(ca) A 10 años del levantamiento de 2001 los Anarquistas seguimos organizados y luchando para Que se vayan todos!

a-infos-ca at ainfos.ca a-infos-ca at ainfos.ca
Tue Dec 20 07:22:34 CET 2011


"A 10 años del levantamiento de diciembre de 2001 los y las
Anarquistas nucleados en FACA seguimos organizados y luchando para Que
se vayan todos!" -- “Debemos trabajar activando entre los no
organizados y quizás imposibles de organizar, para despertar en ellos
el espíritu de rebelión y el deseo y la esperanza de una vida libre y
feliz.” -- Errico Malatesta -- Se cumple ya una década de una de las
más importantes rebeliones populares de la región. Nos referimos a la
situación vivida en el año 2001 donde la gente en las calles coreaba
el “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. Aquel fue un
momento bisagra tomando en cuenta la historia de resistencia previa
–que ya llevaba más de 5 años de visibilidad- y el desenlace de las
luchas sociales que continuaron hasta la actualidad. La importancia
del 19 y 20 de diciembre en si, no se debe solo al quiebre que se hizo
de la institucionalidad argentina sacando a un gobierno que, con poca
legitimidad, se intentaba mostrar como cambio a la par que practicaba
una profunda continuidad de las políticas neoliberales del menemismo.
Tampoco la importancia de esta explosión popular en las calles tuvo
que ver exclusivamente con haber forzado la renuncia de 4 presidentes
en una semana. Sin embargo todo esto no fue menor.


Que se vayan todos ayer y hoy!!

Nos acordamos mucho de aquel 2001 en estos momentos en que el
capitalismo y el Estado no solo no han podido darle respuesta a las
necesidades de la humanidad en su conjunto sino que se las han
ingeniado para hundirla cada vez mas y sumirla en una miseria sin
precedentes. Sectores de la población movilizado en Europa y EEUU han
tomado las calles para protestar y enfrentarse a los responsables de
la crisis, entre ellos banqueros, políticos, empresarios y gurúes de
la economía. Todos ellos claros funcionarios de los diferentes estados
y poderes económicos asociados para el vaciamiento. En estos casos se
ha llegado a invocar el espíritu del 2001 argentino con el fin de
enfrentar a un “modelo” caduco. En medio oriente y norte de África la
protesta popular apuntó a echar regímenes dictatoriales aunque todavía
todas estas movilizaciones populares, no han podido presentar al
momento, propuestas organizativas de base que atenten contra el orden
establecido.

Se puede visualizar, tanto hoy como ayer, una tendencia general que se
viene dando con distintas variantes, pero con ciertos lineamientos
comunes como clave de época, y que tiene que ver con la crisis de
instituciones en general y de la ruptura del imaginario social con
respecto a estas.

Crisis y ruptura que abarca al estado, a los sindicatos corrompidos, a
los partidos y  políticos del sistema, inclusive a los de la izquierda
tradicional, y a sus distintos criterios políticos y organizacionales.

Y si bien ponemos la lupa sobre las consecuencias de la rebelión del
2001 por su magnitud, estas devienen del análisis, como decíamos mas
arriba, de todo un cúmulo de procesos anteriores y por tendencias, que
si bien con diferencias, se pueden ver en otros procesos de la región.
Y esto se demuestra, de un tiempo a esta parte, en que toda vez que
parte de la población se inclina hacia los asuntos públicos o de su
interés, lo hace autoorganizada y/o movilizada, con desprecio hacia la
clase política, aunque se trate del que vaya primero en las encuestas…
Lo hace con el imaginario social del 19/20.

Hace 10 años, en este país estábamos la mayoría de la clase oprimida
enfrentándonos a los mismos sectores dominantes que hoy oprimen con
sus políticas de manera casi calcada en otros lugares del mundo.
Estábamos en un contexto latinoamericano de levantamientos como el de
Chiapas, luchas por la defensa de recursos como en Bolivia,
expropiación de tierras como las de los Sin Tierra en Brasil y
puebladas indígenas como las de Ecuador. En ese momento las asambleas
vecinales, las tomas de fábrica y el movimiento piquetero entre otros
sectores, nos incluíamos en esta gesta latinoamericana combativa y
pudimos decir basta en las calles. Sin embargo la falta de un mayor
entramado entre los movimientos sociales y una falta de unidad de los
mismos, la mezquindad y la nublada visión política de algunos, como la
falta de prefiguración concreta de alternativas de sostenimiento de la
vida social desde otros paradigmas, hicieron eclosión en el instante
en que hubo que improvisar el enfrentamiento y la suplantación de la
vieja sociedad. Si por un lado era bienvenida la idea de acabar por
completo con las instituciones vigentes no hubo prácticas ni
experiencias que hayan dado la posibilidad de tirar abajo el aparato
del estado y el capitalismo.


Tensión abierta entre lo viejo y lo nuevo

Lamentablemente la tensión entre lo viejo que no termina de morir y lo
nuevo que no termina de nacer, no ha producido por el momento una
síntesis favorable para los de abajo. Pero la tensión sigue…

Con la apresurada salida de Eduardo Duhalde del gobierno luego de la
masacre de Avellaneda en donde bajo su responsabilidad fueron
asesinados dos hijos de nuestro pueblo como Maximiliano Kosteki y
Darío Santillán y el advenimiento del Kirchnerismo como proceso,
podemos decir que se cierra una de las situaciones mas extraordinarias
de efervescencia popular pos dictadura. El reordenamiento
institucional y económico, operado por los K, seguido de una retórica
antineoliberal en sintonía con otros procesos latinoamericanos,  vino
a romper con algunas lógicas derivadas de procesos anteriores aunque
mantiene en esencia, determinadas características del régimen de
dominación más general.

