(ca) cnt valladolid: Panegírico a una artista libertaria

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Dom Ago 19 06:40:09 CEST 2018


Este verano se ha ido la artista Marisol Caldito. Su nombre quizás no os suene, pero su 
obra os daba y os sigue dando la bienvenida en la portada de muchos de los libros de CNT 
que habéis leído. El recuerdo de ésta y de otras de sus muchas contribuciones a que el 
mundo sea como no les gusta a los poderosos y abusones, es el tema de este escrito 
publicado inicialmente en A Las Barricadas. ---- Ha fallecido la compañera Marisol 
Caldito. El 22 de julio entró en la inconsciencia. Como casi nadie la conoce os voy a 
poner al día. Porque Marisol fue una mujer valiente, interesante, comprometida con la CNT 
y con el anarquismo intuitivo. Fue una gran artista plástica no reconocida. Además, como 
ha sido muy amiga mía, puedo y quiero contároslo con pelos y señales.

Infancia

Por resumir su primera etapa, con cuatro hermanos más, ella la del medio, nace en 1959, 
extremeña, y crece en la España negra negrísima del franquismo. Tanto la agobiaba el 
ambiente familiar y local, que soñaba con una huida. Me contaba que desde muy niña, antes 
incluso de ver a Pipi Calzaslargas, había planeado una huida en un globo. Tenía hecho 
hasta el plano... Pero nunca pudo fabricarlo. Así que se quedó aquí.

Adolescencia, juventud

Estudió -ella siempre insistía-, con beca, pues la costumbre de esos tiempos era mandar a 
los niños a estudiar, no a las niñas si faltaba dinero. A las niñas, las ponían a trabajar 
en la costura. Y así hace estudios de secretariado, mecanografía (premio regional en 
Extremadura en el 75), taquigrafía... Que no le sirven para nada pues no encuentra empleo 
estable. También ayuda a la economía familiar echando una mano a la madre con el cosido, 
que la convierten en costurera y modista. Posteriormente realiza enfermería en la Cruz 
Roja, acabando en 1980, y encadena a partir de ahí contratos inestables en pueblos y 
residencias... Por último cursó estudios de Bellas Artes y se sacó el doctorado.

Artista precoz

Pero más importante que esa historia académica, es que con doce años su padre le regala 
por su cumpleaños, un maletín con pinceles y acrílicos, y le prepara tablas y lienzos, que 
le permiten desarrollar su gran pasión: pintar. Hace sus primeros retratos y paisajes de 
forma autodidacta, realista e hiperrealista. De hecho son estas primeras obras las que 
dejan siempre admirados a quienes contemplan su obra. Son también estos cuadros, los que 
menos le satisfacen, porque como ella me explicaba pacientemente, el arte, es la expresión 
del sentimiento del artista, en su estado puro, sin más interés que el de la propia 
expresión. Y ella tenía que expresarse más tarde con mayor intensidad. Vaya que sí... 
Cuando nadie se teñía el pelo, ella se lo puso de rojo, pero bien rojo. Morena de piel, 
delgada, larga cabellera, la veías venir de lejos.

Enfermera

Como decía, trabaja de enfermera aquí y allí; Barcarrota, Valencia del Ventoso, 
Torremejías, Torrefresneda, Cabeza la Vaca... Un montón de pueblos. Y acaba siendo titular 
de una plaza en Llerena en el año 83. Y he aquí que lograda la estabilidad, decide que lo 
de la enfermería, no es lo suyo. Y esto hay que explicarlo. Como enfermera, Marisol era 
una enfermera minuciosa, profesional y entregada. Veloz y resoluta, a más de uno le salvó 
el pellejo en "sangrantes", UCI y otros servicios de batalla. Pero el rollo de los 
hospitales, los médicos, la jerarquía militar, la apatía del personal... Se la llevaban 
los diablos. Porque Marisol tenía un carácter por su sensibilidad ante el mal y la 
injusticia, iracundo, conflictivo. Cuando se le disparaba la indignación, era un auténtico 
demonio, que con su cuerpo menudo y sus 45 kilos de peso, daba hasta miedo. Y eso la 
llevaba a tener enfrentamientos... Con todo el mundo. Esta característica fue muy suya, 
desde muy niña, (fue la que inició, encabezó y prosiguió la guerra contra la autoridad 
paterna), y no la abandonaría hasta el penúltimo de sus días. Y en el 87 abandona la 
enfermería.

