(ca) [De la prensa burguesa , Chile] La resurrección de los grupos anarquistas y libertarios

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Wed May 10 11:35:08 CEST 2006


(Nota: APARECIDO EN UNO DE LOS DIARIOS BURGUESES DE MAYOR TIRADA DE CHILE)


    La Nación - Domingo 7 de mayo de 2006

LA RESURRECCIÓN DE LOS GRUPOS ANARQUISTAS Y LIBERTARIOS

Días de entrenamiento

Los desmanes del Día del Trabajador pusieron en el tapete el
resurgimiento de los antisistema. Quiénes son, dónde están, cómo
actúan, a qué filosofía responden, son parte de la incógnita sobre un 
segmento juvenil disconforme con la sociedad. Sus proclamas versan  sobre
estos temas. A continuación una radiografía del estallido y la  nueva
articulación del movimiento "anarco". Ojo. Hablamos con ellos.

Diez de la mañana del 1 de mayo. Banderas negras y rojinegras con la 
característica letra "A" del anarquismo cortan el horizonte de un  soleado
Día del Trabajador. Diversos grupos vocean
repetidamente "obrero, entiende, la CUT no se vende", y marchan por  la
Alameda en dirección oriente, hacia el acto organizado por la CUT  en
Portugal, frente a la casa central de la Universidad Católica.

Los anarquistas no eran los únicos, pero sí fueron los que dieron el 
piedrazo inicial de un día de furia, pese a los esfuerzos de otros 
asistentes a la marcha que intentaron detenerlos. Más adelante
marchaban miles de manifestantes llegados de distintos puntos de la  capital.

La jornada arrojó un saldo de 51 detenidos por daños a la propiedad 
pública y privada; dos más por robo, y 19 carabineros heridos con 
lesiones de menor consideración. A ellos se sumaron una periodista  que
recibió una pedrada en la cabeza, un fotógrafo de Associated
Press herido por un ladrillazo en un ojo y otro de "LUN", lesionado 
también en la cabeza.

Los primeros peñascazos volaron a media cuadra de La Moneda, poco  después
de las once de la mañana. A esa hora ni siquiera había
empezado la ceremonia de la CUT. El discurso del presidente de la 
multisindical, Arturo Martínez, sobre la Ley de Subcontratación,
estuvo a punto de irse al tacho.

Los proyectiles fueron a dar contra el Ministerio de Educación y el  local
aledaño de Burger King. Eran jóvenes encapuchados. El estallido  había
comenzado. Más allá, en San Isidro, los incidentes concluyeron  con un
local de Lápiz López y una sucursal del Banco Santander
Santiago destruidos y saqueados. El resto es historia conocida.

CABEZAS DE POLERA

Aquel "día de entrenamiento" también dejó otro legado: la reaparición 
masiva de siglas y nombres que no dicen mucho para el chileno medio,  pero
que para el mundo subterráneo de la izquierda extraparlamentaria  tienen
significado (Bloque Anarquista, Hip Hop Activistas, CRA, OCL,  FEL, Red
Anarquista del Sur, Clase contra Clase, Guachunei).

No por nada, en el portal de información alternativa Indymedia
Santiago, uno de los anarquistas que participó en los hechos de
violencia concluyó su reporte de la batalla así: "Hace muchísimos  años
que un 1 de Mayo no estaba tan cargado del verdadero sentido de  esta
fecha: lucha contra el capital".

La bandera rojinegra ganó rating mediático y los anarquistas
volvieron a estar en boca de todos, levantando la pregunta de quiénes 
son, dónde están, y si el movimiento anarquista en Chile está de
vuelta.

Algunos miembros de los grupos mencionados aceptaron hablar con LND. 
Desmintieron su participación en los disturbios del Día del
Trabajador. A pesar de que justifican el uso de la violencia y ese  día
las siglas de sus organizaciones aparecieron en múltiples
banderas y quedaron registradas en rayados callejeros.

