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Tue Jul 17 21:43:51 CEST 2007


"La Jornada" [prensa burguesa], martes 17 de julio de 2007.

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OAXACA
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Oaxaca, Oax., 16 de julio. Durante más de tres horas, miembros y
simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) se
enfrentaron con policías municipales y estatales; el violento choque dejó
por lo menos 40 personas heridas de ambos bandos (15 de ellas agentes
policiacos), dos de gravedad, y 60 detenidos.

En la refriega, los appistas secuestraron seis autobuses del servicio
urbano de pasaje, para utilizarlos como escudo, y posteriormente les
prendieron fuego. Asimismo, cinco vehículos particulares y una pipa
también fueron incendiados.

La trifulca se originó cuando una manifestación de alrededor de 10 mil
integrantes y seguidores de la APPO, junto con algunas delegaciones
participantes de la Guelaguetza Popular, pretendían llegar al auditorio
del cerro del Fortín.

Los elementos policiacos que se encontraban en las inmediaciones del lugar
les impidieron el paso y lanzaron gases lacrimógenos para intentar
disolver la protesta. Por su parte, los manifestantes respondieron
arrojando piedras y en ese momento dio inicio el enfrentamiento.

Los simpatizantes de la Asamblea Popular salieron en marcha, tanto del
zócalo como de la Plaza de la Danza, rumbo al auditorio del cerro del
Fortín para solicitar a las autoridades estatales ingresar y realizar en
ese sitio su presentación, ante el insuficiente espacio en la mencionada
plaza, donde se había programado.

Sin embargo, el contingente appista se detuvo a unos dos kilómetros del
auditorio, en la calzada Héroes de Chapultepec, al toparse con un retén
instalado por cientos de policías preventivos, auxiliares y municipales de
Oaxaca de Juárez.

Los inconformes integraron una comisión en la que se encontraba Alma Delia
Santiago, secretaria técnica de la sección 22 del Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE), para solicitar el paso a los
policías, pero no hubo contestación de éstos.

Otros marchistas requirieron lo mismo al coordinador general de Seguridad
Pública, Vialidad y Tránsito Municipal, Aristeo López Martínez, mientras
fotógrafos y camarógrafos de la corporación "fichaban" a los
manifestantes, quienes reclamaron el hecho y en respuesta fueron golpeados
con los escudos y toletes que portaban los demás agentes policiacos.

Los integrantes y simpatizantes de la APPO respondieron lanzando botellas
con agua y piedras, aunque uno de ellos, quien traía una rueda catarina
(artefacto explosivo usado en las fiestas populares), la encendió y arrojó
a los policías, quienes lanzaron gases lacrimógenos dando inicio a una
trifulca que se extendió por varias calles.

El choque alcanzó a un hotel de cuatro estrellas que recibió gases
lacrimógenos y piedras lanzadas por los uniformados, porque supuestamente
ahí se encontraban varios de los manifestantes. A unas cuantas calles de
la Plaza de la Danza, donde finalmente se presentó la Guelaguetza Popular,
también hubo refriega.

Escudos

Varios autobuses del servicio urbano de pasaje fueron secuestrados por
seguidores de la APPO para utilizarlos como escudo ante la arremetida
policial; después fueron incendiados. Además, a vehículos particulares y
una pipa cargada con agua también les prendieron fuego.

Un autotanque del Cuerpo de Bomberos que llegó a apagar las llamas en
autobuses y demás vehículos también fue retenido por los manifestantes.
Los seguidores de la APPO prendieron fuego a la bomba del vehículo y
repelieron con chorros de agua el avance de los agentes de la policía.

Durante el enfrentamiento, los uniformados agredieron a los fotógrafos
Luis Cruz y Jorge Luis Plata, de los diarios Milenio y Reforma,
respectivamente, así como a Carlos Román Velasco, del diario local
Noticias.

Asimismo fueron agredidos Humberto Cruz, conductor de un noticiero de
radio local, y el reportero y el camarógrafo de Canal 9, propiedad del
gobierno de Oaxaca, Roberto Velásquez y Abelardo García.

