(ca) lasoli cnt catalunia: Periòdic Solidaridad Obrera - MOVILIZACIONES MAGISTERIALES Y DESIGUALDAD ESTRUCTURAL por Edurne Bagué

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Fri Jul 8 09:28:24 CEST 2016


La lucha contra la aprobación y posterior implementación de la reforma educativa que 
promueve el actual gobierno de Enrique Peña Nieto ya es una guerra desde que fue 
presentada el 10 de diciembre de 2012. Pero, desde entonces, la sucesión de diferentes 
movilizaciones no ha servido para frenar su avance. ---- Las semanas inmediatamente 
anteriores a los días de enfrentamiento en Oaxaca se sucedieron multitudinarias 
manifestaciones en la capital del estado vecino de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez. Antes de los 
hechos que el 19 de junio en Nochistlán hicieron 11 muertos, 7 desaparecidos, 37 
detenciones y 22 heridos, había un plantón (acampada) al zócalo de la capital oaxaquina. 
Ya que entonces se hacían las elecciones para el gobierno autónomo, desde las instancias 
del gobierno se había dado órdenes a las fuerzas de seguridad de no intervenir para evitar 
el coste electoral que conllevarían el desalojo y la actuación policial. Por ello, no fue 
hasta la semana siguiente a las elecciones (11 de junio) que se procedió al desalojo y se 
desató la represión y la detención de líderes.

En este escenario electoral, se había pedido el despliegue de 20.000 efectivos de la 
Policía Federal y la Gendarmería, a los que se sumaron otros 2.000 efectivos más, aunque, 
según se ha podido saber, las detenciones en la zona hacía seis meses que se hacían. Una 
semana después de las elecciones, se desencadenó la represión con el desalojo del plantón 
y la detención de líderes.

UNA REFORMA LABORAL CON APARIENCIA DE REFORMA DE LA EDUCACIÓN

La reforma educativa presentada por Peña Nieto el 10 de diciembre de 2012 y declarada 
constitucional el 25 de febrero de 2013, forma parte de un paquete de reformas 
estructurales impulsadas por el Pacto por México. Tanto para el Sindicato Nacional de 
Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la 
Educación (CNTE), así como para la Asamblea Universitaria con la CNTE y una diversidad de 
colectivos de amplio espectro de todo el país, esta reforma educativa es una 
contrarreforma neoliberal que atenta contra uno de los pilares de los logros de la 
Revolución Mexicana de 1910 como es la educación pública.

Para la CNTE, la reforma educativa es en realidad una reforma laboral, ya que en su 
contenido no se reflejan aspectos de mejora del diseño curricular ni de mejora de la 
formación docente. Sin embargo, las propuestas que contiene en materia laboral indican que 
esta reforma está vinculada con el proceso que el país vive desde mediados noventa, de 
transformación del Estado hacia las estructuras de estado neoliberal, que se caracteriza 
por la privatización de servicios públicos. Para conseguir este propósito, se necesitan de 
reformas políticas en el ámbito público y económico, y de reformulación de las 
obligaciones y competencias del Estado hacia la ciudadanía. Es en este tipo de reformas 
donde se ubica la actual reforma educativa.

UN NUEVO PASO EN EL AVANCE DE LA EXTRACCIÓN Y LA CONCENTRACIÓN DE PODER EN MÉXICO

Es destacable el contraste del escenario oaxaquí con el de la capital federal, donde se ha 
constituido la Asamblea Universitaria por la CNTE, desde la que se promueve y trabaja para 
la difusión del tema y para potenciar la confluencia de luchas. Para ello se han 
organizado brigadas informativas que se sitúan en diferentes lugares de la ciudad -como 
puertas de escuelas públicas, centros formativos y educativos y barrios que ya sufren los 
primeros efectos de la implementación- para informar de las consecuencias de esta reforma 
y su trasfondo.