Muchos comparten los principios básicos del ideario anarquista de la 
horizontalidad en las relaciones, la democracia directa en la toma de 
decisiones en asambleas, la autonomía individual y la autogestión 
(aspectos medulares de la ideología de la bandera rojinegra, surgida  al
alero de los escritos de Proudhon, Bakunin y Kropotkin). Sin
embargo, en su interior mezclan distintas influencias políticas y  sociales.

Adentrarse en el universo ácrata es como subir la torre de Babel. Hay 
desde anarco-ecologistas, feministas radicales y objetores de
conciencia del servicio militar, anarco-sindicalistas, comunistas 
libertarios, fanáticos del piedrazo y la violencia callejera, hasta 
sesudos teóricos, ratones de biblioteca y músicos anarco-punk
vegetarianos, preocupados de la liberación animal.

Un ejemplo es el colectivo Fuerza Antifascista (FAZ), que concentra 
anarquistas y antisistémicos de otras corrientes. Juan, uno de sus 
integrantes, estuvo en los actos del 1 de mayo y habló con LND.
Asegura que la FAZ no participó en los actos de violencia, pero
justifica las acciones en contra del Banco Santander Santiago o el  Burger
King, "porque se trata de símbolos de la cultura imperialista  que nos
oprime". También fundamenta la violencia en contra de
carabineros porque, asegura, son ellos quienes la propician.

Otra vertiente es la del Frente de Estudiantes Libertarios (FEL).  Agrupa
a anarquistas, marxistas y libertarios. Su punto de encuentro  es el
anticapitalismo. Está compuesto por cerca de 150 estudiantes 
universitarios y secundarios, con presencia en Arica, Valparaíso, 
Quilpué, Santiago, Concepción y Osorno. En este momento, dicen que su 
tarea "está en la creación de un movimiento estudiantil fuerte, con 
orientaciones revolucionarias". El FEL es uno de los grupos que fue 
sindicado por Chilevisión y TVN entre los organizadores de los
disturbios del 1 de mayo. Ellos lo niegan categóricamente.

La Organización Comunista Libertaria (OCL) recoge la experiencia de  los
anarquistas de la guerra civil española y de los anarquistas
rusos en el exilio. Surgió de las cenizas del CUAC (Congreso de
Unificación Anarco Comunista), que se disolvió por diferencias entre 
tendencias internas; la OCL está inserta en organizaciones de base  del
Valparaíso, Santiago y la VIII Región. Su trabajo está en la
calle. Así lo definieron en un cuestionario que respondieron por
correo electrónico.

Respecto a la violencia del 1 de mayo destacan que se debe a la
opresión que sufre una generación que, en la estructura actual del  mundo,
no encuentra un lugar. Sus lienzos fueron vistos en el acto de  la CUT,
pero ellos también se desmarcan de los desmanes: "Hace rato  que no vamos
a estos actos, porque no reflejan los intereses de los  trabajadores, sino
los de los empresarios. Además, preferimos
conmemorar el Día de los Trabajadores en los espacios en donde
estamos construyendo".

Otros grupos reconocibles son Clase contra Clase, trotskistas que 
mantienen un subgrupo universitario, llamado Las Armas de la Crítica. 
Tienen más arrastre entre los estudiantes, porque "los viejos están  muy
desprestigiados", explica un militante de un colectivo del
Pedagógico. También están el Frente Antifascista, el Bloque
Anarquista, la Red Anarquista del Sur, Colectivo Estudiantil
Andamios, los antiservicio militar Chorizos Insumisos y Ni Casco ni 
Uniforme; y el Guachunei, agrupación que resurgió hace poco, con su 
clásico grito de guerra: "Sin Dios ni ley, ¡avanza el Guachunei!".

En la jungla universitaria también pululan el Frente de Estudiantes 
Revolucionarios, la Coordinadora Revolucionaria y el Motor Rebelde,  más
dados al encapuchamiento en las fechas rituales.

Todos defienden el saqueo como un símbolo de "acción en contra del 
capitalismo" y asumen sin problemas el uso de la violencia con fines 
políticos.