Después de más de tres horas, los elementos policiacos avanzaron hacia los
manifestantes dispersándolos por varias calles, aunque detuvieron a
muchos, entre éstos profesores de la sección 22 del Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Educación (SNTE). Hombres vestidos de civil a bordo de
camionetas sin placas y motocicletas participaron también en las
aprehensiones.

Los detenidos fueron golpeados, vendados de los ojos, se les cortó el
cabello y después fueron trasladados a diferentes penales. Al menos dos
personas resultaron heridas de gravedad y debieron ser internadas en
hospitales: Emeterio Merino Cruz y Raymundo Torres Velasco, simpatizantes
de la Asamblea Popular; el segundo presenta estallamiento de vísceras y
fracturas múltiples en el cráneo.

En un comunicado, el gobierno estatal informó que los detenidos fueron
puestos a disposición del Ministerio Público del fuero común, acusados de
daños, lesiones, robo específico y ataques a las vías generales de
comunicación, "más los que resulten".

El portavoz de la APPO, Florentino López Martínez, culpó de la violencia
al gobernador Ulises Ruiz Ortiz, porque, dijo, la manifestación "fue
totalmente pacífica".

También responsabilizó al presidente Felipe Calderón por la participación
del Ejército, la Policía Federal Preventiva y la Agencia Federal de
Investigación en el llamado operativo Guelaguetza 2007.

Dijo que la marcha hacia el auditorio del cerro del Fortín se realizó sólo
"para evidenciar el estado de sitio y de represión" en Oaxaca, "no para
tomar" el mencionado espacio.

Por su parte, el secretario de Protección Ciudadana, Sergio Segreste Ríos,
atribuyó el inicio del enfrentamiento a la APPO. "Estábamos conteniéndolos
(a los manifestantes) cuando hubo una agresión directa hacia nosotros y
tuvimos que repelerla", señaló.

Mencionó que la policía no permitió el paso a los appistas al Fortín para
presentar la Guelaguetza Popular, "por no estar autorizado el uso a ningún
grupo".

A su vez, el secretario de Organización de la sección 22 del SNTE,
Ezequiel Rosales, condenó lo sucedido y se deslindó de los "actos porriles
de provocadores para generar corrientes adversas al movimiento".

A pesar de ello, el dirigente subrayó que el movimiento magisterial y
popular realizará concentraciones masivas los próximos 21, 22 y 23 de
julio, así como los días 28, 29 y 30, para boicotear la Guelaguetza
organizada por la administración estatal. Por la noche, elementos del
Ejército y policías federales y estatales comenzaron un patrullaje por las
calles de la capital oaxaqueña.

Empresarios del sector turístico de Oaxaca pidieron a las autoridades la
aplicación de la ley en contra de quienes intentaron ingresar al Auditorio
Guelaguetza. En conferencia de prensa, el presidente de la Asociación de
Hoteles y Moteles, Sergio Bello, dijo que el enfrentamiento significa "un
tiro de gracia" en contra del sector turístico de la entidad.

(Con información de Notimex)

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La "agresión" en contra de la ciudadanía de Oaxaca que participaría en la
celebración de la Guelaguetza Popular, convocada por la Asamblea Popular
de los Pueblos de Oaxaca (APPO), demuestra que el gobierno esperaba una
respuesta violenta del movimiento social para "justificar" una incursión
más grande de las fuerzas armadas en la ciudad, aseguró la vocera del
movimiento, Carmen López.

En entrevista, luego de que se presentara un enfrentamiento entre
integrantes de la APPO y policías estatales, la integrante de esa
agrupación social señaló que pese a la "agresión" no se suspenderá el
boicot a la Guelaguetza comercial, organizada por el gobierno del estado.

En tanto, en la ciudad de México, Antonio García Sánchez, integrante de la
sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)
en Oaxaca, refirió que luego de esos hechos solicitarán apoyo a diversas
organizaciones sociales para evitar que se continúe vulnerando los
derechos humanos en la entidad.

