(ca) I.F.A. - tierraylibertad #335 - Construir identidad

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Sun Jul 3 14:16:03 CEST 2016


La sociedad actual presta cada vez mayor atención al cuerpo, en sentido físico y estético, 
a su imagen y a las diferentes representaciones de la corporeidad. La realidad mediática 
de la imagen, en la que estamos inmersos cotidianamente, es una auténtica pornografía de 
la foto. Las imágenes se reproducen constantemente en nuestros ordenadores y contribuyen a 
enfatizar este fenómeno, hasta convertir el cuerpo en un icono prevalente que se impone, 
de forma absolutamente preponderante, sobre las demás características psicológicas y de 
personalidad del sujeto al que se refieren tales imágenes. ---- No es ninguna novedad que 
la identidad de un sujeto se refiera también a su imagen; siempre ha sido así. Pero es 
interesante reflexionar sobre el impacto que la tecnología y los nuevos medios de 
comunicación tienen en esta creación identitaria; estamos hablando de un gran cambio 
contemporáneo.

Dentro de los ambientes virtuales, la identidad se ha desenganchado de la corporeidad y 
está caminando cada vez más hacia "una identidad virtual y simbólica", carente de asideros 
físicos. Cuando subimos a la red nuestras fotos, pensamos ¿qué tipo de imágenes colocamos? 
¿Qué tuiteamos? ¿Qué vídeo publicamos? Una foto, pero escogemos cuál y lo hacemos con 
mucho cuidado, porque es importante construir un ser en el mundo virtual que 
frecuentemente no se corresponde con el ser del mundo real.
Ya no es una novedad afirmar que en la red las personas viven relaciones interpersonales 
en ausencia del cuerpo y sin un reconocimiento a través de identidades realmente vivibles 
y visibles; si lo pensamos, hace tan solo veinte años esto era imposible para la mayor 
parte de la gente. La brecha entre lo ideal y lo real se está haciendo cada vez más grande.
Las relaciones cercanas en la dimensión virtual pueden crear una relación inestable entre 
cuerpo, identidad, conocimiento de uno mismo y autoestima. La experiencia de lo real, la 
experiencia del cuerpo, se aleja cada vez más. Tanto, que una frase típica podría ser: 
"Era mejor no verse, online todo era más sencillo y más bello".
La mayor parte de los humanos nacidos y crecidos en una época en la que la realidad 
virtual formaba una pequeña parte de nosotros mismos está destinada a desaparecer; en el 
pasado, las relaciones se han basado siempre o casi siempre en el saber hacer y en el 
saber estar; ahora las cosas están cambiando sensiblemente y, sobre todo, muy velozmente. 
La mayor parte de los nuevos adolescentes occidentales delegan a la mediación visual 
incluso el primer beso. El primer encuentro amoroso sucede después de haber chateado, 
mirando post y fotos. Pero no es suficiente; ese primer beso, cuando sucede realmente, 
cuando los cuerpos se encuentran finalmente, será fotografiado (momento todavía más 
importante que el propio beso) y rápidamente subido a la red y difundido.
Estoy convencido de que también en este caso la antropología puede ser utilizada como 
instrumento para intentar comprender mejor los cambios. Esto no significa solo adoptar una 
postura crítica, sino tratar de profundizar la búsqueda en la experiencia virtual para 
poder comprender mejor este mundo.
Concluyo citando Ippolita, que desde hace más de diez años, de manera totalmente 
interdisciplinar y no académica, está afrontando muy seriamente la cuestión: "En el 
acuario de Facebook somos todos seguidores de Transparencia Radical, un conjunto de 
prácticas narcisistas y de pornografía emotiva. Estamos subordinados voluntariamente a un 
inmenso experimento social, económico, cultural y técnico, el cambio en acto".

Andrea Staid

La mirada se ha convertido en el sentido hegemónico de la modernidad; cada vez más, vemos 
el mundo a través de pantallas: televisión, vídeo, ordenador. A propósito de esto, podemos 
introducir el concepto de "aldea global", definido en estos términos por McLuhan. La 
"aldea global" consiste en la capacidad de retomar las formas de comunicación cara a cara 
típicas de las relaciones de aldea, y extenderlas, gracias a la tecnología, a nivel global 
desconectando el lugar físico de la comunicación del lugar social de la interacción.

Andrea Staid

http://www.nodo50.org/tierraylibertad/335articulo11.html


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