El estado y la clase dominante pudieron en pocos años darse una lavada
de cara con un modelo económico extractivo-exportador que minimizaría
las consecuencias de la crisis local y la actual crisis internacional,
que todavía sigue latente y promete dar nuevos coletazos. Las
prácticas de políticas clientelares y prebendarias del duhaldismo y el
menemismo fueron reapropiadas por los K posibilitándoles armar una
duradera alianza con sectores poderosos de la economía, gobernadores
de provincias feudales, “barones” del conurbano bonaerense y
burócratas sindicales.

Las políticas llevadas a cabo por el kirchnerismo hicieron estructural
la exclusión de sectores populares como los desocupados cada vez más
marginados en los barrios, trabajadores tercerizados y precarizados
siempre en riesgo a ser despedidos, campesinos del norte corridos por
la policía de los grandes terratenientes, y pueblos originarios aun
sin tierra entre otros.

A su vez, combinando inteligentemente cooptación de parte de
referentes y sectores en lucha y disciplinamiento y deslegitimación de
aquellos que seguimos en la pelea, fue configurando un nuevo escenario
hegemónico, donde la fragmentación (de la cual los que luchamos por
una transformación radical de la sociedad también tenemos que hacernos
responsables) es la constante en estos tiempos que corren.

Pero donde hay dominación hay resistencia y por eso, a pesar del
aparente avasallamiento de toda la parafernalia efectista de este
ultimo proceso, por lo bajo y desde abajo se siguen tejiendo
experiencias de construcción y lucha autónomas que recrean y
profundizan el espíritu del 19/20 y de la cual los y las anarquistas y
con cada vez mas ímpetu vamos formando parte. Y aquí, aparece
nuevamente la clave de la ruptura del imaginario social, que si bien
hoy se podría ver un tanto desdibujada por la situación de normalidad
institucional y de relación de fuerzas desfavorable para la clase
oprimida,  esta ahí latente y sigue marcando el contexto. Y esto es
así porque no es un dato que pueda verse en términos estrictamente
políticos, es decir en tiempos de resolución cortos, sino mas bien
culturales, de largo alcance y mayor profundidad y consecuencia
social.

Así las cosas, podemos ver el vacío que se abre todavía inmenso entre
la vieja institucionalidad todavía viva y nuestras construcciones
sociales todavía embrionarias. Unas y otras responden a una misma
situación y tironean dentro de una brecha que todavía sigue abierta…

El pueblo organizado puede solo!!

Hoy más que nunca al igual que hace 10 años la organización de base y
asamblearia se muestra como un camino posible para ir construyendo un
poder propio de la clase oprimida y explotada que redunde en una
ruptura revolucionaria con desenlace popular y en la posibilidad de
sostenimiento de otra forma de coordinación de la vida social. Hoy
cuando ya pasó una década de aquel levantamiento aún estamos
disputándonos con los de arriba proyectos de sociedad antagónicos.

Los y las anarquistas organizados en FACA, creemos que tenemos que
sostener este proyecto de ruptura revolucionaria a través de un arduo
trabajo de base participando e impulsando organizaciones populares
democráticas y combativas dando todos los días esa disputa con el
poder dominante en los escenarios y con los métodos acordes a nuestra
estrategia de lucha y construcción de nuevas realidades sociales. Sin
jefes ni partidos dirigentes y con independencia de clase y autonomía,
reafirmamos que el camino consiste en la destrucción del Estado en
tanto especial ámbito institucional de dominación, que produce y
reproduce éstas relaciones, y en la supresión de las formas
gubernamentales que constituyen un poder que expropia y aliena la
capacidad de decisión de la vida social del conjunto de la población.
Desde nuestra posición de un anarquismo de intensión social y
revolucionaria pensamos que las prácticas organizativas de base
actuales, son el embrión de un poder propio de la clase oprimida.
Representan la puesta en práctica de una praxis prefigurativa
libertaria que combatiendo al Estado pueda ser alternativa de
organización social desde abajo.

La lección de hace diez años nos muestra el lugar donde tenemos que
estar los y las anarquistas cuando el pueblo diga basta! Esos lugares
no son otros que el barrio, los espacios de estudio y trabajo, el
campo y cualquier lugar en donde se padezca la injusticia de un
sistema de dominación estatal y capitalista, aportando propuestas,
proyección, capacidad organizativa, de articulación y lucha con
horizonte transformador. Solo así podremos darle características
libertarias a un nuevo proceso que intente en un próximo capítulo de
nuestra historia que el “Que se vayan todos” sea acompañado por
nuestra experiencia como pueblo de hacernos cargo del futuro de
nuestras vidas.



Abajo el Estado!

Arriba lxs que luchan!

Viva la Anarquía!



Federación Anarco-Comunista de Argentina

www.lafaca.org

@vivalafaca  /Federación-Anarco-Comunista-de-Argentina  vivalafaca


More information about the A-infos-ca mailing list