Culpan a Calderón

García Sánchez indicó que el hecho de que haya presencia militar en Oaxaca
significa que "la mano de Felipe Calderón" está en esa resolución, "porque
el Ejército Mexicano ha sido el instrumento que ha utilizado para tapar
que es un presidente espurio. El Ejército en Oaxaca simple y sencillamente
implica más represión, que ya comenzó".

Reiteró que la APPO no tiene ningún vínculo con el Ejército Popular
Revolucionario (EPR), "porque hemos demostrado que el movimiento en Oaxaca
es pacífico".

Por su parte, la vocera de la APPO informó que tras las "agresiones" la
dirigencia de la asamblea y de la sección 22 llamaron a un repliegue a sus
integrantes "para evitar enfrentamientos y no caer en provocaciones".

Dijo que el boicot a la Guelaguetza organizada por el gobierno del estado
continúa en pie, por lo que los próximos 23 y 30 de julio la APPO lo
efectuará, pese a las "amenazas de agresiones que se mostraron en los
hechos de ayer.

"Sí tenemos represalias, es obvia la militarización del cerro del Fortín;
no dudamos que para la fecha de la Guelaguetza incrementen el número de
efectivos, pero la Asamblea Popular reitera que la violencia no es el
camino para resolver el conflicto, la solución se dará mediante el
diálogo, la participación de la propia ciudadanía; el único problema real
se resolverá con la salida de Ulises Ruiz Ortiz del gobierno de Oaxaca".

López aseguró finalmente que la "agresión" de ayer significa la
"desesperación" del mandatario estatal ante la respuesta que tuvo la
Guelaguetza popular, que a diferencia de la oficial, con altos costos para
ingresar, "es para el pueblo oaxaqueño".

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CHIAPAS
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San Cristóbal de las Casas, Chis. 16 de julio. De manera silenciosa, en
los meses recientes, se ha dado una transformación muy importante en las
posiciones y el dispositivo militar en torno al territorio zapatista. Por
un lado, el Ejército federal ha retirado cuarteles y campamentos; por el
otro, arribaron nuevos cuerpos "de elite" con mayor capacidad ofensiva,
coordinados directamente con el Campo Militar Número Uno de la ciudad de
México y no con los habituales mandos de las zonas militares de Chiapas,
como había sido hasta 2006.

En el territorio indígena de Chiapas "la Secretaría de la Defensa Nacional
(Sedena) soltó cuerpos especiales de elite en forma por demás
indiscriminada. Esa realidad tiene un mensaje claro: van por todo",
concluye un estudio actualizado de la presencia del Ejército en las
regiones indígenas. Los retiros, "lejos de distensar la presión militar
sobre los pueblos zapatistas y el EZLN, vinieron acompañados de una
recomposición militar impresionante", se señala.

El documento, titulado Cara de guerra: un Ejército federal mexicano, unos
pueblos indígenas, su territorio, presenta resultados, que a su vez
"arrojan una seria preocupación sobre la nueva composición de un Ejército
en ocupación de un territorio indígena, donde para el Estado el enemigo
sigue siendo interno: los pueblos indígenas de Chiapas, los pueblos
indígenas y campesinos de México, los movimientos sociales".

El Centro de Análisis y Estudios Políticos, Sociales y Económicos
(Capise), responsable del estudio, considera que "el gobierno impuesto de
Felipe Calderón ha militarizado prácticamente todas las instituciones
públicas en materia de justicia, entregando el control del país a la
institución castrense". Señala que en Chiapas la Sedena retiró "cantidad"
y trajo "calidad" de tropas. Esto es, "prácticamente disolvió las unidades
militares convencionales, introduciendo en su lugar cuerpos especiales de
elite del más alto nivel".

Esto se da en el contexto del pretendido control sobre el territorio y la
administración de los recursos naturales por parte del gobierno,
despojando a quienes habitan estas tierras. Para el gobierno, añade, los
zapatistas son el "enemigo interno".