Ahora los ciclos escolares en México han finalizado, con la que la movilización en clave 
de huelga no se ha llevado a cabo, periodos de la Asamblea Universitaria con la CNTE se ve 
imprescindible invertir estos meses de periodo vacacional a trabajar de cara al ciclo 
académico , que se iniciará en agosto y septiembre, para conseguir un escenario de huelga 
general a nivel nacional ( paro nacional ).

En la Ciudad de México, la comprensión de los hechos y del conflicto supera la anécdota y 
la centralidad que otorga a las acciones concretas, y lo que se percibe es un conflicto de 
largo alcance que atraviesa diferentes sectores de la sociedad mexicana que viven 
constantemente las agresiones de un Estado que los desconoce, y que como fruto del 
desconocimiento, les niega derechos. En la capital federal se está articulando un frente 
que aglutina amplios sectores del país: desde los grupos que son víctimas del abuso y la 
invisibilidad entrelazados en una red de movimientos sociales de diferente índole.

Esto se debe a que el análisis y la visión del conflicto no se limita al magisterio, sino 
que se establecen las conexiones entre la reforma educativa, actual fuente de conflicto, 
con los hechos acaecidos con los normalistas de Guerrero (los 43 de Ayotzinapa), las 
luchas vigentes desde hace diez años como Atenco y el desmantelamiento del estado del 
bienestar, con las prestaciones en seguridad social o la privatización que se dio de Luz y 
Fuerza en un análisis político que se vincula con la presión para la implementación de las 
reformas neoliberales. Desde la capital, el conflicto responde a la situación de 
injusticia social, política y económica que atraviesa el país. Este análisis y la 
profusión de militancia se traducen en manifestaciones multitudinarias de frente común y 
un escenario de rédito político para partidos como Morena , que como se concibe como la 
propuesta vinculada a la ciudadanía busca dejarse ver y conectarse con las luchas de base.

Dentro de este contexto de implementación del neoliberalismo extensivo a escala mundial, 
las consecuencias y los recorridos toman formas particulares según las trayectorias 
propias de cada país. En el caso mexicano, como en otros puntos de América Latina, actores 
importantes en las decisiones que se toman en materia de política nacional responden a las 
necesidades y presiones de organismos como la OCDE. Según personas vinculadas a las luchas 
sociales, como la que nos ocupa en este artículo, estos organismos también están detrás de 
esta nueva reforma del sector educativo nacional. Por ello, se cree que es el momento de 
organizarse para defender un modelo de educación pública y gratuita, pero como vía para 
emprender un cambio en el país, ya que los análisis vinculan la reforma educativa con la 
opresión sistemática y la explotación, que a su vez se vinculan con una política económica 
y social que obedece los dictámenes de la OCDE y que busca crear las estructuras de país 
que faciliten la extracción de recursos naturales y la privatización de servicios 
públicos, lo que Harvey describe como «acumulación por desposesión», es decir, que los 
recursos y riquezas que tiene el país sirvan para enriquecer agentes externos en una 
economía extractiva -en todos los niveles y acepciones de la vida-, deslocalizando y 
privatizando los beneficios.

Además, en el caso mexicano, la educación pública en las áreas rurales está muy vinculada 
a las políticas impulsadas por los gobiernos postrevolucionarios que durante su gobierno, 
aparte de la implementación de la educación pública, promovieron el reparto de tierras con 
la conformación de ejidos * (forma de gestión de la tierra semejante a nuestros ejidos) 
dando respuesta a una parte de las demandas de la Revolución.
En catalán se llaman ejidos pero el conccepte del utilizado no es sinónimo al ejido. Mejor 
poner en cursiva. Son formas de gestión de la tierra como una pseudo tierra comunal. Las 
tomas de decisiones se toman de forma colectiva entre los miembros ejidatarios pero se 
trabaja para parcelas inidviduals. UNO de los puntos de la revolución era la recuperación 
de las tierras que el Estado expropió (desamortizaciones) con la la Ley Lerdo a mediados 
del siglo XIX. Se quedó tierras de la iglesia pero también la mayoría de las tierras 
comunales. Los ejidos del reparto agrario de la reforma agraria son un modo de devolución, 
aunque las condiciones reales de los ejidos no son exactamente lo mismo que las tierras 
comunales.

