado 
necesita para su mantenimiento como sistema.
Todos los oprimidos y las oprimidas para ese largo y difícil trayecto de pelea orientado 
al cambio profundo, para su labor de resistencia y construcción cotidiana, deben munirse 
de la estrategia correspondiente pues: "En la medida que aumenten las posibilidades de una 
práctica de la acción directa y de la democracia directa, pueden asumir responsablemente 
la defensa de sus intereses y adquirir, a su vez, la capacidad necesaria para fortalecer 
su posibilidad de decisión; madurando en la medida en que se hacen cargo de sus aciertos y 
sus errores asumiéndolos como propios y evitando subordinarse a planteos externos y ajenos 
que los colocan en situación subalterna.
Los métodos de acción directa deben englobar todos los ámbitos de quehacer social, 
político, ideológico, cultural, económico, etc. que constituyen la capilaridad y el 
conjunto de todo el cuerpo social". (Documento Wellington Gallarza y Malvina Tavares, 
Fau-Fag).
Es este un día de clase, de compañeras y compañeros que tienen claro que mientras haya 
capitalismo habrá sociedad patriarcal, injusticias en todos los terrenos, desigualdad 
creciente y un puñado de dueños del poder y de la riqueza. Esto no significa posponer en 
nada la lucha cotidiana de la mujer por múltiples reivindicaciones de corto y mediano plazo.
Reivindicamos, entonces, a las mujeres resistentes integrantes de las clases populares: 
trabajadoras, desocupadas, amas de casa, estudiantes, presas, a todo el conjunto de 
mujeres que codo a codo con los hombres, forman parte del pueblo, de las clases oprimidas 
que no se resignan a vivir miserablemente y que luchan y sueñan por nuevas y justas 
relaciones sociales.
Y porque entendemos que la perspectiva es de Emancipación Social, es que creemos que debe 
potenciarse una visión clasista del feminismo, enraizada en las luchas populares, en clave 
de ruptura, camino hacia el Socialismo y la Libertad.
Esa es para nosotros la cuestión central: la emancipación es del pueblo en su conjunto, de 
todos los oprimidos y las oprimidas. Al decir de Bakunin no somos verdaderamente libre más 
que cuando todos los seres humanos que nos rodean, hombres y mujeres, son verdaderamente 
libres. Siempre teniendo presente lo específico de esta fuerza social de mujeres, 
igualmente podemos decir que en lo de fondo es un tema de clase, más que de género, en 
este sentido bien puede parafrasearse aquello de Chomsky: la clase trasciende al género. 
La emancipación debe ser protagonizada por las clases oprimidas en su conjunto. Todos los 
logros que vayan realizando las fuerzas sociales con resistencia y lucha deben tener 
presente ese horizonte fundamental.
No es tarea sencilla pero no hay duda: "La complejidad que reviste un proceso de 
transformación exige un alto nivel de comprensión de los mecanismos sociales. Obliga a 
caminar con un proyecto finalista de tal ductilidad que pueda ser operativo en las más 
diversas circunstancias coyunturales. Plantearse y resolver problemas, planificar periodos 
de acción, estar atento a los cambios, estimar las fuerzas propias, las del enemigo y de 
amigos puntuales. Desarrollar una capacidad de análisis que permita visualizar 
acontecimientos para poder operar con mayor eficacia en ellos. Trabajar por un desarrollo 
técnico y político que permita la incidencia pertinente... asegurar la continuidad de la 
estrategia... Ubicar lo más precisamente posible al Estado como estructura política 
especial del enemigo de clase; toda su capacidad represiva, todas sus instituciones de 
"perversa fantasía": elecciones, parlamentos, etc. Pero teniendo presente al mismo tiempo 
que el poder dominante no se encuentra solamente ahí, que corre por distintas arterias del 
cuerpo social". (Documento Wellington Galarza y Malvina Tavares, Fau-Fag)