Desde la vereda de los teóricos del anarquismo, la principal crítica  que
le hacen a estos grupos no es el uso de la violencia, sino que no  esté
apareada con propuestas concretas. El periodista e investigador  del
anarquismo Andrés Pérez, si bien comparte el diagnóstico de OCL,  sobre el
origen de la violencia, no adhiere a ella sin objetivos
claros. Para él, que los disturbios se produzcan en fechas
simbólicas, como el 29 de marzo, Día del Joven Combatiente, y el 1 de 
mayo, no es más que una demostración de que estos grupos están
insertos en el sistema y replican la lógica de las efemérides.

En la misma línea de Pérez, el sociólogo Felipe Tombolini dice que  estos
grupos aún no superan la fase del disturbio. Otro estudioso lo 
ejemplifica así: "Si el saqueo de Lápiz López hubiese sido para
recuperar lápices, cuadernos y libros para después entregarlos en una 
población, con toda una campaña publicitaria y de prensa, va y pase.  Pero
no fue así".

Otros, como Roberto Torres, del Instituto de Estudios Anarquistas  (IEA),
dicen que más que actos de anarquistas lo visto en el 1 de  mayo "pareció
un desahogo social de distintos grupos".

Es entendible, asegura. Debería ser casi normal que los jóvenes
estallen en un país con uno de los peores índices de igualdad en la 
distribución de la riqueza y donde el acceso a buena educación y
empleo están marcados por la cuna.

CASAS OKUPA

Un alto miembro de una organización de izquierda destaca que
actualmente los grupos anarquistas están mejor organizados.

No sólo viven hoy de palos y piedrazos para el Día del Trabajador.  Los de
la bandera rojinegra también participan en federaciones de  estudiantes
universitarios y centros de alumnos, defendiendo sus
reivindicaciones educacionales y el acceso universal a la educación 
superior.

Ejemplos de esto son el FEL y la OCL. Esta última organización
participa en comités de allegados y organizaciones sociales de
sectores poblacionales.

Dentro del ideario ácrata destaca el trabajo que efectúan en centros 
culturales, casas okupa y, en general, en espacios públicos, ya sea 
canchas de fútbol o plazas, donde montan ferias de revistas, hacen 
trueques, promueven música de contenido social, venden comida y
montan foros de discusión. El Parque Forestal, detrás del MAC, es un 
punto de encuentro regular.

En los centros culturales 771, en calle San Francisco, y Manuel
Rojas, en el barrio Yungay, se llevan a cabo talleres literarios, 
serigrafía y teatro abiertos a los vecinos. Son lugares de discusión  de
ideas y de frecuentes tocatas de agrupaciones afines, como
Malgobierno, Marcel Duchamp, Red Hip Hop Activista, Faltan Moneys,  Monjas
en Escabeche, Curasbún, Punkoria y muchos más de una larga  lista de
grupos.

Las casas okupa cumplen un rol similar. Éstas son inmuebles
deshabitados que han sido tomados y recuperados por jóvenes como
vivienda y para organizar actividades culturales. Un ícono okupa fue  La
Marraqueta. Esta antigua panadería derruida cobró vida y despertó  la
simpatía de los habitantes del sector de Vicuña Mackenna con
Agrícola, debido a las múltiples actividades que realizaban para los 
niños y a la ayuda solidaria que los punks prestaban a sus vecinos. 
Actualmente, las okupas Zacco y Vanzetti, en calle Santo Domingo, y  la
CASA, al inicio de Independencia, continúan la tradición de La 
Marraqueta.

MOTÍN EN LA SALA

En los espacios universitarios es donde más ha resurgido un
anarquismo teórico que coquetea con el socialismo libertario y otros 
afluentes más contemporáneos.

En el Arcis y las universidades Bolivariana y de Los Lagos, Óscar  Ortiz,
quien fuera secretario privado y discípulo de Clotario Blest,  realiza
talleres sobre anarquismo, desde 1992.