La nueva estrategia contrainsurgente es "respaldada y encubierta por
instituciones federales, como la Procuraduría Agraria, la Secretaría de la
Reforma Agraria, los tribunales unitarios agrarios, la Sedena y las
instituciones de Seguridad Pública federal, estatal y municipal, todas
estrechamente articuladas entre sí". Esto ha permitido que desde 2006
recobrara cierta dimensión el carácter paramilitar de grupos oficialistas
vinculados al Ejército en la selva y la zona norte.

El estudio describe que en México hay 12 regiones militares. Chiapas y
Tabasco conforman la séptima, con cinco zonas. De ellas, cuatro están en
Chiapas (36, 31, 38 y 39). En las tres últimas (Altos, Norte y Selva), que
corresponden al área indígena, el Ejército ha cambiado recientemente el
carácter y número de sus posiciones; ahora son más especializadas y
ofensivas.

En la selva, en 2006 y 2007, Capise identificó in situ el retiro de 16
posiciones. Primero fueron San Jerónimo Tulijá, Ocotalito, Ibarra, Río
Corozal, Santo Tomás, Francisco Villa, El Vergelito, Chocoljaito y
Amatitlán. Luego, entre marzo y junio del presente año, Las Tacitas, La
Soledad, Nuevo Orizaba II (donde había dos campamentos y quedó uno,
reubicado en Loma Bonita), Quiringüicharo, Zamora Pico de Oro, Cintalapa
(Ocosingo) y San Caralampio.

Así, en los últimos meses del gobierno de Vicente Fox se retiraron nueve
posiciones militares de la selva y, en los primeros siete meses de Felipe
Calderón, siete más. En el mismo periodo se identificó el retiro de cuatro
bases en la zona Norte: Xhanil, Jolnixtié, Nuevo Limar y Bachajón. Los
retiros de algunas posiciones militares en los Altos fueron en 2005, sin
registrarse ninguno más.

Treinta posiciones permanentes fueron retiradas entre mayo de 2005 y julio
de 2007. "Una posición militar no es un retén fijo o intermitente, como
tampoco lo es un campamento intermitente", aclara.

"A simple vista, pareciera que la Sedena relajó la tenaza contrainsurgente
implementada contra el EZLN, los gobiernos autónomos y sus bases de apoyo.
Es exactamente lo contrario". Capise enumera que hay 29 campamentos
militares en la 39 Zona Militar, 22 en la 31, 14 en la 36 y 13 en la 38.

Esto suma cuando menos 78 posiciones permanentes, 56 de ellas en la zona
indígena. Así de "relajada" está con el calderonismo la ocupación militar
de comunidades y territorios indígenas en Chiapas.

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Desconocen en La Realidad a candidato del Panal

San Cristóbal de las Casas, Chis. 16 de julio. "Nosotros los zapatistas
que ya no creemos en los políticos de ningún partido porque sabemos cómo
son. Sólo se mueven por el interés del poder y para servirse ellos mismos
sin tomar en cuenta al pueblo (...) Queremos decirles que los zapatistas
somos muy respetuosos, pero por ser tan respetuosos ya no nos respetan,
entonces, como de por sí es nuestro modo, vamos a buscar a fuerzas que nos
respeten, y el que no nos respete no lo respetaremos."

Esto se declara en un comunicado de la junta de buen gobierno (JBG) Hacia
la esperanza, con sede en el caracol Madre de los caracoles del mar de
nuestros sueños, en La Realidad, al denunciar públicamente (como ya lo
hizo la JBG de La Garrucha en días pasados) a Juan Villafuerte y "sus dos
acompañantes", Macario Córdova Alfonso y Julio Méndez Córdova.

"Este señor es candidato a presidente municipal de Ocosingo y pertenece al
Partido de Nueva Alianza (Panal), que el pasado 28 de junio entró en la
comunidad de Pichucalco, municipio autónomo General Emiliano Zapata,
perteneciente a nuestro caracol.