Ideas y actitud ante la vida

Era exigente. Se exigía mucho a sí misma, quería controlar su vida al 100%... Y esperaba 
lo mismo de los demás... Y no, no funciona así la gente. Eso la hizo ser..., solitaria. 
Ahora bien, como se liase a hablar, podía estar una hora describiendo minuciosamente lo 
que quiera que fuese. Y como se encontrase alguna injusticia de frente..., allí estaba 
ella. Una vez vio a un tipo dentro de un coche pegándole a una mujer en el semáforo en 
rojo, y cogió su seat panda y se lo empotró por la retaguardia. Y a continuación formó una 
que pa qué. Otra vez asaltó el piso del ex-novio de una amiga, porque no le quería 
devolver sus cosas, tras echarla el tío de la casa... Y se lo rescató todo con el tío 
dentro, que era hombretón, que trabajaba en un banco: pues el hombre se encerró en la 
cocina... Marisol más de una vez se metió en follones de ese tipo, por no poderse 
aguantar. Era pequeña. Fuerza, no tendría mucha. Pero a gritos, no había quien la venciera.

Anarquista

Como he dicho al principio, Marisol se guiaba por un anarquismo intuitivo. No era persona 
de grandes lecturas, aunque sí que leía. Pero era más de cosas del día a día. Por ejemplo, 
hacia 1980 recibió de un conocido la petición de pasar gente por la frontera de Portugal. 
Eran personajes que iban huyendo de Francia, por cuestiones al parecer de robo... Por 
cuestiones de esas de veinte años de trena si te pillan. Eran anarquistas o similar, de un 
grupo francés que no recuerdo cómo se llamaba, si Acción Directa o cuál. Y ella no dudó, 
sin necesidad de explicaciones. Compañeros anarquistas perseguidos... Los montaba en su 
desvencijado Dian 6, color azul cielo, y les pasaba la frontera de Caya, y otra por Campo 
Maior, delante de los carabineros... Nunca preguntó quienes eran, ni pidió nada a cambio. 
Tres o cuatro casos me parece. Lo mismo pasó en la época de la insumisión total, y, en 
resumen, en su casa cualquier persona que estuviese en un apuro, tenía lugar para 
ocultarse. Y siempre lo hizo, sin darle absolutamente ninguna importancia. Por cierto, por 
su defensa de la coherencia y de los principios, podría ser considerada una purista. Como 
te pillase en un renuncio de principios morales, te echaba un sermón, que pa qué.

Hacia 1992, participa en una movida que titula Artistas Contra el 92. Una especie de 
contra Expo, en Sevilla, que aquello fue la leche, porque el día antes de inicio de las 
actividades, la policía se lió a tiros con los manifestantes, hiriendo a cuatro personas 
de bala, y deteniendo a más de doscientas para que no perturbasen la inauguración de la 
Expo 92, que venía el rey, Felipe González y un montón de indeseables. Marisol también 
estuvo pringada en la defensa de los detenidos libertarios.