A su trabajo se agrega el del IEA, y las publicaciones de Ediciones 
Espíritu Libertario, que edita autores como Noam Chomsky. El IEA
acaba de lanzar la convocatoria de un coloquio de "Historia del
anarquismo en Chile", que se realizará en Santiago en enero próximo,  para
conmemorar los 100 años de la matanza de la Escuela de Santa  María de
Iquique.

Uno de sus hitos fue la organización de la visita a Chile el año
pasado del sicoanalista Eduardo Colombo, hecho que marcó al
movimiento. Colombo, referente contemporáneo de la filosofía ácrata, 
realizó talleres y charlas en actividades a tablero vuelto en las 
universidades de Concepción, Arcis y Chile.

El IEA busca "contribuir a despejar al ideario anarquista de las
tergiversaciones de que ha sido objeto", y propugna la reflexión
teórica para vincularla a la práctica de los grupos anarquistas.

¿MOVIMIENTO O GRUPOS?

A diferencia de los jóvenes que hablaron para este reportaje, Torres  es
lo que denominaríamos un "viejo crack" del anarquismo. Tiene 52  años de
edad y lleva 33 ligado a esta filosofía. Su linaje es –casi  literalmente–
negro puro. Su abuelo y padre fueron actores del fuerte  movimiento
anarco-sindicalista de principios y mediados del siglo XX.  Le traspasaron
los ideales libertarios, casi como quien transfiere un  secreto familiar.

Él no cree que haya un "movimiento anarquista". El historiador Ortiz 
también reniega de la denominación. Argumenta que ello se debe a que  los
"grupos anarquistas son incapaces de ponerse de acuerdo en cosas  mínimas;
cunden el personalismo y los inquisidores, más preocupados  de acusarse
los unos a los otros que de construir un movimiento
unitario".

"Los anarcos de hoy", dice, "son hijos de la democracia. Piden muchos 
derechos pero son incapaces de comprometerse con los deberes, siendo  que
el anarquismo es la responsabilidad máxima".

Muchos de los consultados coinciden que, con altibajos, la ideología  está
creciendo en toda Latinoamérica. Señalan que en Chile las
manifestaciones indígenas de rechazo a la conmemoración de los 500  años
del descubrimiento de América fueron un hito para el crecimiento  del
anarquismo nacional. "Se marcó presencia autónoma, una estética y  un
discurso", explica Andrés Pérez, quien junto a Felipe del Solar  escribió
"Anarquistas: presencia libertaria, 1970-2000", una
investigación histórica que saldrá editada por Lom.

APRIETEN LOS HUEVOS

Uno de los puntos en común de la mayoría de los grupos anarquistas es  su
preocupación por la seguridad de sus integrantes. Los rostros en  las
fotos que suben a Internet están borrados. Entre ellos
usan "chapas" o seudónimos y cuando realizan manifestaciones públicas  se
cubren el rostro.

Esta es una característica heredada de las prácticas "clandestinas"  de
las organizaciones de izquierda de los '80 que no se condice con  los
tiempos, asegura Torres. "Hay cierta mística con el asunto
conspirativo", reconoce. "Pero también hay otros que funcionan
abiertamente".

¿Y por qué no hacerlo? Si basta con darse una vuelta de 30 minutos  por
los foros y páginas web anarquistas en Internet para hacerse un  mapa
virtual del "who is who" de la bandera negra y roja.

El subsecretario del Interior, Felipe Harboe, sostiene que en las 
manifestaciones violentas hay gente que se repite. Asegura que "las 
investigaciones sobre estos grupos ya están en marcha".

Algunos estudiantes que integran grupos rojinegros temen la
posibilidad de que se ordene la infiltración de agentes encubiertos  en
las universidades más conflictivas. Para ser llevada a cabo, la  medida
tendría que contar con la autorización de un juez de garantía  y con el
visto bueno del rector de cada casa de estudios. No es
broma, porque, "guste o no, estos grupos organizados de hoy son el  caldo
de cultivo de donde saldrán mañana otros grupos más y mejor  organizados",
advierte nuestro entrevistado de la organización de  izquierda dura, con
una sonrisa entre los labios.

La Nación Domingo

Por Miguel Paz y Javier Rebolledo



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