Así, pues, la reforma educativa que se propone contiene una vinculación estrecha con el 
neoliberalismo en dos puntos: en materia pedagógica promueve la implementación del 
pensamiento único y la anulación de las garantías laborales de los profesores del sistema 
público de educación, lo que implica la eliminación del funcionariado en ámbito educativo, 
con el que se facilita la privatización entera del sistema público de educación, y con 
ella, el Estado mexicano retira su responsabilidad sobre esta materia.

LA MUESTRA DEL CISMA

El escenario de la capital oaxaquina nos muestra de forma muy contundente las barreras 
existentes entre los diferentes sectores y su diversidad de realidades e intereses, 
diversidad y desconexión que son una metáfora de la enorme cisma que atraviesa la sociedad 
mexicana.

Precisamente, esta ciudad desde hace años arrastra una desafección con el movimiento 
magisterial, un posicionamiento que muestra una desconexión de estratos amplios de la 
ciudad con la realidad diaria que viven poblaciones enteras del resto del estado. Se 
respira disconformidad con los sucesos y los conatos de conflicto que han pasado en las 
últimas décadas y se argumenta que siempre es igual, que no sirve para nada y mostrenuna 
visión del conflicto que se centra en el sector magisterial y en la sección XXII del SNTE.

En parte esto se debe a que el gobierno del estado promueve una estrategia de 
estigmatización y deslegitimación de los colectivos que luchan y que funcionan en una 
ciudad como Oaxaca de Juárez, donde la problemática de fondo no radica ni conecta con 
partes importantes de sus habitantes. Los canales por los que las instancias 
gubernamentales, estatales y federales- elaboran este aislamiento de los sectores en lucha 
son variados, pero uno de ellos es el trato informativo del conflicto donde se busca, 
principalmente, la deslegitimación de los colectivos que luchan a partir de tres ejes 
temáticos: la lucha de los maestros presentada como una lucha para el mantenimiento de sus 
privilegios, el uso de la violencia y la promoción del miedo a perder la paz en el estado 
por la vinculación de la guerrilla con el sector magisterial en una estrategia de 
aislamiento del conflicto respecto del «ciudadano de a pie».

No se plantean los puntos graves que conlleva la reforma educativa en materia laboral y en 
la medida en que, como aseguran los mismos miembros de la CNTE, no es una reforma 
educativa si no laboral, facilita la transmisión de un discurso que presenta las demandas 
del profesorado como la lucha por intereses particulares que no tienen en el foco de sus 
objetivos el bien para los alumnos, y más cuando la zona cuenta con la Sección XXII del 
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), una de las secciones más 
consolidadas y con mayor poder de movilización dentro del sindicato y, por ello también, 
muy controvertida. En cuanto al uso de la violencia, se trabaja en torno al uso 
desproporcionado de la violencia por parte de los colectivos, magnificando las 
consecuencias que se derivan para lo que las intervenciones de las fuerzas policiales sean 
percibidas como las acciones que garantizan el retorno a la paz y la tranquilidad.

Es sabido que Oaxaca, junto con Guerrero, cuentan con una trayectoria de lucha a través de 
las décadas, que fueron escenario de las guerrillas de las décadas de los setenta y de los 
ocho. Este imaginario, es usado en la actualidad para acentuar la sensación de peligro, la 
amenaza a la tranquilidad y reverberar los efectos de las estrategias de lucha como la 
quema de neumáticos, las barricadas o los bloqueos por carretera. De este modo, la 
información centra el debate en el ámbito magisterial y la lucha por los privilegios de 
que gozan niegan la existencia de todo un discurso que vincula la reforma con las 
políticas neoliberales a nivel estructural en todo el país, y con afectaciones futuras de 
gran alcance.