Como colaboradora de la Fundación Anselmo Lorenzo, ilustró las portadas de diversos 
libros, que luego os pongo el enlace de su blog para que disfrutéis de su obra: ahí podéis 
trastear mirando y es mejor de lo que yo puedo contar. Este es: 
http://solcaldito.blogspot.com/ . Es un arte que mezcla imágenes realistas con 
abstracción, muy rico en símbolos. También es un arte comprometido con causas sociales 
como inmigración y mujer. Hizo una tesis doctoral sobre el pintor de Cuenca, Julián 
Pacheco, un libertario también. Es una tesis muy interesante, no solo porque da a conocer 
a un artista maldito, y porque está muy bien escrita y se entiende todo, si no porque en 
esa tesis, enseña cómo analizar un cuadro, cómo mirarlo, cómo disfrutarlo, cómo entender 
lo que se está viendo. Marisol tenía un estilo de escritura, sobrio, claro, preciso. Le 
costaba mucho sacar una página, pero cuando la daba por acabada, daba gusto. La tesis, 
rechazada por las instituciones públicas por su crítica al franquismo, la publicó 
finalmente la Asociación Las Siete Entidades, y se titula "Julián Pacheco, un anarquista 
del pincel".

Como miembro de la CNT, ocupaba normalmente el cargo de tesorera y administradora. 
Recaudaba las cuotas, llevaba las cuentas, muy rigurosa con el dinero del que siempre 
había carecido. Hacia el año dos mil o poco más, hubo un rifirrafe en su regional, y en 
solidaridad con un reformista represaliado -según ella injustamente-, ella, tan pura, dejó 
los cargos y asambleas, aunque siempre cotizó al sindicato.

Madre y abuela.

En el año 89 tiene a su única hija, tras un complejo embarazo. Fue otro de los motivos 
para dejar el oficio de enfermera: cuidar de su hija. Fue una madraza, y sospecho que le 
hubiera gustado tener su propio matriarcado. Y cuando le tocó el turno con su nieta, 
también se entregó a ella.

Profesora fallida

Habiendo dejado la enfermería y en pleno embarazo, entra en la Escuela de Bellas Artes de 
Sevilla en 1987. Carrera que acaba sin mayores problemas académicos, si bien pasó por sus 
habituales desencuentros con trepas, profesores, etc, se encuentra en sus manos con un 
título de licenciada, que la capacita para dar clases... JA. Era incapaz de lidiar con la 
burocracia, y era incapaz de aguantar las estupideces de la escuela. Solo tres ejemplos: 
estando en desempleo, se enfrenta a un primer contrato en un instituto de Sevilla. Duró un 
suspiro. La llaman, le piden un montón de papeles, un enredo de la hostia, se arregla 
todo, se prepara la clase del día siguiente, va al instituto... Lo primero que le dice el 
Jefe de Estudios, es que hay una especie de verja que se cierra a una hora y no se puede 
abrir. Y una cámara; lo segundo que le tiene que poner una sanción o castigo a un niño. 
Ella con la boca abierta, escuchando, y le dice que "no"... El otro se quedó sin entender. 
"No. No voy a castigar a nadie"; el tipo no discute, y la lleva a  la clase, donde se 
encuentra un motín. La recibieron chavales de catorce o quince años a grito pelado, 
tirando cosas y sin ningún interés en el dibujo artístico. Así que ni corta ni perezosa, 
se dio media vuelta, y dimitió dando al Jefe de Estudios y al Director un discurso, sobre 
que si querían un guardia jurado para una cárcel, que hubiesen empezado por ahí, pero que 
ella no tenía ¡vocación de carcelera! Renunció a un sueldo que era muy curioso. Un pastón 
que podían ser entre vacaciones y pagas extras, lo menos 200.000 pesetas. Y la 
sancionaron. No la llamaron más, en años.

Otra muy buena fue, que por fin la llaman para una sustitución en una especie de escuela 
de arte o algo así, y los alumnos han elegido esas asignaturas, con lo cual tienen más 
motivación. Se lo pasa bien, disfruta. Eso podía ser en 2003, y me enseñaba con admiración 
una nómina que era, no sé, de lo menos 1500 euros o más. Bueno, pues cuando cesó, y 
pensaba que la iban a seguir llamando, no la volvieron a llamar más. ¿Motivo? Pues que no 
se había puesto disponible. No sabía la moza que cuando cesas en un contrato, tienes que 
ir a la Bolsa y ponerte disponible. "Cielos. ¿Pero eso... No es automático? ¿Por qué?" Y 
la tercera gran renuncia, fue cuando la mandaron a Linares, y estando allí en un Hostal, 
hubo una nevada, y llamó diciendo que ella no podía estar lejos de su hija, y que se fuera 
al diablo el empleo. Con lo cual...