"Está diciendo que tiene permiso de la JBG de La Garrucha. Estas personas
son unos grandes mentirosos. Apenas (anda) en campaña y ya está echando
mentiras, imagínense cuando llegue al poder, si es que gana", expresan.

El comunicado concluye: "Los pueblos tenemos nuestros propios municipios
autónomos rebeldes, ya no necesitamos de esos mentirosos y corruptos. Les
advertimos a todos los partidos políticos que tomaremos medidas dentro de
nuestro territorio zapatista".

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EZLN
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El mundo requiere otro lenguaje, asegura Roitman

Marcos: los verdaderos cambios de AL los impulsan los pueblos

El subcomandante Marcos, Marcos Roitman y Sergio Rodríguez Lazcano
llamaron a definir al mundo y al lenguaje desde abajo, a la izquierda,
desde la rebeldía y la insumisión, y no esperar a que lleguen los
redentores, esto durante la mesa América Latina vista desde la otra
campaña.

Ante estudiantes de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH)
e integrantes de la otra campaña del EZLN, los expositores subrayaron el
proceso de cambio que se vive en la región, empujado por los pueblos. Sin
embargo, Marcos advirtió que la mirada que se tiene de América Latina es
influida por los medios de comunicación, a los cuales lanzó una crítica:

Desde las "miradas suplantadoras" de esos medios, que juzgan y condenan,
se ve a un Lula bonachón, a un Evo futbolero, a un Marcelo Ebrard activo,
a un Felipe Calderón "y sus neofilias asiáticas", pero no a los pueblos
que construyen.

Sobre la izquierda mexicana, indicó que descubrió "asombrada que Ricardo
Monreal no es más que un grillito que brinca de un lado a otro", pero pasa
por alto la represión de comités seguidores de Andrés Manuel López Obrador
en contra de integrantes del EZLN en Zinacantán, y se niega a revisar la
participación del PRD en el gobierno de la ciudad de México, desde
Cuauhtémoc Cárdenas hasta Marcelo Ebrard, pasando por Rosario Robles y
López Obrador.

Dicha izquierda y la nueva política establecida por los medios ubican la
problemática del poder como un asunto de caminos: o la vía pacífica o la
vía armada, y han olvidado el para qué y el para quién gobernar, aunque el
gobierno es un asunto de convivencia, asentó.

En un auditorio lleno, al que no pudieron entrar decenas de estudiantes y
colonos, Marcos aseguró que mientras continúe la rebeldía y la insumisión
de los pueblos se estará construyendo la otra Latinoamérica y armando otro
tiempo en que la historia no será patrimonio de redentores ni se truncarán
los calendarios de los pueblos.

Antes, Marcos Roitman, colaborador de La Jornada, destacó en la
redefinición del mundo y del lenguaje está la posibilidad de
transformación y construcción de la democracia desde lo cotidiano.

Invitó también a los estudiantes de la ENAH e integrantes de la otra
campaña presentes a no aceptar la agenda de los partidos políticos que
desde arriba y a la derecha hablan de democracia.

También los convocó a no caer en el falso debate de que ser de abajo y
estar en la izquierda es no tener identidad o estar fuera del mundo;
también llamo a crear un lenguaje para enunciar el mundo y no permitir que
otros pongan las palabras para decir cuál es el proyecto que se debe segur
y definir la agenda.

Por su parte, Sergio Rodríguez Lazcano, de la revista Rebeldía, habló del
contraste entre el crecimiento de la pobreza en América Latina y la
aparición de hombres tan ricos, como Carlos Slim.

Señaló que sólo 5 por ciento de la población de la región es "de la
burguesía"; 25 por ciento son "burgueses pequeños en peligro de extinción
por el capitalismo salvaje; 40 por ciento son obreros, campesinos (los de
abajo) y 30 por ciento restante no tienen seguridad social, contratos
colectivos, tierra, ni otros servicios ("los de más abajo").




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