En su libro Chaves, la demonización de la clase obrera, Owen Jones hace una acertada 
análisis de cómo operan los medios de comunicación en la construcción de la percepción de 
los pobres del Reino Unido, como vagos, improductivos que sólo aspiran a las ayudas 
sociales . Jones, explica como desde las políticas de Estado promovidas por las reformas 
neoliberales de Thatcher en las década de los setenta y los ochenta, de destrucción de 
empleo y servicios públicos, gran parte de la población se vio sumida en un espacio de 
fragilidad que degeneró en dependencia de las ayudas de un sistema de servicios sociales 
que viró hacia el asistencialismo, una situación que luego es explotada por los medios de 
comunicación, que contribuyen a profundizar esta realidad que busca aislar estos sectores 
de población, es decir, romper cualquier lazo de empatía de las clases medias acomodadas 
con ellos.

«El odio a los chavs es mucho más que esnobismo. Es lucha de clases. Es una expresión de 
la creencia de que todo el mundo debería volverse de clase media y abrazar los valores y 
estilos de la clase media, dejando a los que no lo hacen como objeto de odio y escarnio. 
(...) Esto es lo que implica la demonización de la clase trabajadora (p. 168).»

(Rendueles, TeknoKultura)

También Philippe Bourgois, en su etnografía En busca de respeto, vendiendo crack en Harlem 
, hace todo un análisis en torno a la población latina puertorriqueña y su forma de vida 
desde la exclusión, mostrando como las reformas de desindustrialización de la economía 
norteamericana impactaron de forma directa en una generación que ver de forma muy rápida, 
eliminadas sus fuentes tradicionales de trabajo, lanzando a estos sectores sociales a la 
exclusión, la falta de aspiración y la dependencia de programas sociales de corte 
asistencialista.

Si bien ambos autores exponen casos que de entrada no se conectan con lo que aquí 
tratamos, una mirada más profunda nos permite ver dos elementos clave que sí encontramos 
en el caso de Oaxaca: mecanismos estructurales que fomentan la exclusión y mecanismos de 
comunicación que alimentan la estigmatización y la demonización de estos sectores de la 
población.

De la misma manera que describen los autores citados, partes importantes de la sociedad de 
la capital oaxaquina asumen este discurso y entienden el conflicto como magisterial, sobre 
sus privilegios y muy centrado en la Sección XXII del SNTE. Esta facilidad que las 
autoridades del gobierno del estado encuentran en la aceptación de este hecho está 
condicionada por factores estructurales de un país que se ha construido de espaldas a su 
realidad diversa. Esta negación de lo que actualmente se conoce como plurinacional, deriva 
en una invisibilidad acuciante de sectores muy amplios de la población que a su vez son 
receptores de todos los tipos de violencia existentes, desde la más explícita 
(desapariciones, asesinatos) a las más invisibles (institucional, no reconocimiento de 
derechos, considerarlos el lastre al desarrollo, la consideración de las lenguas indígenas 
como dialectos). Los nadies de Galeano. Es sabido que cuando se aplican reformas 
estructurales de corte neoliberal, los primeros segmentos de la población que acusan sus 
consecuencias son aquellos que están en situación de fragilidad. Vemos, pues, que cuando 
afloran conatos de disconformidad en las calles de la ciudad oaxaquina, gran parte de la 
población no se siente interpelada por este conflicto, ya que no convive con estas 
situaciones cotidianas. En este punto ambos sectores se sienten «pueblo», pero que es 
"pueblo" para las estructuras de gobierno del estado oaxaquí? Y para el gobierno del Estado?