Se ganaba la vida en la economía sumergida. Era monitora de Tal Chi y daba clases en los 
ayuntamientos, con lo cual se podía sacar como doscientos euros al mes. Suficiente 
-decía-, aunque luego renegaba de lo escaso del sueldo. No faltaba anualmente a su pelea 
con la concejala o directivo de turno para arañar veinte euros a la hora "¡Y por menos no 
trabajo! ¡Yo no reviento los precios!" También daba clases de dibujo y pintura en un 
sótano y se sacaba otro dinerillo.

Ah, otra muy buena. Como digo, se ganaba la vida en los ayuntamientos por cuatro perras, y 
tuvo fama pasajera en uno de ellos, el de Mairena, porque cuando se saltaron la bolsa de 
contratación, y le ofreció un lechuguino repelando con música de Mozart, un empleo para 
unos meses más tarde, dijo que no, se fue al pleno del ayuntamiento, y allí lió la de 
dios, con el alcalde socialista (un gángster) y su banda de concejales, a los cuales puso 
como los trapos mientras llamaban a la policía municipal y el piquete de la CNT sacaba 
carteles.

Marisol ecologista

Se me había olvidado decir que era ecologista, contraria a la energía nuclear, naturista, 
y que tenía un punto místico, pues me decía que siendo el Universo un lugar tan extraño, 
lleno de energía, de alguna manera se canalizaba. Y ella dirigía su energía mediante el 
Tai Chi. No sé qué grado tenía, pero hacía unas evoluciones que dejaban embelesado. 
También con abanicos. Dominaba incluso un arte marcial de espada, que te dejaba acojonado 
con un sable chino, lanzando fintas, dando saltos y lanzando gritos de película. Siempre 
recalcándome, que ella no tenía ningún interés en el aspecto de la violencia, si no en la 
forma de control, y en la estética.

Reina del Reciclaje

Bueno, pues entre renuncias, disputas, despistes, sanciones y exclusiones, y cerrarse las 
puertas de la prosperidad, su vida era solitaria, escasa en dinero, aunque rica en 
emociones. Y esto la llevó a ser la reina del reciclaje. Buena parte de su ropa se la 
hacía ella misma. Muebles, colgadores, artilugios, chismes, aparatos, siempre estaba 
pensando cómo aprovechar de lo que había... La Emperatriz del pegamento, la llamaba yo. 
Era austera, que no os podéis hacer una idea, porque le duraba el dinero en el cajón, 
meses y meses. Era como Esparta, pero a lo bestia. En contraste, una gran cualidad: su 
generosidad con los demás.

Marisol feminista

Un apunte sobre sus ideas feministas: me decía que tras haber vivido y por su experiencia 
padecida, que las mujeres, todas, tenían que ser apoyadas en todo, tanto si optaban por 
ser madres como si no, proporcionándoles guarderías pagadas, descansos remunerados, 
reducciones de jornada con la totalidad del sueldo, reconocimiento del trabajo que 
realizan, medidas sindicales en los convenios...