Resumiendo. El sistema capitalista quiere llevar el agua a su molino

Señalamos antes que en los últimos años las movilizaciones del 8 de Marzo han tomado una 
masividad inédita. Ello ocurre a lo largo y ancho del mundo. Esa lucha histórica bien lo 
merece, su contenido aún más. Pero también, una vez más debemos estar alerta ante las 
estrategias que intenta el enemigo de clase. Diversas instituciones del sistema 
capitalista, han promovido sútil y tramposamente un "feminismo integrado" al propio 
sistema. Pretenden, como ha ocurrido en los medios obreros clásicos, realizar su política 
de "conciliación de clase". Hay fuerte incidencia de las corrientes liberales y de la 
socialdemocracia para tratar de domesticar a un movimiento con un potencial cuestionador y 
movilizador importante. En Uruguay es claro y este fenómeno ya tiene algunas décadas, el 
despliegue de varias ONG's que con una política totalmente socialdemócrata, desarrollan 
una concepción de la mujer como "objeto" al que hay que atender o estudiar como decíamos 
más arriba. No está en su concepción organizar para luchar, menos aún el anticapitalismo. 
En todo caso, suman su voz a un planteo muy útil al sistema que es el de la "cuota" en 
cargos de gobierno, haciendo causa común con la clase política. Intentando llevar el 
feminismo a ese corral de ramas de la institucionalidad burguesa.
Claro está, para el sistema capitalista es útil un feminismo que no cuestione las bases 
estructurales de la sociedad, que solamente coloque la problemática en compartimentos 
puntuales. Al sistema no le interesa nada un feminismo que critique la incidencia de las 
estructuras sociales en las relaciones humanas. De cómo las clases sociales, toda la 
estructura de poder dominante, opera e influye en la problemática de género. Tratan de 
presentar tramposamente como motivos principales aquellos, que pese a tener su importancia 
puntual, son secundarios. Pero no siempre logran sus maquiavélicos propósitos, hay 
sectores que tienen presente cuales son unos y otros objetivos de la lucha.
Es así que debemos destacar en América Latina, las movilizaciones y coordinaciones de 
movimientos feministas cuyos planteos son de clase en Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, 
México etc. y donde esa lucha se articula con otras. Un saber que producto de sufrimientos 
y resistencias lo fue indicando: la lucha de las mujeres no puede ser una lucha aislada, 
se debilita y debilita la estructura de pelea de los oprimidos y las oprimidas de la que 
forma parte.
" ´El sujeto también es una producción histórica´" nos avisan los estudiosos y por lo 
tanto hay que poner en funcionamiento prácticas de liberación que lo vayan produciendo y 
organizando. O fortalecer aquellas que ya están funcionando... Siendo así, otro sujeto 
histórico no vendrá de la nada, no aparecerá como por arte de magia, deberá ser el fruto 
de prácticas que internalicen otras cuestiones que chocan con lo dominante. La 
participación efectiva, la autogestión, la acción directa, la forma federal de 
funcionamiento realmente democrático, la solidaridad y apoyo mutuo, necesitan de 
mecanismos, organizaciones, prácticas regulares para su desarrollo. Y sólo si se produce 
en el pueblo podrá hacer realidad el cambio... necesita constantemente organización en el 
seno de su activa creación. La continuidad que necesita, para un despliegue que permita el 
cambio, requiere de una sostenida estrategia. Una estrategia coherente, para que no se 
desteja lo que en un momento dado se teje. Una estrategia que tenga en su interior un 
mundo distinto que va desplegando desde el seno de otro que le es antagónico". (Documento 
Wellington Gallarza y Malvina Tavares, Fau-Fag)

Nuestra plena identificación con el 8 de marzo
Por un feminismo de clase y de abajo

Porque somos anticapitalistas. Porque creemos que el patriarcado está en la composición 
misma de la estructura capitalista. Porque queremos la igualdad social entre los seres 
humanos. Porque estamos convencidos que todo esto solo puede lograrse en una organización 
social totalmente distinta a la actual. Porque queremos que todas las fuerzas sociales 
converjan en la formación de un Pueblo Fuerte. Porque bregamos por un Frente de categorías 
sociales y clases oprimidas. Por todo ello impulsamos un feminismo clasista, de abajo, 
resistente. Lo entendemos en el seno de las luchas del pueblo, con inserción social y 
protagonismo de las compañeras, hombro con hombro con los compañeros. Deben ir juntas las 
luchas populares, nos debe cohesionar una ideología de unidad de los y las de abajo. 
Porque el camino final de emancipación es de socialismo y libertad para todas y todos.
En esa senda han militado numerosas compañeras libertarias a lo largo de la historia que 
siempre recordamos. Por esa senda pretendemos que se continúe construyendo el feminismo 
libertario de FAU.

Construyendo un pueblo Fuerte todos los días.
Por avanzar sin tregua hacia el Poder Popular
Por el socialismo y la libertad
¡Arriba las y los que luchan!

FEDERACIÓN ANARQUISTA URUGUAYA

http://federacionanarquistauruguaya.uy/3616-2/


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