A pesar de los esfuerzos de los medios de masa para la desinformación y la aparente éxito 
que tiene este discurso, en Oaxaca de Juárez se ha dado un salto de la lucha gremial a una 
lucha que se articula en contra de los cambios estructurales a los que está sometido 
México desde 1992, también en la capital oaxaquina, sobre todo después de los 
acontecimientos de 2006, con la APPO.

LA MANIFESTACIÓN DE PROBLEMAS ESTRUCTURALES

La CNTE y el SNTE son grupos con gran capacidad de movilización. Especialmente el SNTE es 
un sindicato de corte corporativista y clásico. Como consecuencia de sus deficiencias en 
democracia interna se produjo una escisión de la CNTE. Pero, más allá de cuán democráticos 
son estos grupos en sus relaciones internas, lo que mantienen ambos es una gran capacidad 
de capitalizar poder. Esto implica que para los diferentes gobiernos, estos espacios son 
profundamente incómodas. De hecho, estos espacios son conocedores de su capacidad de 
movilización, y la usan para sus objetivos. Este punto, que casi no se analiza, es básico 
para entender por qué el gobierno del estado de Oaxaca o el mismo Gobierno Federal, 
trabajan desde la consolidación y la creación del discurso en torno a su deslegimitització.

El SNTE, como se recoge en su página web, es una «Organización Sindical a nivel nacional, 
que surge por acuerdo del Congreso Nacional de Trabajadores de la Educación celebrado en 
diciembre de 1943, la misión es el estudio, defensa y mejora de sus intereses comunes». 
Por lo tanto, es una estructura histórica con fuerza que representa un momento de la 
historia política y social mexicana de proyecto de gran Estado con gran capacidad de 
injerencia. Por su lado, la CNTE es una «organización de masas, no de vanguardias, que 
lucha en el interior del SNTE para su democratización».

De todo lo dicho hasta ahora, se sustrae que detrás de los últimos acontecimientos 
sucedidos en Oaxaca, así como en Chiapas, el tema de la educación es un punto de 
convergencia y confluencia, capaz de aglutinar sectores en lucha de más peso. Por decirlo 
de otro modo, lo que se pone al descubierto a través de las movilizaciones de protesta por 
la reforma educativa no es una cuestión de educación sino un síntoma a través del cual se 
ponen de manifiesto problemas estructurales del proyecto político mexicano. Varias 
declaraciones unen la gravedad de la reforma que se está vehiculando a través de la 
reforma educativa con el modelo económico neoliberal de base extractiva, como un modelo 
que necesita la privatización, la concentración de las tomas de decisiones en unas pocas 
manos con grandes niveles de pobreza y la precarización para poder manejar la economía 
nacional de forma privativa.

Este conflicto es una de las múltiples formas que toma la realidad de un proyecto de 
estado-nación que se construyó a partir de la desigualdad estructural y que no incluye ni 
contempla como parte del país numerosos estratos de su población. México es un estado 
plurinacional, pero sus estructuras políticas y económicas no contemplan el hecho de una 
diversidad estructural. La negación de este hecho se traduce en una exclusión de facto, 
acompañada de una compleja red de mecanismos institucionales que buscan el reconocimiento 
de parte de la población. El resultado es una fragmentación en la que confluyen dos ejes, 
la pobreza y el no reconocimiento inclusivo como sujeto de pleno derecho de la población 
indígena nacional. En el escenario descrito, la reforma educativa impacta de forma directa 
a estos segmentos de población. En una visión de largo alcance, afecta a toda la sociedad 
mexicana futura, pero donde estos efectos se materializan de forma arrolladora y directa 
es en las poblaciones y habitantes de las zonas empobrecidas, que es donde tiene más 
presencia la educación pública, que por más desatendida que esté y de calidad dudosa que 
sea es, cuando menos, un reducto de servicio social entre grupos que sin este servicio 
quedan aún más a costa de la exclusión.

Desde la Ciudad de México, los objetivos para los que se quiere trabajar son, 
principalmente, la coordinación entre colectivos y los frentes de lucha. Esta

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