Salud y enfermedad

Tuvo dos enfermedades importantes que la marcaron. En dos etapas. La primera fue, tras su 
embarazo y parto, que empezó a toser. Se cogió una bronquitis crónica, por todos los 
productos químicos que inhalaba en su oficio de pintora y grabadora. Ese fue un primer 
toque muy desagradable, y le costó una década ponerse bien. Y el segundo, fue cuando 
enfermó del cáncer. Hace poco más de tres años. Y en esta vida he conocido a gente que se 
dedicaba a cultivar su salud con todo tipo de terapias alternativas, que cuando se 
enferman, hacen el tratamiento médico a muerte, se hacen intervenciones tremendas, se 
radian y inyectan quimioterapia hasta el fin. Marisol es la primera persona que he visto 
que cuando la diagnosticaron, preguntó el pronóstico, se informó, valoró sus opciones, y 
dijo que a ella ni la radiaban ni la envenenaban con la quimio. A los cirujanos les 
manifestó bastante emocionada, que había gente que estaba "dispuesta a vivir a costa de 
tó". Pero que ella no estaba dispuesta a pasar por semejante calvario de estomas, cirugías 
y demás.

Sobre los médicos homeópatas

Sobre esos elementos me decía que "esa gente" trataba tonterías o personas no enfermas. 
Que los médicos esos y de tipos similares, coach, pensamiento positivo y todo eso, cuando 
se encontraban con un problema como el suyo, o huían, o no sabían qué hacer, o intentaban 
cosas que no servían para nada dándoselas de sabios, cuando en realidad solo tenían 
especulaciones y creencias, que cobraban a golpe de billete, y que todas sus certezas no 
eran más que chorradas que disfrazaban el ego y la vanidad. No negaba que tener una buena 
actitud ante la enfermedad ayudase, pero el cáncer no se cura con buenas actitudes.

Última etapa

Y se fue a vivir a la Sierra de El Ronquillo, a Lagos del Serrano. Se alquiló una casita, 
y por allí se daba sus paseos haciendo vida contemplativa, viendo animalitos y abrazando 
los eucaliptos. De esa casita se trajo una cachorrito abandonado, que crió con biberón... 
Que se ha convertido en un perro enorme. "Un ser puro" que suelta una cantidad de pelo 
similar a su tamaño.

Al año de estar en el campo, se trasladó a la playa. Ha pasado tres años bastante bien 
paseando por pinares, mojando los pies en el agua, y pintando sus paisajes, con una 
pensión de mínimos de 605 euros, y hasta ahorrando. De guasa me decía, que ganaba más de 
pensionista que trabajando. Por supuesto, no gestionó ni un papel, por su absoluta 
incapacidad burocrática. Las amistades le tuvieron que echar una mano en eso. De estos 
tres últimos años es su libro "Presentes Atrapados". Tiene cosas muy bonitas, y si algún 
estudiante quiere hacer una tesis doctoral sobre ella y su obra artística, encantado le 
ayudo. No todo va a ser Picasso.

Y así ha estado, hasta que no ha podido más, hará cosa de un mes que entró en declive, y 
poco a poco se ha consumido, lenta y serenamente. Sin quejarse, sin culpa, sin miedo. 
Alimentándose de helados de limón y de cangrejos. Amaba la naturaleza, jamás se comió un 
pollo, nunca, defendía la vida de todas las criaturas..., pero como viera un cangrejo, o 
la fastidiase un mosquito... Una nota positiva, para los sanitarios de la sanidad pública 
y de paliativos: respetando su voluntad, y aplicando sus ayudas para no sentir dolor ni 
angustia.

Última Voluntad

Ah, su última voluntad: donar a la CNT mil doscientos euros, todos sus ahorros tras haber 
descontado los gastos de incineración, para una caja de resistencia que favorezca huelgas 
de personas en situación de precariedad, preferiblemente mujeres. Recomienda 
encarecidamente que el sindicato tenga dinero para estas cuestiones, que permitan 
¡vencer!. También dona algunos cuadros a la Fundación Anselmo Lorenzo, con la condición de 
que estén expuestos y no acaben en un desván. No se fía ni un pelo.

Y eso es todo. Nos ha dejado Marisol. Solitaria era su apodo. Iracunda, vocinglera, 
sensible, delicada, amante del Universo, terrible era su ira... Mi amiga del alma fue... 
Una niña, que quería volar, que ha huido en globo.

17 de agosto de 1959 - 22 de julio de 2018

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